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Buenos Aires » Clarin
Fecha: 07/05/2026 17:24
No solo de tenis se habla por estos días en el Foto Itálico. Hay un tema de conversación que está desviando un poco el foco de la competencia en el Masters 1000 y el WTA 1000 de Roma, las últimas citas importantes previas a Roland Garros, que se disputan en simultáneo en ese imponente y pintoresco complejo ubicado en la base del Monte Mario. Es que los jugadores están frustrados por la falta de respuesta a una carta que enviaron hace unos días a los Grand Slams reclamando por un reparto de ganancias más justo, luego del anuncio del Major francés sobre el aumento de los premios en dinero para la edición 2026 del torneo. Y hasta empezaron discutir la posibilidad de boicotear los cuatro torneos más prestigiosos del calendario. Jannik Sinner, el número uno del mundo y uno de los 20 jugadores top que firmaron ese comunicado presentado ante los "grandes" el fin de semana, y Novak Djokovic, leyenda viva de la raqueta, no escaparon a hablar sobre el tema en la previa de sus debut en el certamen. Y dejaron flotando en el aire algunas reflexiones que hacen pensar que esa idea de boicot está transformándose en una posibilidad real. "Se trata más que nada de respeto. Pienso que damos mucho más de lo que recibimos. No solo hablo de los mejores, es para todos los jugadores y jugadoras. Tanto el top 10 masculino como el femenino escribimos una carta. No es nada agradable ver que después de un año no estamos ni siquiera cerca de la conclusión, de donde nos gustaría estar. Si en otros deportes los mejores del mundo se reúnen para mandar una carta tan importante, creo que no solo obtendrías una respuesta en 48 horas, sino también una reunión para discutir todo esto", comenzó el italiano, gran dominador de la temporada, con títulos en Indian Wells, Miami, MMonte-Carlo y Madrid. "Estamos hablando de dinero, sí, pero lo más importante es el respeto y nosotros no nos sentimos respetados. Los jugadores estamos un poco decepcionados con lo que ha hecho Roland Garros. En las próximas semanas también conoceremos el prize money de Wimbledon, que realmente esperamos que sea mucho mejor", continuó. Consultado puntualmente sobre la chance de una decisión personal o conjunta de no jugar los torneos "grandes", aseguró: "No puedo decir hoy si consideraría no jugar un Grand Slam. No puedo adivinar el futuro. Entiendo a los jugadores que hablan de boicot, porque es algo de lo que tenemos que empezar a hablar, sin dudas. Llevamos mucho tiempo así y tenemos que empezar por algún lugar. Es la primera vez que siento que todos los jugadores estamos en el mismo punto y compartimos la misma visión. Y creo que es lo correcto: sin nosotros, sin los jugadores, no hay torneos. También nosotros respetamos a los torneos, nos hacen más grandes como deportistas... veremos qué ocurre". Djokovic, que siempre fue muy crítico con el status quo del tenis que, según señaló muchas veces, hace las cosas muy difíciles para la mayoría de los jugadores, celebró que las nuevas generaciones estén dispuestas a "dar un paso al frente" y afirmó: "Los jugadores saben que siempre tendrán mi apoyo, y eso es todo". En el último tramo de su carrera, el serbio de 38 años parece dispuesto a pasar la posta y dejar que el protagonismo en esta batalla lo tomen figuras como Sinner y Aryna Sabalenka, la número uno de la WTA, que el lunes había anticipado sin dudar que "en algún momento boicotearemos los Grand Slams". Pero aún desde un segundo plano, el ganador de 24 "grandes" y el tenista más exitoso de todos los tiempos se sumó a los reclamos. "Todos formamos parte del mismo deporte. Todos intentamos elevar el tenis, ya sean jugadores, torneos u organismos rectores. Desafortunadamente, muchas veces hay conflictos de intereses que algunas personas no quieren afrontar. Ahí es donde creo que los jugadores realmente tienen poder. Sinceramente, ahora lo observo más desde fuera. No he participado en esas reuniones ni conversaciones. Pero mi postura está muy clara: apoyo a los jugadores y siempre apoyaré una posición más fuerte de los jugadores dentro del ecosistema", aseguró Nole. "Las nuevas generaciones están llegando y me alegra que haya disposición por parte de líderes actuales de nuestro deporte para dar un paso adelante y entender realmente cómo funciona la política del tenis, comprender los matices y lo que realmente debe hacerse, no solo por su propio beneficio y bienestar, sino por todos. Los mejores jugadores se están uniendo e intentando negociar directamente con los Grand Slams, y creo que ese es el camino correcto. Hay que encontrar maneras de beneficiar a los jugadores", agregó. Uno de los fundadores de la PTPA, el sindicato que nació en 2019 con la idea de defender los derechos de los tenistas y del que hoy está distanciado, Djokovic resaltó que el objetivo detrás de la creación de esa asociación era el mismo que busca esta nueva "rebelión". "Me gusta que haya más conversaciones sobre esto. Tiene que haberlas, porque la posición de los jugadores no está donde debería estar respecto a los Grand Slams y a los circuitos. En general, no está donde debería. Por eso co-fundé la asociación de jugadores, la PTPA. Esa fue mi búsqueda de una solución más profunda y significativa, un poco fuera del sistema, porque el sistema está estructurado de una manera que realmente no beneficia a los jugadores en todos los niveles", recordó. Y cerró: "Esto siempre será un debate abierto. El tenis, como cualquier gran deporte global, es un enorme negocio. No es algo sencillo. Debe abordarse desde todas las partes, con voluntad de colaborar y encontrar una fórmula adecuada". La unidad de las jugadoras del WTA Desde el circuito femenino también se escucharon voces que respaldaron esa idea de unidad y acciones fuertes. Primero fue Sabalenka, quien había dicho el lunes que sentía que "un boicot va a ser la única manera de luchar por nuestros derechos". Luego se sumaron Elena Rybakina, Iga Swiatek y Coco Gauff, las inmediatas escoltas de la bielorrusa en el ranking. "Si la mayoría dice que estamos boicoteando, que no jugamos, entonces por supuesto que estoy de acuerdo", afirmó la kazaja. La polaca aseguró: "Creo que hemos sido bastante razonables con nuestra propuesta y con pedir una parte justa de los ingresos. El aumento del prize money no es exactamente lo que queríamos, porque el porcentaje de ingresos está bajando. Lo más importante es tener una comunicación adecuada y conversaciones con los organismos, para tener espacio para hablar y quizá negociar". Aunque reflexionó: "Boicotear un torneo es una situación bastante extrema. No sé cómo funcionaría o si está siquiera sobre la mesa". En tanto, la estadounidense fue más allá y sentenció: "Los tenistas tenemos que sindicalizarnos de alguna manera, porque podemos avanzar más como colectivo. Por lo que he visto en otros deportes, se puede hacer un progreso más importante de esa manera". Y sobre la situación puntual que están atravesando, analizó: "Definitivamente hay un consenso en que esto necesita ser abordado para todas las jugadoras de todos los niveles, especialmente las de menor ranking. Yo todavía no he formado parte de ningún debate real mencionando eso, de algo tan grande como un posible boicot. Pero creo que si todos nos movemos como uno y colaboramos, sí, definitivamente lo veo como una posibilidad real". Newsletter Clarín
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