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Paraná » AIM Digital
Fecha: 07/05/2026 15:53
El impacto de la inflación reprimida y los índices mentirosos en la soberanía y el bolsillo de los trabajadores, fue analizado para AIM por el promotor de la Cátedra Abierta por un Mundo Nuevo, Luis Lafferriere. La inflación en Argentina es un fenómeno histórico, pero van cambiando las características y las causas por las cuales se genera, afirmó Lafferriere a esta Agencia. Explicó que la inflación es un problema porque está reflejando un aumento sostenido y generalizado de los precios de los bienes y servicios que se comercializan en un país; en la medida en que aumenta el índice significa que cada vez son más caros y es más difíciles acceder a ese conjunto de bienes y servicios. Se toma como un indicador, en función de cuál es el consumo promedio de una familia tipo es cómo se va a elaborar el índice y cómo se van a tomar los aumentos de precios mes a mes. Lafferriere destacó que lo importante es cómo afecta la inflación a las personas y eso, más allá de lo que dice la teoría, lo tenemos que ver en la realidad concreta que es el mejor laboratorio. Cuando cualquiera de nosotros va a comprar un producto o paga un servicio se encuentra con que los precios van aumentando se refleja en los bolsillos de la gente la inflación. Con la inflación, van cambiando los precios relativos, hay productos que suben más y otros menos, y normalmente en períodos inflacionarios lo que más se va achicando es el precio de la mano de obra: los salarios. El ingreso de la mayoría de la población no se ajusta en función del aumento de los precios de los bienes y servicios, la gran mayoría de la gente va perdiendo poder adquisitivo: cada vez puede comprar menos. Además, indicó: Hay un traslado: lo que pierden esos sectores mayoritarios frente a la inflación es exactamente lo que ganan los que aumentan los precios por encima de la inflación. Históricamente en Argentina, el aumento de precios tiene que ver con que hay mercados concentrados donde los que manejan cada uno de los bienes y servicios son muy pocos y pueden imponer los precios, a medida que ponen precios más altos le están sacando recursos a los compradores, a la mayoría. Los procesos inflacionarios normalmente lo que muestran es una transferencia de ingresos de gran parte de la población hacia un sector minoritario. Hay que entender las causas de la inflación, muchas veces se manejan con mitos que tiran sectores muy interesados y poderosos como para decir que en parte tiene que ver con la emisión monetaria y el déficit fiscal; en Argentina tenemos por experiencia histórica que la inflación está asociada (además de la concentración de las empresas monopólicas) al valor del dólar, que determina el precio de casi todos los bienes y servicios de la economía. Esto porque todos los productos que importamos, si tenemos un dólar muy caro, se hace caro todo lo que importamos. Pero también cuando hay inflación aumentan los precios de los productos que exportamos, porque los sectores cuando hay un dólar muy alto prefieren vender todo afuera porque es más caro, eso hace que también suban los precios internos. Agregó que un factor que explica la inflación históricamente en Argentina es cuando hay una devaluación del peso. Esto sucedió en la última etapa cuando inicia el Gobierno de Milei y decide una devaluación del 118 por ciento, lo que generó altísimos valores de inflación que no fueron acompañados por aumentos de salarios ni de las jubilaciones. Todo ese aumento de precios que se dio fue pérdida para la gran mayoría. Cuando hay inflación, dijo Lafferriere: Hay un beneficio de las empresas que manejan el mercado, pero también de otro socio importante que es el propio Estado, porque cobra impuestos sobre el precio que pagan los consumidores finales: cuanto más altos son los precios y mayor es la inflación, más aumenta la recaudación. Por eso el Estado muchas veces promueve la inflación. Además del valor del dólar, explicó el economista, hay otros elementos que inciden en subir los precios como el petróleo y la energía, porque tienen un efecto multiplicador muy fuerte; también las tasas de interés que cobran los bancos. Este Gobierno ha dicho hace un año que a esta altura del 2026 en Argentina iba a haber una inflación de casi el cero por ciento, y resulta que cada vez está más alta en los últimos meses. Remarcó que la inflación está medida por el Gobierno por una institución que debería ser independiente, objetiva y neutral para medir exactamente esa variación, pero en el Indec hay funcionarios del Gobierno que trabajan los índices en función de la voluntad y del capricho del gobernante, si no quiere que aparezca la real distorsionan los precios. Lafferriere enfatizó: En Argentina tenemos índices mentirosos. Una de las causas es que se toma como base la canasta de consumo de una familia de principios de este siglo, cuando era muy distinto el impacto que tenía en el presupuesto el costo de la energía, del transporte, de muchos servicios que no tenían casi incidencia, y eso es una de las cosas que más ha subido en los últimos dos o tres años pero no está captado por el índice inflacionario. ¿Por qué el Gobierno quiere ocultar la inflación?, no solamente porque lo desprestigia abiertamente, sino porque además esos índices se usan para actualizar los salarios y los haberes de los jubilados. Si hay una inflación del 5, el 8, o el 10 por ciento y el Gobierno dice que fue de un 3 por ciento, no te ajusta más que eso y todo lo otro es una pérdida. Es una forma de transferir ingresos y de robarle a los sectores que cobran un salario o un haber jubilatorio, remarcó Lafferriere. Reiteró que la inflación en nuestro país, es un fenómeno histórico y siempre ha sido utilizado para quitarle recursos a la mayoría. Ha habido muchos Gobiernos que han tratado de ocultarla con mentiras. Este Gobierno, con el aumento del costo de vida y de gente que está cayendo en la miseria dice cosas tan aberrantes como que sacó de la pobreza a 15 millones de argentinos. Lafferriere explicó que la inflación está reprimida, hay factores que están planchados y que son los que determinan el gran salto inflacionario. El valor del dólar hoy lo tienen planchados porque por un lado no quieren que se les vaya la inflación, pero por otro lado es el gran negocio que hacen los especuladores. Su valor en julio de 2024 estaba en 1.550 pesos el blue, ahora está en 1.400; está artificialmente barato porque es la moneda de especulación. Ganaron en pesos, van a comprar el dólar barato y se lo van a llevar multiplicado, no va a haber dólares y va a subir, la inflación va a explotar. Es la famosa bicicleta financiera donde el Estado el garantiza rentas fabulosas en dólares a los especuladores, para que se lo lleven. Y cuando no alcanzan los dólares que generan nuestras exportaciones, el mismo Estado se endeuda para que los especuladores se lleven los dólares baratos. Cuando eso supera el límite, queda tierra arrasada, estado endeudado y se generan más ajustes, que los pagan los que nunca participaron de la fiesta de depredación y saqueo. Eso lo garantizan todos los que han gobernado el país a lo largo de este siglo. Agregó Lafferriere: Como el Estado ya hoy no puede pagar ni siquiera los intereses de la deuda fraudulenta, los funcionarios ya han anticipado que pagarán como sea. No sólo con hambre, sudor y lágrimas de la población, sino también entregando lo que queda de las empresas del estado y regalando hasta pedazos de nuestro territorio. Está en la esencia del Plan Masacre: masacrar a la sociedad, masacrar el ambiente, masacrar el territorio y masacrar la soberanía. Hay alternativas porque todos los argentinos merecen vivir dignamente. Tenemos recursos, tenemos un territorio privilegiado, tenemos múltiples capacidades. Pero debemos frenar la masacre para evitar caer definitivamente en el abismo. Eso se logrará si despertamos, nos comprometemos, participamos, nos organizamos, nos movilizamos, y cambiamos el rumbo suicida, para poder construir una nueva sociedad, concluyó.
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