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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 07/05/2026 15:49
El Banco de Alimentos Buenos Aires (BDA) distribuyó 7.283.252 kilogramos de alimentos durante 2025, una cifra que equivale a 21.849.756 platos de comida y que llegó a 354.027 personas a través de una red de 1.335 organizaciones sociales. Los datos surgen del informe anual Menos Hambre, Más Futuro, presentado ante 700 representantes de comedores y merenderos que forman parte del trabajo cotidiano de la organización. Detrás de esos números hay una realidad que los precede: casi cuatro de cada diez niños atravesaron en 2025 algún grado de inseguridad alimentaria en Argentina, según el Observatorio de la Deuda Social de la Universidad Católica Argentina (UCA). Eso equivale a aproximadamente 4,3 millones de chicos con dificultades para acceder de manera regular a alimentos suficientes y nutritivos. El BDA opera en ese espacio de urgencia, con un modelo que combina el rescate de productos descartados por el sistema productivo y su redistribución a través de una cadena logística centralizada en el Centro de Distribución de Benavidez. PUBLICIDAD El 61% de las personas alcanzadas por el BDA tiene entre 0 y 19 años. Ese dato sitúa a la infancia y la adolescencia como el eje de la demanda que enfrentan los comedores y merenderos de la provincia de Buenos Aires y explica la orientación de los programas que la organización amplió durante el último año. La presidenta del BDA, Begoña Galíndez, destacó: En un contexto desafiante, reafirmamos nuestro compromiso de trabajo para reducir la inseguridad alimentaria entregando productos de alto valor nutricional a las organizaciones. A lo largo del año, profundizamos nuestras alianzas estratégicas, optimizamos procesos logísticos y fortalecimos programas como Desayuno Saludable y Legumbres, que promueven no solo la cantidad, sino también la calidad nutricional de los alimentos distribuidos y pone foco en la importancia de la educación alimentaria de nuestra comunidad. Estos esfuerzos permiten generar un impacto sostenible en el tiempo. PUBLICIDAD Uno de los avances más notorios del período fue el crecimiento del recupero de frutas y hortalizas, que aumentó un 30% respecto del año anterior. El incremento se concentró en mercados concentradores, donde los kilos recuperados se duplicaron, y en jornadas de cosecha realizadas junto a voluntarios. El BDA cuenta hoy con 6.184 voluntarios activos y 21.363 donantes individuales, además de 385 empresas aliadas que sostienen la cadena de donaciones. 2025 también marcó el 25° aniversario de la organización. El director del BDA, Fernando Uranga, trazó una línea entre el origen y el presente: El Banco cumple este año 25 años de servicio y compromiso con la comunidad. Nacimos a la luz de una crisis sin precedentes para el país, como fue la del 2001, y hoy continuamos trabajando con la misma potencia porque, lamentablemente, el drama de los comedores sigue atravesando la realidad. Hoy, tenemos la mirada puesta en el futuro, seguimos fortaleciendo nuestro modelo de trabajo para ampliar el impacto y mejorar nuestra gestión. PUBLICIDAD Uranga enumeró cuatro ejes de trabajo hacia adelante: Educación Alimentaria, Cercanía con las Organizaciones Sociales, Eficiencia Logística y Transformación Digital para facilitar el seguimiento, la gestión y la trazabilidad de los alimentos. El Programa Desayuno Saludable fue una de las intervenciones de mayor alcance del año. Durante ocho meses de distribución diaria, el BDA entregó 1.734.850 desayunos completos compuestos por lácteos, frutas y cereales en 100 organizaciones comunitarias. En total, se distribuyeron 655.000 kilos de alimentos a través de 304 entregas quincenales. El programa se diseñó sobre la base de que el desayuno mejora la concentración, la energía y el rendimiento escolar, una variable de peso cuando se trabaja con poblaciones infantiles en situación de vulnerabilidad alimentaria. PUBLICIDAD El Programa de Legumbres, incorporado en 2025, apuntó a mejorar la calidad nutricional de los menús a través de ciclos formativos dirigidos a las organizaciones. La iniciativa tomó como punto de partida una brecha de consumo documentada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO): mientras el promedio mundial de consumo de legumbres es de 8 kilos por habitante por año, en Argentina ese número cae a 800 gramos. Pese a que el país produce 1 millón de toneladas anuales de legumbres, solo 40.000 se destinan al mercado interno y el resto se exporta. El programa buscó revertir ese patrón en los comedores y merenderos, con talleres prácticos y recetarios orientados a incorporar estos alimentos en los menús cotidianos. Las voces de quienes reciben los alimentos dan dimensión concreta a las cifras. Lorena, de la Asociación Civil Sonrisas de Esteban Echeverría, describió al BDA como un respiro, una ayuda a nivel práctico a la hora de poder llevar una solución a esta necesidad y esta demanda alimentaria. PUBLICIDAD Pilar, de la Casa del Niño de Pilar, señaló: Hay muchos productos que no podríamos comprarlos si no fuera con la ayuda del Banco de Alimentos. Y definió a la organización como una pata fundamental para poder seguir funcionando. Esther, del merendero Una Manito, fue más directa: De lo que podíamos hacer, hoy hacemos el doble. El doble porque es muchísima la ayuda que nos brinda. PUBLICIDAD Los 47.991 beneficiarios que participaron de los programas Desayuno Saludable y Legumbres durante 2025 se suman al total de personas alcanzadas por la red general de distribución, que opera desde Benavidez hacia toda la región. PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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