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» La Nacion
Fecha: 07/05/2026 12:24
Diferencias entre las calificadoras de riesgo por la nota a la Argentina Mientras Fitch subió la nota, Moodys dijo que esperará; la tensión entre la recuperación fiscal y el historial de defaults marca el debate sobre el futuro de la deuda soberana y el acceso al financiamiento internacional - 5 minutos de lectura' La deuda argentina quedó bajo el análisis de las grandes calificadoras de riesgo. Los avances que hubo en la estabilización de la macroeconomÃa llevaron a Fitch Ratings a subirle la nota al paÃs, pero el análisis chocó de frente con la cautela de Moodys sobre que haya una continuación de estas polÃticas. Se trata de diferentes criterios que ponen de manifiesto la delgada lÃnea que separa la consolidación fiscal de los últimos tres años versus los fantasmas del default que pesan sobre el historial local. Luego de ocho años en el olvido, el martes por la noche Fitch Ratings decidió aumentar la calificación del crédito soberano de CCC+ a B-, con una perspectiva estable. Para esta institución, el paÃs logró una mejora estructural en sus balances fiscales y externos, impulsada por un programa de reformas que ganó tracción legislativa y un mandato presidencial que se vio fortalecido tras las elecciones legislativas de octubre pasado. Es un rango de nota que la Argentina no tenÃa desde 2018. Desde la calificadora de riesgo también destacaron que hay mejores perspectivas para la acumulación de reservas internacionales y que tienen la expectativa de que el Gobierno obtendrá financiamiento suficiente para cubrir sus obligaciones de deuda. La calificación se ve limitada por una posición de liquidez internacional que sigue siendo débil para gestionar posibles crisis de confianza, a las que la Argentina ha sido particularmente vulnerable, asà como por una alta inflación y un historial de inestabilidad macroeconómica, advirtió. Justamente, en este último diagnóstico se apoya Moodys para continuar con la cautela. Durante un encuentro que organizó la firma este miércoles, dijo que por el momento no convalidará una mejora en la calificación de la deuda argentina, cuando es una de las que tiene mayor predicamento en el mercado. También falta la visión de Standard & Poors (S&P), como para animar a los fondos institucionales globales a posicionarse en la Argentina. Para Jaime Reusche, vicepresidente y senior credit officer de la calificadora estadounidense Moodys, todavÃa está el riesgo vinculado a las elecciones de 2027 y el financiamiento de los vencimientos en dólares del año que viene. La confianza de que estas polÃticas van a continuar es clave para la calificación. Y serÃa prematuro subir la calificación si no hay certeza de continuidad en las polÃticas, afirmó. La historia condena a la Argentina. Con nueve defaults sobre su espalda, la confianza es algo que le cuesta reconstruir, una visión que comparten incluso dentro del propio Gobierno. El ministro de EconomÃa, Luis Caputo, admitió en diciembre que esperaba que el riesgo paÃs estuviera cerca de los 300 puntos básicos para ese entonces. Quiere decir que evidentemente no hay credibilidad. Siempre hay trabajo por hacer, pero la credibilidad es muy difÃcil. La Argentina hace décadas dilapidó la credibilidad y recuperarla no es fácil, acotó. Hasta ahora, el riesgo paÃs tocó piso a finales de enero en 484 puntos, mientras que actualmente se ubica en torno a los 515 puntos básicos. Para los analistas de Facimex Valores, la mejora de la calificación por parte de Fitch Ratings amplÃa el universo de inversores en activos argentinos, aunque admitieron que por el momento no gatillarÃa flujos significativos. No hay que perder de vista que la calificación compuesta entre las distintas calificadoras puede ser una restricción para que los fondos extranjeros sumen exposición a la Argentina, explicaron. Con la calificación de Fitch en B-, todavÃa la deuda argentina tiene una nota de CCC+ por parte de S&P y la de Moodys está ubicada en Caa1. Es decir, la calificación media del paÃs sigue siendo de CCC+. Para Facimex, para que los fondos sumen exposición a la Argentina con contundencia, es necesario que S&P eleve la calificación a B- o Moodys la suba a B3. Si bien el upgrade de Fitch Ratings implica una menor percepción de riesgo en el corto plazo y constituye una señal positiva para el mercado, el paÃs continúa enfrentando restricciones relevantes. En este contexto, la mejora representa más un primer paso hacia la normalización que un cambio estructural en el acceso al financiamiento internacional, manteniendo a la Argentina aún lejos del grado de inversión y con el desafÃo de consolidar estas tendencias para avanzar dentro de la categorÃa B hacia niveles más altos de calificación, sumó Gustavo Araujo, head of Research de Criteria. De todos modos, está la expectativa de un cambio. Habrá dos agencias calificadoras que visitarán Buenos Aires en las próximas semanas, por lo que el mercado está pendiente de las señales que surjan, y ya empezó a descontar la posibilidad de que haya una mejora de rating por parte de otra institución. De confirmarse, esto representarÃa una señal positiva clara para los bonos soberanos, que recientemente tuvieron un desempeño inferior pese a la mejora del panorama macroeconómico, analizó Federico Filippini, de AdCap Grupo Financiero.
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