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» Diariochaco
Fecha: 07/05/2026 11:21
El pedido de Patricia Bullrich para que Manuel Adorni adelante la presentación de su declaración jurada en medio de la investigación por presunto enriquecimiento ilícito que lo involucra volvió a sacudir la interna de La Libertad Avanza. Su postura generó un fuerte malestar en el entorno de Karina Milei y profundizó las tensiones dentro del oficialismo. La senadora sostuvo que el jefe de Gabinete debía presentar de inmediato la documentación para despejar dudas y evitar que el caso siga desgastando al Gobierno. "¿Para qué vas a esperar hasta el 30 de julio si la podés presentar ahora?", planteó durante una entrevista televisiva, donde remarcó que la prueba debía ser "inmediata" para no seguir empantanando la gestión. Sus declaraciones obligaron al presidente Javier Milei a salir en defensa de su funcionario desde Estados Unidos. "Ni en pedo se va", respondió el mandatario, descartando cualquier posibilidad de renuncia y anticipando que el jefe de Gabinete adelantará la presentación de su declaración jurada, aunque la fecha dependerá también del avance de la causa judicial. Bullrich ya había hablado previamente con el Presidente para anticiparle su posición, pero no hizo lo mismo con Karina Milei. Ese gesto fue leído dentro del oficialismo como una clara señal de autonomía política y una forma de desafiar directamente al núcleo más cerrado del poder libertario. En el karinismo, la reacción fue inmediata. Según Infobae, fuentes cercanas a la secretaria general de la Presidencia reconocieron un fuerte enojo por la exposición pública del tema. Algunos consideraron que no había necesidad de acelerar el conflicto y cuestionaron que Bullrich presionara de esa manera a Adorni cuando, según entienden, el escándalo podía apagarse en pocos días. Otros sectores del Gobierno interpretaron la jugada de manera distinta y consideran que la exministra asumió una discusión incómoda quemuchos compartían en privado, pero nadie se animaba a plantear públicamente. Incluso algunos funcionarios creen que Bullrich "le declaró la guerra al karinismo" y que lo hizo desde una posición de fortaleza política propia. La tensión creció aún más porque, tras la entrevista, se supo que Bullrich no había informado previamente a la Secretaría de Comunicación y Medios sobre su aparición pública, algo que el entorno de Adorni suele pedir a los funcionarios en este tipo de exposiciones. Ahora, todas las miradas están puestas en la próxima reunión de gabinete prevista para el viernes en Casa Rosada, donde Milei, sus ministros y los principales dirigentes del oficialismo volverán a encontrarse cara a cara. Allí podría profundizarse una disputa que ya dejó de ser silenciosa y amenaza con convertirse en una nueva guerra interna dentro del Gobierno.
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