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» Clarin
Fecha: 07/05/2026 09:50
La crisis actual puede ser una oportunidad de refundación. Así definen un grupo de rectores, autoridades universitarias y académicos el momento que atraviesa el sistema científico argentino. Impulsados por doce universidades nacionales, la semana que viene se reunirán en Bariloche para discutir una propuesta de reforma que combina una fuerte crítica al ajuste del Gobierno con cuestionamientos al funcionamiento histórico del mismo sistema. El espacio reclama, antes que nada, que el Gobierno cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario y frene el desfinanciamiento de universidades y organismos de ciencia. Pero sostienen que el problema no empezó con Javier Milei. Afirman que el sistema arrastra desde hace años fallas estructurales: falta de conducción política, escasa articulación entre universidades y organismos de investigación, débil conexión con el aparato productivo y fuerte concentración de recursos en la zona centro del país. Hay una enorme capacidad instalada de desarrollo científico en el país, pero desaprovechada. Todos sabemos que hay que hacer ajustes en el sistema, dijo a Clarín uno de los impulsores del movimiento. Y cuestionó la falta de planificación de los últimos años: Durante el kirchnerismo entraban 800 investigadores por año al Conicet, pero ¿con qué criterio se determinaba? Era todo muy anárquico. Y ahora viene este Gobierno y arrasa con todo. La propuesta del grupo -que reúne a rectores peronistas no kirchneristas junto con sectores del reformismo universitario, históricamente vinculados al radicalismo- apunta a federalizar el sistema científico y orientar la investigación hacia el desarrollo productivo regional. La idea es promover proyectos ligados a las necesidades económicas y sociales de cada región, con mayor articulación entre universidades, el Conicet y organismos tecnológicos como INTA e INTI. También desarticular la maraña y superposición de instituciones científicas y acercar el conocimiento a la sociedad. "Hay que hacer cambios" Lo que buscamos es actualizar el paradigma del desarrollo integrado. Sin conocimiento y sin tecnologías transferibles a las provincias no hay destino. La gente va a seguir emigrando hacia los grandes centros metropolitanos, dijo a Clarín Manuel García Solá, vicerrector de la Universidad Nacional del Chaco Austral (UNCAUS) y uno de los organizadores del encuentro. Milei está llevando adelante una política de desfinanciamiento y desguace de un ecosistema que llevó mucho tiempo de construcción. Pero también es cierto que hay que hacer cambios, mejorar los criterios de evaluación para incorporar trayectorias en desarrollos, ampliar la vinculación con el sector privado productivo con incentivos fiscales, mejorar la distribución de recursos en términos federales pero vinculado a fortalecer la economía y las políticas sociales de cada territorio, agregó, por su parte, Danya Tavela, ex diputada nacional por el radicalismo y ex secretaria de Políticas Universitarias de Macri. Tavela, que ya participó de actividades impulsadas por este grupo el año pasado, mencionó como ejemplo el caso de Vaca Muerta. Según planteó, allí debería financiarse no solo la investigación aplicada al petróleo, sino también estudios sobre impacto ambiental, migraciones laborales y transformación social de la región. Un enfoque integral. Entre las universidades convocantes figuran las nacionales de Río Negro, Tucumán, Misiones, Del Centro, Chaco Austral, Tierra del Fuego, Patagonia Austral, San Juan, Salta, Chilecito Quilmes y José C. Paz. La mayoría del interior (del Norte y Sur del país). Los impulsores del encuentro sostienen que el sistema científico argentino está excesivamente concentrado. Señalan que, de los casi 320 institutos de universidades y Conicet desplegados por el país, el 80% se ubican en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza. Falta planificación, y las principales disputas son por los recursos, afirman. También denuncian que muchas veces los mecanismos de evaluación se reciclan a sí mismos y terminan favoreciendo a grupos académicos de las regiones con mayor peso histórico. El espacio cuenta con el apoyo de ex funcionarios del área científica y educativa, entre ellos el mismo García Solá -ex ministro de Educación de Menem y director del Conicet en representación de la Sociedad Rural hasta 2024-, Marisa Censabella (ex directora del FONCYT), Fernando Peirano (ex presidente de la Agencia I+D+I.) y Jorge Rodríguez (ex jefe de Gabinete de Menem), entre otros. Varios de ellos integraron sectores del peronismo que mantuvieron diferencias con el espacio conducido por Daniel Filmus durante el gobierno de Alberto Fernández. Una nueva arquitectura A la hora de pensar cómo implementar los cambios, la propuesta incluye cambios del tipo institucional. García Solá explicó a Clarín que buscan poner en funcionamiento organismos ya previstos en las leyes argentinas pero que, según sostiene, nunca actuaron de manera coordinada. Uno de ellos es el Gabinete Científico y Tecnológico, que debería reunir a organismos de ciencia y tecnología, universidades públicas y privadas y distintas áreas del Estado bajo la coordinación de la Jefatura de Gabinete. En este caso, Manuel Adorni. Allí deberían definirse prioridades nacionales y regionales de investigación, coordinar presupuestos y evitar la fragmentación del sistema. También proponen modificar los criterios de ingreso y evaluación de la carrera de investigador científico para priorizar proyectos con impacto productivo y social concreto. El encuentro se realizará el jueves 14 y el viernes 15 de mayo en la sede andina de la Universidad Nacional de Río Negro, en Bariloche. Bajo el título Propuestas para una Nueva Arquitectura Institucional en Universidad, Ciencia y Tecnología, el foro buscará discutir una reorganización integral del sistema científico argentino en medio de una crisis presupuestaria sin precedentes, y al día siguiente de la marcha convocada por todos los rectores en reclamo del cumplimiento de la Ley de Financiamiento Universitario. Una discusión que buscará encontrarle un rumbo a un sistema con mucha capacidad instalada, pero que parece viajar a la deriva entre la descoordinación y la puja corporativa y el ajuste indiscriminado. Mirá también Mirá también Mirá también Sobre la firma Newsletter Clarín
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