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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 07/05/2026 09:39
El emblemático restaurante Esquina Homero Manzi enfrenta un escenario crítico tras recibir una condena en un juicio laboral por $220 millones, un monto que amenaza la continuidad de la tradicional esquina porteña. Ubicado en San Juan y Boedo, fue inaugurado en 1927 y está profundamente ligado a la historia del tango porteño. Gabriel Pérez, administrador del establecimiento, advirtió sobre el impacto de la sentencia: Es algo que, aparte de ser injusto, es impagable hoy en día. PUBLICIDAD Relató que la familia lleva décadas dedicada al trabajo en el local, y remarcó el vínculo de su padre con la empresa: Mi padre vino desde España a los 8 años, hace 74 le está acá y sigue yendo todos los días al trabajo. El empresario subrayó en diálogo con Radio Mitre que la situación pone en riesgo la subsistencia del restaurante y el empleo de quienes dependen de él. Es toda una vida dedicada a trabajar, a invertir, a tratar de dar trabajo a la gente, y estas cosas le sacan a uno las ganas de seguir, expresó. PUBLICIDAD El conflicto laboral involucra a dos bailarines que, según el relato del dueño, prestaban servicios de forma intermitente en el local. Años atrás, el restaurante atravesaba una etapa positiva impulsada por el turismo extranjero, pero la llegada del COVID-19 modificó por completo el panorama: Nosotros, hasta la pandemia, como muchísimas empresas que dependemos del turismo, veníamos con una situación muy buena. Después de pandemia, nunca más se volvió a recuperar. En ese marco, Pérez explicó que durante la pandemia, los bailarines que le hicieron juicio laboral no se encontraban en el país, sino en Europa, como parte de su actividad en la temporada de cruceros. PUBLICIDAD Le hemos presentado a los jueces fotos de ellos mismos en sus redes sociales de Rusia, de España, de Italia y numerosos lugares, aseguró. Remarcó que la empresa no se oponía a que los artistas viajaran y trabajaran en el exterior, donde obtenían ingresos en euros y dólares, superiores a los que podían percibir en Argentina. PUBLICIDAD Durante la cuarentena, el cierre obligado del restaurante profundizó la crisis económica. El propietario detalló que recurrieron a créditos oficiales y a toda la ayuda posible para sostener el negocio y a sus empleados. Sin embargo, la recuperación nunca llegó. El empresario explicó que, junto con el sector hotelero, el gastronómico fue uno de los sectores más golpeados, ya que abrió con muchas restricciones y su normalización fue a cuentagotas. Nosotros trabajamos con un público particular, no es como un restaurante común, explicó. PUBLICIDAD Sobre la relación contractual de los bailarines, Pérez sostuvo: Ellos cobraban por su servicio. Era una locación, ellos prestaban un servicio. Cuando no venían, no cobraban. Cuando daban un reemplazo, cobraba el reemplazo. La demanda, según el administrador de Esquina Homero Manzi, derivó en una cifra exorbitante: Nos encontramos con esto, que es una locura total que arrancó en dos millones y llega a $220 millones. PUBLICIDAD El empresario hizo un llamado público: Necesitamos francamente que alguien levante la mano y vea que esto se fue de las manos, porque esto cierra negocios, deja familias en la calle. La situación de Esquina Homero Manzi se enmarca en un contexto de creciente litigiosidad laboral que afecta a distintos comercios tradicionales de la ciudad. PUBLICIDAD Muchos empresarios del sector gastronómico advierten sobre el impacto de sentencias judiciales con indemnizaciones elevadas, en un escenario de recuperación económica lenta y marcada por la incertidumbre. Esta problemática genera preocupación por la sostenibilidad de numerosos emprendimientos históricos y el mantenimiento de puestos de trabajo. PUBLICIDAD Una situación similar se dio meses atrás con el restaurante Piegari, que enfrentó una demanda por $270 millones de un ex empleado que reclamaba salarios adeudados, indemnizaciones y la registración del contrato, negando haber abandonado su trabajo. PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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