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» Panorama
Fecha: 07/05/2026 07:20
Marcel LeBrun, un empresario canadiense, está construyendo 99 casas en Fredericton para personas sin hogar mediante el proyecto 12 Neighbours, buscando ofrecer dignidad y estabilidad a sus residentes. En Fredericton, New Brunswick, un millonario canadiense está desafiando las expectativas al invertir en un proyecto que busca cambiar vidas. Marcel LeBrun, quien vendió su empresa tecnológica por millones, ha decidido utilizar su fortuna para construir una comunidad de 99 casas pequeñas destinadas a personas sin hogar, a través de la iniciativa conocida como 12 Neighbours. Cada una de las 99 viviendas tiene un tamaño aproximado de 23 metros cuadrados, equipadas con baño, cocina, cama, calefacción, aire acondicionado y paneles solares. Estas casas pequeñas están organizadas en una comunidad planificada, que incluye calles internas, espacios compartidos y una cafetería operada por los propios residentes. Sin embargo, el proyecto no se limita a la construcción de viviendas. Los residentes también reciben acompañamiento, formación, apoyo psicológico y oportunidades para reincorporarse al mercado laboral. La propuesta busca romper el ciclo de la pobreza proporcionando herramientas reales para un nuevo comienzo. Marcel LeBrun no solo ha financiado el proyecto, sino que también participa activamente en su ejecución. Según sus propias palabras, las personas no solo necesitan un lugar donde vivir, sino una razón para levantarse cada día. Este enfoque ha convertido a Fredericton en un referente nacional en la lucha contra la falta de vivienda. Hasta la fecha, más de 50 casas han sido entregadas, y se espera que las 99 estén listas en un futuro cercano. Cada vivienda representa una inversión de aproximadamente $75,000 dólares canadienses, una fracción del costo de una vivienda tradicional, pero con un impacto social significativo. Con esta iniciativa, Fredericton se ha convertido en un modelo de innovación social, despertando el interés de otras ciudades canadienses que ven en 12 Neighbours una solución replicable a la crisis de vivienda. Este proyecto destaca no solo por el número de casas construidas, sino por su filosofía de construcción de comunidad. En Canadá, más de 200,000 personas enfrentan la falta de vivienda cada año. Iniciativas como la de LeBrun demuestran que es posible abordar este problema desde una perspectiva humana, práctica y sostenible. Para muchos de los nuevos residentes, esta es la primera vez que cuentan con una dirección, una cama segura y un espacio propio, lo que les permite retomar sus estudios, iniciar emprendimientos o estabilizar su salud mental. El modelo impulsado por Marcel LeBrun está siendo evaluado por otras provincias canadienses. Este enfoque combina eficiencia económica, sostenibilidad ambiental y un fuerte impacto social, mostrando que cuando el dinero se pone al servicio de la comunidad, se pueden transformar vidas.
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