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» Clarin
Fecha: 07/05/2026 06:55
La inteligencia artificial generativa empezó a meterse en cada vez más terrenos, como en el manejo del dinero. Con unas simples instrucciones escritas, ChatGPT, Gemini y Claude pueden ayudar a las personas a entender mejor qué hacen con su plata. No prometen ganancias, pero sí algo cada vez más valioso para la economía diaria: orden y claridad. Estas potentes herramientas no tienen la finalidad de reemplazar a bancos o asesores financieros, sino brindarle al usuario algo más cercano. Esto va desde armar presupuestos, detectar gastos innecesarios hasta simular decisiones financieras. La inteligencia artificial ya está cambiando la forma en que invertimos y gestionamos el dinero en todo el mundo, explicó a Clarín Federico Palmisano, fundador y CFO de la fintech YONT. En Argentina, todavía estamos dando los primeros pasos, pero la oportunidad es enorme, agregó. Un asistente financiero en formato chat El cambio más visible no está en grandes fondos de inversión, sino en la vida cotidiana. En la práctica, estas plataformas funcionan mejor como asistentes para tareas financieras cotidianas de baja o media complejidad. Sirven para ordenar gastos, resumir movimientos, armar presupuestos, comparar hábitos de consumo o detectar desbalances que se repiten mes a mes. Por ejemplo, un usuario puede escribir: Tengo estos ingresos y gastos mensuales (detallados abajo). Organizalos en categorías y decime dónde puedo recortar sin afectar lo esencial. En segundos, la IA devuelve una estructura que permite ver con claridad en qué se está yendo el dinero. También es útil para objetivos concretos. Al escribir un prompt (instrucción) como Quiero ahorrar 1.000.000 de pesos en 6 meses. Tengo estos ingresos y gastos. ¿Cuánto debería guardar por mes y qué ajustes me sugerís?, las IA responden con recomendaciones para bajar una meta abstracta a un plan concreto. Incluso para quienes no tienen experiencia financiera, estas herramientas funcionan como traductores: ante una duda, se puede preguntar directamente: Explicame qué es la inflación como si no supiera nada y cómo afecta mis ahorros en Argentina. Según los especialistas, la clave está en convertir datos dispersos en decisiones posibles. Simular antes de decidir Otra de las funciones que gana terreno es la posibilidad de analizar escenarios antes de tomar decisiones. Con instrucciones simples, se pueden comparar alternativas o entender riesgos básicos. Al respecto, Sebastián Ramacciotti, Managing Director EPAM SYSTEMS de Argentina, explica: Pueden ayudar a ordenar gastos, resumir movimientos, explicar conceptos financieros en lenguaje simple, armar presupuestos, comparar hábitos de consumo y detectar desbalances recurrentes. Un ejemplo típico es: Si invierto X monto con una inflación estimada del X% anual, ¿pierdo o gano poder adquisitivo?. O incluso: Comparame plazo fijo vs. otra opción conservadora con este contexto económico. Este tipo de consultas no reemplazan a un análisis profesional, pero permiten llegar mejor preparado a cualquier decisión. Pagos digitales y seguridad: el otro impacto de la IA Mientras los usuarios empiezan a usar inteligencia artificial para organizar su dinero, el sistema financiero también la incorpora en procesos clave. En Argentina, el crecimiento de las billeteras digitales es sostenido: hacia 2025 se proyectaba un aumento del 13% en usuarios, con un promedio de dos billeteras por persona. En este ecosistema, la IA generativa cumple un rol cada vez más relevante. Cada vez que se llama para analizar grandes volúmenes de datos en tiempo real pueden detectar patrones de fraude, mejorar la validación de pagos y reducir errores en las transacciones. También facilita la personalización de servicios, adaptando la experiencia a los hábitos de cada usuario. A pesar del entusiasmo, estas herramientas tienen restricciones claras. No garantizan resultados ni reemplazan el criterio humano. Tampoco operan directamente en el mercado ni acceden a información en tiempo real de manera autónoma. Además, pueden simplificar en exceso ciertos análisis o incluso equivocarse, por lo que su uso más recomendable es como complemento y no como única fuente de decisión. Un cambio en la relación con el dinero Hay que tener presente que ChatGPT, Gemini y Claude no resuelven mágicamente los problemas económicos, pero sí modifican cómo las personas se vinculan con su dinero. El uso más efectivo aparece cuando funciona como copiloto. Es útil para ordenar información, detectar patrones, comparar escenarios simples y hacer más clara la relación cotidiana con el dinero, remarcó Ramacciotti. Pero hay un límite claro en decisiones sensibles. No conviene confiar ciegamente cuando hay consecuencias materiales relevantes, como inversiones, endeudamiento o cuestiones impositivas, advierte. No hacen ganar plata por sí solas. Pero en un contexto económico complejo, como el argentino, donde cada decisión pesa, las IAs pueden marcar una diferencia concreta. SL Sobre la firma Newsletter Clarín
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