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  • Entre basura y barro, encontró refugio en un desagüe de Panamericana pero cuando llegó la ayuda se asustó: Todo pasó en cuestión de segundos

    » La Nacion

    Fecha: 07/05/2026 03:35

    - 6 minutos de lectura' Oscuridad, rugido constante de motores y miedo. Eso era lo que conocían una perra y sus cachorros que habían buscado refugio en un desagüe pluvial que corre por debajo de la autopista Panamericana, a la altura de Pilar. Era el 27 de diciembre de 2023, cuando Adriana Krawiec y su esposo recibieron un pedido de auxilio para ayudar a los animales. Allí, en un laberinto de cañerías que se extienden por kilómetros, una perra asustadiza que le temía profundamente al contacto humano intentaba proteger a sus dos cachorros. El panorama era complicado. Cuando llegamos, nos encontramos con cañerías de kilómetros y con que los cachorros eran más grandes de lo que nos habían dicho, por lo que corrían sin parar, recuerda Adriana, rescatista de la zona con más de 15 años de experiencia en casos complejos. Tras caminar 300 metros por el túnel, lo vieron. Todo pasó en cuestión de segundos. En una maniobra rápida y decidida, logramos sujetar del pellejo uno de ellos. A la mamá y al otro cachorro, lamentablemente, los perdimos de vista". Durante el día, los sistemas de drenaje y pluviales situados bajo la traza de la Autopista Panamericana cumplen su función técnica de canalización de aguas y residuos urbanos bajo una contaminación acústica constante derivada del flujo vehicular ininterrumpido. Sedimentos, barro y basura que se acumula, ante la falta de mantenimiento periódico, favorecen la proliferación de plagas (específicamente roedores). Son lugares húmedos y con poca ventilación. Sin embargo, al descender la iluminación natural, las temperaturas bajan y convierten a estos lugares en espacios gélidos donde la humedad estancada intensifica la sensación de frío. Lamentablemente muchos animales y personas terminan en esos desagües y los eligen como refugio: están protegidos del tránsito, son lugares con techo y tranquilos y nos los echan fácilmente. El pequeño sobreviviente, bautizado como Benito, estaba algo delgado, lleno de parásitos y con una lastimadura en la oreja. Calcularon que tendría entonces unos cuatro meses. En ese momento fue llevado a un tránsito, pero el trauma de sus primeros meses de vida era evidente: pasó diez días viviendo debajo de una cama, aterrado. Fue entonces cuando Adriana y su marido Walter decidieron recibirlo en su refugio (@los_rescatados_de_colito) para iniciar un paciente proceso de sociabilización. Luego de un chequeo general que incluyó un análisis de sangre, evaluación de enfermedades generadas por parásitos y cumplimiento de cuarentena para evaluar si el animal presenta síntomas compatibles con moquillo o parvovirus -que no se detectan en sangre-, desparasitamos al cachorro, lo vacunamos y le dimos el alta para que pueda juntarse con la manada, explica Victoria Morgan, la médica veterinaria que se ocupa de la salud de los animales que llegan al refugio del matrimonio en Pilar. Pasábamos horas encerrados en el canil con él para mostrarle que el humano no le iba a hacer daño, recuerdan. El trabajo fue paulatino: acercamientos suaves, comida ofrecida con la mano y la ayuda fundamental de otros perros del refugio, quienes fueron sus verdaderos maestros. Benito descubrió que amaba estar con sus pares; en ellos encontró la seguridad que el mundo de los humanos aún no le brindaba. La socialización temprana es un proceso crítico en el desarrollo comportamental de un perro. Durante las primeras etapas de vida especialmente entre las 3 y 12 semanas el sistema nervioso está particularmente receptivo a estímulos sociales y ambientales. Lo que el cachorro experimente (o no experimente) en ese período va a moldear su forma de interpretar el mundo", asegura el médico veterinario Baltazar Nuozzi que es etólogo Clínico CFVET Diplomado en Gestión del Aprendizaje y Conducta Canina UCASAL. Cuando un cachorro proviene de una madre con bajo nivel de socialización o con respuestas de tipo evitativo o defensivo como puede ocurrir en animales ferales o salvajes existe un mayor riesgo de que desarrolle miedo, hipervigilancia o conductas reactivas si no se interviene de manera adecuada y temprana. Por eso, socializar no es simplemente exponer, sino hacerlo de forma progresiva, controlada y positiva, respetando los tiempos del individuo. Esto permite construir respuestas emocionales estables frente a personas, otros animales y distintos contextos. Invertir en socialización temprana no solo mejora la calidad de vida del animal, sino que previene la aparición de problemas de conducta que, en muchos casos, son complejos de revertir en la adultez", agrega el experto. Hoy, Benito ya no es aquel cachorro esquivo que nació en un desagüe. Es un perro joven que lleva más de dos años esperando ser visto. A pesar de haber crecido en un refugio, se ha convertido en un alumno ejemplar: gracias a las visitas de un adiestrador, aprendió a sentarse, echarse y caminar al lado. Es un compañero ideal para el momento del mate, le encanta estar pegado a sus cuidadores y, en verano, su lugar favorito es la pileta. Actualmente, Benito comparte sus días con una manada de cuatro perros. Su mejor amigo es Fidel, el más enérgico del grupo, con quien corre sin parar por el jardín del refugio. Aunque es algo tímido al principio, una vez que se suelta, es un animal que llena de besos a quien le da una oportunidad. Sin embargo, a Benito le falta conocer lo más importante: el calor de una familia propia. Nació en un desagüe, se crió en un refugio y hasta hoy nunca conoció lo que es ser el consentido de la casa, lamentan quienes lo cuidan. Benito es un eterno bebote y se lleva súper bien con otros perros. Buscamos para él una casa con patio o jardín y que tenga la posibilidad de compartir su hogar con otro perrito activo y extrovertido. Ama estar tirado al sol, sabe pasear con arnés y es súper bueno con los humanos, aunque al principio le puede costar un poquito. Está castrado y vacunado y pesa unos 20 kilos. Su familia ideal será aquella que entienda que, al principio, necesitará un tiempo de adaptación para acostumbrarse a los ruidos y movimientos de una casa, pero que a cambio recibirá la lealtad incondicional de un perro que atravesó la oscuridad para aprender a amar. Compartí una historia Si tenés una historia de adopción, rescate, rehabilitación o ayudaste a algún animal en situación de riesgo y querés contar su historia, escribinos a bestiariolanacion@gmail.com

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