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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 07/05/2026 03:25
Para Anabella Albornoz de Suma de Voluntades hoy muchos gurises están en riesgo por el hambre y la droga. En el estudio de Cuestión de Fondo (Canal 9, Litoral), la voz de Anabella Albornoz no tuvo la rigidez de los diagnósticos estadísticos ni el tono distante de los informes técnicos. Habló desde la intemperie cotidiana de los barrios, desde las noches de recorridas con viandas calientes y desde la mirada de quienes conviven todos los días con el hambre, el abandono y la fragilidad extrema. La referente de la ONG Suma de Voluntades trazó un retrato descarnado de la realidad social de Paraná y advirtió que el incremento es exponencial en materia de pobreza y personas en situación de calle. Con 47 años de edad y quince dedicados al trabajo comunitario, Albornoz recordó una escena que aún la persigue. Una persona peleando con un perro por un pedazo de carne, de un camión que llevaba la basura a la zona del Volcadero. Eso fue un punto de inflexión, porque decís qué es lo que está pasando, relató conmovida. Enseguida, vinculó esa imagen con el presente: Toda esa situación hoy se está profundizando. Durante la entrevista en Cuestión de Fondo (Canal 9, Litoral), explicó que la organización entrega más de 12.400 platos de comida mensuales y que las recorridas nocturnas salen con 400 viandas por noche, aunque no siempre alcanza. El dramatismo del escenario apareció condensado en una frase que atravesó toda la conversación: Tenés que elegir quién come. Al describir esa tensión diaria, Albornoz reveló que las prioridades se establecen sobre los niños, mujeres y adultos mayores. Hay gente que camina 30 o 40 cuadras, hay otras que se toman un colectivo para poder acceder a las viandas, sostuvo. Luego recordó el caso de una joven estudiante de 22 años que acude cada noche para buscar comida para ella y su hermana: Lo único que pueden pagar los padres es el alquiler, graficó. La dirigente social insistió en que el alimento constituye apenas una parte del problema. La comida es la excusa también para llegar, en lo simbólico a dar ese abrazo. Y decir: No estás solo, expresó. En esa línea, definió el presente como un llamamiento urgente para poner la verdad sobre la mesa, porque hay un costo social enorme y ese costo social lo están pagando los sectores más vulnerables, sobre todo las infancias. La entrevista en Cuestión de Fondo (Canal 9, Litoral), dejó uno de sus pasajes más sensibles cuando se refirió a los niños atravesados por la violencia y el narcotráfico en los barrios populares. Hoy muchos gurises están en riesgo, no solamente por lo alimentario, sino porque, al subir el aumento de la venta de droga en los barrios, también subieron los casos de abusos y de violencia, afirmó. Después añadió una frase que expuso la crudeza del deterioro social: Es verificable cuando los bebés nacen con cocaína en sangre. ¡Y es una realidad!. En otro tramo, cuestionó la desconexión de ciertos sectores del poder político y judicial con lo que ocurre en los territorios. Me molestan esos funcionarios y me molesta la Justicia, porque van contra los quioscos, pero nunca hablamos de los grupos delictivos que ponen la droga y las armas en las manos de los gurises, lanzó. Sin embargo, la entrevista no quedó atrapada únicamente en la oscuridad del diagnóstico. También emergió el entramado silencioso de solidaridad que sostiene a la organización. Albornoz contó que un hombre donó de manera anónima 900 kilos de fideos cuando la ONG estaba contando los paquetes. También recordó a una jubilada que insistió varias veces para colaborar en tres cuotas, y a personas que durante la pandemia caminaban largas distancias para entregar apenas un paquete de fideos. Ese paquete era el que más valía, ponderó. La referente de Suma de Voluntades habló además de la dimensión emocional del trabajo comunitario. Admitió que últimamente llora mucho y que le duele ver sufrir incluso a los voluntarios. Cuando los veo llorar, en el fondo me duele porque veo el sufrimiento. Pero, por otro lado, digo: ¡hay esperanzas!, sostuvo. Uno de los momentos más conmovedores llegó cuando recordó a un niño que participaba de las actividades de la ONG y murió atropellado por un camión. El día anterior me había pedido bolitas. Y yo no se las llevé, confesó, quebrada. Luego completó: Era un nene maravilloso. Y ahí llegamos tarde. Pese a todo, Albornoz insistió en que todavía existe una reserva moral en la sociedad capaz de reconstruir comunidad. Seguimos creyendo en el otro, afirmó. Y hacia el final dejó una imagen que pareció resumir el sentido profundo de esos 15 años de trabajo social: Lo más lindo son los gurises cuando salen corriendo a abrazar a los voluntarios con esos ojos brillantes. - ¿Qué edad tiene? -47 años. - ¿Cuántos años hace que estás en Suma de Voluntades? -Hace 15 años. - ¿Qué fue lo peor que le tocó ver en estos 15 años? -Y fueron muchas situaciones, sobre todo, las ligadas a las infancias. Y una situación que me marcó mucho hace un par de años fue una persona peleando con un perro por un pedazo de carne, de un camión que llevaba la basura a la zona del Volcadero. Eso fue un punto de inflexión, porque decís qué es lo que está pasando. Toda esa situación hoy se está profundizando. La verdad que, si vengo, es porque -como decía Francisco-, hay que empezar a hacer lío. Y lío en el buen sentido. Es importante esto porque es un llamamiento urgente: cómo ponemos la verdad sobre la mesa de todo lo que está sucediendo, porque hay un costo social enorme. Y ese costo social lo están pagando los sectores más vulnerables, sobre todo, las infancias. - ¿Cuánto se agravó la situación? Porque usted está todos los días del año. No hay feriados ni sábados ni domingos. -Sí. Suma de Voluntades trabaja los 365 días. - ¿Cuántos nota que se agravó la situación social en los últimos meses? -El incremento es exponencial. Nosotros estamos dando de alimentos mensual, el último reporte que fue hace aproximadamente un mes, fueron más de 12.400 platos de comida mensual.Y eso incluye lo que son los espacios de las infancias, en donde en algunos se da de comer y todo lo que es recorrida. La gente de las recorridas, están saliendo con 400 viandas por noche y no siempre alcanza. De hecho, el lunes nos pasó que empezamos un censo para las infancias que transcurren las noches por la plaza, y casi nos quedamos sin comida en la última plaza. La verdad que es angustiante también para el voluntario, porque tenés que elegir quién come. - ¿Y cómo resuelven esa situación? -Y en el momento no se puede resolver porque hay una lógica para salir. Hay mucho trabajo atrás para salir en las recorridas. Los voluntarios empiezan a cocinar a las 5 de la tarde y a las 8 tener la vianda para 400 personas. Y en ese momento se empieza a priorizar a los niños, a las mujeres y a los adultos mayores, y después a los hombres. Pero, esa situación de tener que elegir quién come, y además por la sensación en lo simbólico, ¿no? Que es esto: de llegar con tu túper vacío a tu casa. Hay gente que camina 30-40 cuadras, hay otras que se toma un colectivo para poder acceder a las viandas. Y nos pasó que, en una charla en la recorrida en la zona de Bomberos, había una chica de 22 años, estudiante, y hace 2 meses va a buscar su vianda para ella y su hermana, también estudiante. O sea, lo único que pueden pagar los padres es el alquiler. Y ahí nos ofrecimos porque no es solamente la comida. La comida es la excusa también para llegar, en lo simbólico dar ese abrazo. Y decir: No estás solo. Estamos acá. Porque hay mucha gente que llega muy angustiada a buscar ese táper de comida. - ¿Cuánto cuesta 480 raciones por día? -Un guiso, nosotros sacamos un promedio de 311 mil pesos aproximadamente. Esto es buscando precios por todos lados. Hay que imaginar que debemos sostener esto durante todo un mes: 311 mil pesos por 30 días. - ¿Cómo llegan y cómo están con esos números? -Y estamos, como todas las organizaciones, en crisis. Tratando de sostener, como dice el Hogar de Cristo, de tratar de abrazar a los más rotos, y, sobre todo, también a la gente mucha gente que asiste a las plazas que son jubilados, gente que tiene un trabajo y al día 10 ya se queda sin plata. Entonces, tratamos de buscar aliados por todos lados. Somos muchos voluntarios, somos unos 300 voluntarios que constantemente estamos en movimiento. Antes podíamos planificar. Hoy no tenemos ni siquiera previsibilidad. O sea, es el día a día. Tenemos una particularidad que a veces cuando estamos tocando fondo siempre aparece esa mano que te saca del pozo. Nos pasaba que, a la semana pasada estábamos contando los paquetes de fideos. Porque una comida son 60 paquetes de fideos. Y entró una donación de un señor que, de manera anónima, donó 900 kilos de fideos. Por eso digo: la situación es muy compleja. Se está fomentando esto de la cultura de la crueldad. Peor, pesa más la gente que sigue creciendo que el otro importa. Entonces, digo que lo positivo de todo eso es que seguimos creyendo en el otro. Eso te seguir siendo y estar en el lugar correcto. Y creo que este momento de crisis también es propicio para empezar a construir y reconstruirnos como comunidad. - ¿La clase política habla con ustedes, se junta con ustedes, tiene reuniones con ustedes? Les preguntan si precisan algo, o en qué pueden colaborar. -Nosotros siempre propiciamos el diálogo. Participamos de reuniones. A veces no se dan y obviamente, no salimos con la respuesta. Obviamente, lo alimentario es lo urgente y hay que abordarlo, porque además es un derecho la parte alimentaria. Pero, no queremos basar solamente las políticas sociales únicamente en lo alimentario. Nosotros venimos trabajando hace mucho tiempo y levantando la bandera de la integración socio urbana de los barrios populares, de los barrios de la periferia, porque eso tiene que ver con nivelar los puntos de partida. Vieron que en estos tiempos se habla mucho de la meritocracia. Bueno todos los grises no salen del mismo punto de partida. Y nosotros lo vemos a diario. Po eso digo: defender esta política es defender la dignidad humana, y también porque los gurises se merecen un presente y, sobre todo, un futuro mejor. -El Estado, ¿cuánto aporta a Suma de Voluntad? ¿El Estado provincial o el Municipal? -Y con el Estado Municipal venimos trabajando articuladamente con el tema de las personas en situación de calle, un trabajo colaborativo. De hecho, las recorridas nosotros salimos 4 veces a la semana, el Municipio dos. Y otra organización una vez a la semana. Y con el Estado provincial ellos nos dan 60 bolsones mensuales. Una comida -como manifesté-, son 60 paquetes fideos. Esos bolsones de la provincia para una comida diaria, no nos sirve. Entonces, ¿qué hicimos?: lo destinamos a las madres que trabajan en nuestros dispositivos. Esas madres que ponen el cuerpo y el corazón cocinando para todos los gurises. Y acá quiero hacer un paréntesis de la importancia de los comedores y merenderos en los barrios. Son dispositivos comunitarios que funcionan como prevención, y a donde muchas veces se identifica cuándo el nene no va a la escuela, cuándo tiene problemas de abuso, cuando es violentado, cuándo las mujeres sufren violencia. Por eso me gusta resaltar el valor que tienen esos dispositivos. Y, sobre todo, esas mujeres que abren las puertas de su casa para decir: acá tiene que comer el barrio. Eso en la parte política. Pero, insisto, nosotros queremos que las condiciones sean otras. - ¿Cuánto te duele ver que por allí hay funcionarios que no están con los pies en la tierra, o que les cuesta mucho entender lo que ustedes hacen? -Me duele, obvio. - ¿Y te encontrás con muchos de ellos? -A todos nos duele, porque son gurises que pertenecen el camino. Y nosotros, cada vez que discutimos, no discutimos solamente con opinión, discutimos con datos duros. La realidad no la está marcando Suma de Voluntades, lo dicen los números. El avance del narcotráfico en los barrios. Nosotros tuvimos la posibilidad de dar una charla de narcotráfico, infancia y seguridad ciudadana, y estuvo María Quintero, que es especialista en macro criminalidad, y ella manifestó cómo se empiezan a armar estas economías ilegales en los barrios, en donde captan a los gurises y no porque sean inimputables, sino porque son mano de obra barata. Si ustedes me preguntan si hay funcionarios que me molestan me molestan esos funcionarios y me molesta la Justicia, porque van contra los quioscos, pero nunca hablamos de los grupos delictivos que ponen la droga y las armas en las manos de los gurises. Eso queremos decir más allá de lo alimentario. -Y qué ocurre cuando llegan a entregar alimentos en barrios donde hay grupos narcos. ¿Tienen alguna relación? Les dicen que están haciendo un bien social -Nosotros tenemos relación con muchos barrios populares de todo el país. En algunos barrios populares, las organizaciones no pueden trabajar bien. En nuestro caso, siempre hemos podido trabajar bien. Nunca tuvimos inconvenientes. Es más, hace muchos años, una vez, un narco me agarró y me dijo que tenía que bajar un cambio. La verdad que me lo dijo desde cariño y el respeto, diciendo que así no iba a conseguir nada, que no podía ser tan revolucionaria. Esto fue hace muchos años atrás. Y, después le dije, mirando el Volcadero: ¿Vos te pensás que no podemos hablar viendo todo lo que vemos? Y ahí se terminó la conversación. - ¿Cuántas veces lloras por semana? -Y últimamente, bastante. Sí, por la realidad porque muchas veces la realidad de los gurises y, además, porque no te puede, no doler. Tiemblo cuando el grupo de infancias me citan a reunión, porque el valor y la calidad de los voluntarios para mí es impagable. Creo que es la mayor riqueza que tenemos como Suma de Voluntades. Y cuando los veo llorar, en el fondo, obviamente, me duele porque veo el sufrimiento de los voluntarios. Pero, por el otro lado, digo: ¡hay esperanzas!. Porque, si las personas sufren de esa manera, es porque la realidad los interpela. Y creo que ahí es donde tenemos que empezar, porque muchas veces decimos: ¿cómo puede ser cuando vamos a reuniones que la gente no vea lo que vemos? Y entonces ahí entra la importancia del poder de la mirada, ¿no? Porque una empieza a ver no el número de la estadística, sino empieza a ver a la persona, todo lo que pasa y todo lo que atraviesa. Y vuelvo al tema de los gurises. Hoy muchos gurises están en riesgo, no solamente por lo alimentario, sino porque, al subir el aumento de la venta de droga en los barrios, también subieron los casos de abusos, de violencia, y eso es una realidad. Eso es un dato que es verificable a través de las intervenciones que hace el Copnaf (Consejo Provincial del Niño, el Adolescente y la Familia) y las medidas de protección. Es verificable cuando los bebés nacen con cocaína en sangre. ¡Y es una realidad! Por eso digo, la importancia de hablar con la verdad sobre la mesa y decir en qué tipo de política nos vamos a poner de acuerdo. Qué pasó esto en el 2018 con la política de integración socio urbana. Todos los partidos políticos se pusieron de acuerdo en una política que devolvía la dignidad a la gente de las villas y de los asentamientos. - ¿Cuántas veces le pasó de llegar así a un lugar -como van todos los días ustedes- y no contar más a ese chico, a no contar más a esa persona y enterarte que los mataron? -Podemos pasar a otra pregunta. - ¿Les ha pasado? -Eso es muy profundo. - ¿Sus padres viven? -No. - ¿Tiene un hijo? -Sí, tiene 3 años. -Usted siempre contás que se crió con todo esto y te acompaña todo el tiempo. -Sí, es un genio niño. Al principio, cuando era más chico, él decía cuando íbamos a un lugar, que tenía un montón de hermanos. Y ese montón de hermanos eran los gurises del barrio Siempre me gusta contar, porque siempre lo cuidan tanto y lo cuidan tanto. De hecho, vi una nota de una cartonera defendiendo la postura del Volcadero, y es una de la que siempre lo cambiaba, lo mimaba en el barrio San Martín. Y a veces llegaba mi hijo, y era el primero que querían que se sienta en la mesa cuando muchos gurises, capaz que no comían desde el día anterior. Fue un nene criado con mucho amor de la gente del barrio San Martín. - ¿Y tenés otra gente de tu familia que te acompaña? -Bueno, mi compañero de vida me apoya un montón, mis amigos, mi hermana. - ¿Los tenés trabajando a sus amigos? -A todos. A todos. Sí, mis amigas de toda la vida siempre están. De hecho, comenzamos con mis amigas y, bueno, al principio me acompañaban, y después, bueno, la realidad era muy fuerte en esa época. Imaginen hace 15 años, el Volcadero era otra cosa. No había siquiera asfalto. - ¿Situaciones violentas han pasado o hay una contención barrial que no permite existan situaciones complejas? -Sí, en el caso de las recorridas, porque es una de las situaciones más complejas de abordar, porque tenés muchos pacientes con problemas de salud mental y muchos otros con problemas de consumo. Hemos presenciado brotes psicóticos heavy, digamos, que tuvo que intervenir la Policía. Sí hay un grado de respeto enorme y nos ha pasado. Nosotros en la sede tuvimos que poner reja porque hubo muchos voluntarios, sobre todo, los más chicos que se asustaban ante esta situación. Después van y piden perdón. Obviamente, no lo hacen ni en la bronca ni para atacarnos, sino en un momento de crisis, sobre todo, nos ha pasado con pacientes esquizofrénicos. -Nombró a esa persona anónima que donó 900 kilos de fideos. ¿Es muy usual que haya empresarios que ayuden y digna que no quieren aparecer en ningún lado? -Sí. La realidad de los empresarios de acá es enorme, muchas veces no figuran. Pero, también nos ha pasado una vez una jubilada que me llamó y me decía que quería comprar alimentos. Y, claro, cuando me dijo que era jubilada, le dijimos que no. Y después llamó como 10 veces y siempre daba la casualidad que la atendía yo. Y me dice, necesito que solamente alguien me lleve porque necesito comprar en tres cuotas. Y después, a partir de ahí, siempre cada tanto, junta y nos llama para ir a buscar ese dinero. Y esa persona vale también oro. O nos ha pasado que en pandemia que había gente que se caminaba todo para llevar un paquete fideo. Y era el paquete que más valía, porque -digo- el esfuerzo que puso esa persona para ir a llevar ese paquete fideo es enorme. Sostener toda la estructura de Suma es costosa. Porque vos decís, 311 mil pesos y eso solamente es comida. Pero, nosotros tenemos espacios de acompañamiento donde los chicos tienen merienda saludable, acompañamos todo tipo de situaciones. El año pasado pagamos Escuela Agrotécnica, el traslado de la pensión todo es gracias a la comunidad. Y también, no voy a hacer injusta nosotros cada vez que hay un programa, nos presentamos y hemos sido acompañados. Mi intención no es criticar a los que no hacen. Si no hacer un llamamiento: por qué no empezamos a hacer; pero, de manera conjunta, porque mientras el narcotráfico y los grupos delictivos llegan muy organizados, nosotros estamos llegando de manera fragmentada. - ¿Cuánto la acompaña la Iglesia? -La Iglesia bueno nosotros venimos, sobre todo, el Hogar de Cristo. Mi corazón es parte Suma de Voluntades y parte el Hogar de Cristo. Ellos vienen de la congregación de los Curas Villeros a hacer un trabajo enorme. De hecho, Navidad pasé con ellos y es emocionante. Invito a que puedan visitar esos dispositivos, porque es uno de los dispositivos en donde es imposible no salir transformado. Me gustaría que monseñor (por Raúl Martín, arzobispo de la Arquidiócesis de Paraná), si está viendo, que nos pueda recibir. Y me gustaría que nos reciba y que pueda levantar la bandera de la dignidad humana de los barrios, que es la de la integración socio urbana, así como lo han hecho otros obispos, sobre todo, en Buenos Aires. - ¿A qué hora suele acostarse a dormir? -Tengo problemas porque duermo muy poco, me acuesto a las 12, una-dos. Y el otro día me levanto a las 6. -Y qué le pasa cuando se acuesta, en qué o en quién piensa. -En realidad, tuve momentos muy tristes porque, obviamente, pasé mucho más tiempo sin mamá que con mamá. Pero, tuve la posibilidad de tener un hijo cuando la ciencia me decía que no: tuve esa enorme bendición. Y un montón de gente que -yo digo-, es vivir una vida paralela ser parte de Suma de Voluntades. La admiración que les tengo al resto de mis compañeros, que hacen un trabajo enorme. Yo no les puedo explicar la calidad de gente que, porque, digo, hay que sostener todos los días, porque llueva o truene, la gente tiene que participar. No se suspenden las actividades. La gente va, confía, pone el cuerpo y pone el corazón, y se rompe. Porque mucha de la gente que ha llegado como voluntario ha llegado muy roto. Y hoy son coordinadores de actividades, y la verdad que a mí me da mucho orgullo. Eso agradezco todas las noches. Y a veces ni siquiera agradezco, les soy honesta, porque me muero, me desmayo. - ¿Su madre falleció a qué edad? -Mi mamá tenía 42 años. -No dio esa sensación como que le agradeces a ella cada noche -Sí, sí, obvio, sí, sí. - ¿Qué edad tenía usted? -Yo tenía 19 años. Sí, le agradezco. -Hay mucha gente que aporta al alias sumadevoluntades capaz que le ingresa más dinero por ahí que por el Estado -Sin duda. Toda la estructura es por eso digo es tan emocionante Porque realmente hemos tenido la soga al cuello y tener que juntar hasta para el alquiler. Y esa llamada también como que confiamos en recibir esa llamada porque realmente Es como dejarte llevar porque aparece. Hace unos días apareció un señor que nos donó 15 cajas de pollos. Cada caja tiene 15 kilos. ¡Eso sucede! La verdad que es mucha la gente, por eso cuidamos muchísimo. Nosotros decimos que, más que una ONG, somos una familia, porque cuidamos mucho no solo por nosotros, por nuestra honorabilidad, sino por la gente. Porque lo más importante que tiene una persona es la confianza. Entonces, ese vínculo de confianza es lo que nosotros cuidamos. -Recién dijo que son 300 voluntarios. ¿Y hacen falta más? -Siempre hacen falta. -Nos puede precisar un número. Por ejemplo, necesitaríamos 500 -Sí, nos encantaría. Necesitamos reforzar los espacios de infancia, porque te permite a mayor cantidad de voluntarios, más personalizado es el acompañamiento. Hay un sistema con un engranaje tan articulado para contener a los gurises. Tenemos más de 300 gurises, y los voluntarios de esos espacios saben hasta cuánto calzan. Ha pasado que han fallecido niños y nosotros hemos tenido copia de su DNI para poder hacer los trámites. A ese nivel es el compromiso. Y siempre tratando de tener contacto con los padres. Hay otros niños que no tienen un adulto de referencia que puedan acompañarlos, pero siempre tratamos de fomentar el vínculo con la familia. Por eso también agradecido con los padres, porque nos dan lo más importante que tienen: que son sus hijos. -Al principio le preguntamos qué fue lo más duro. Ahora quisiéramos saber lo más lindo que le pasó en este tiempo -Perdón lo más shockeante pasó con lo de la comida, lo del hombre peleándose por la comida. Y lo más triste fue también la muerte de uno de los gurises que participaba en estas actividades, porque el día anterior me había pedido bolitas. Y yo no se la llevé. Y fue eso porque era un nene maravilloso. Y ahí llegamos tarde. - ¿Qué le pasó? -Fue el nene que lo pisó el camión hace un par de años. Y lo más lindo son los gurises cuando veo que salen corriendo a abrazar a los voluntarios y con esos ojos brillantes eso es para mí es la parte más linda. Uno de los coordinadores del espacio deportivo, era un nene que creció con nosotros. Y hoy, a través de una alianza con la Fundación River -que tiene un sueldo- acompaña ese espacio de la infancia, a esos niños, al niño que él fue. Y tiene una vida totalmente distinta. Hay muchas hermosas historias que son dignas de ser contadas, que no aparecen en ningún streaming, pero la verdad es que hacen un trabajo maravilloso. Y quiero resaltar el trabajo de los comedores y merenderos. Programa Cuestión de Fondo (Canal 9, Litoral) emitido el miércoles 6 de mayo de 2026
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