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Parana » Cuestion Entrerriana
Fecha: 06/05/2026 18:01
Con Caputo ciego, sordo, mudo la actividad económica sigue en un escenario de recesión El índice ICA-ARG del CICEc mostró un retroceso mensual de 0,1% y una contracción interanual de 1,3% en un contexto de estancamiento y señales de recesión La actividad económica de Argentina registró en marzo su primera caída mensual del año y volvió a encender alertas sobre la solidez del rebote que exhibe el Gobierno libertario como salida de la recesión. De acuerdo con el Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG), elaborado por el Centro de Investigación del Ciclo Económico (CICEc), la actividad retrocedió un 0,1 por ciento respecto de febrero y mostró una contracción interanual de 1,3 por ciento. Si se observa la serie completa de los últimos dos años, la economía muestra una situación de estancamiento y se acerca a una nueva recesión. El dato de marzo quiebra una secuencia de dos meses consecutivos de crecimiento al inicio de 2026 y vuelve a descartar un posible rebote firme, pese al discurso oficial que lo presenta como evidencia de una supuesta salida de la recesión. El nivel de actividad de marzo se ubica un 0,4 por ciento por encima de diciembre, pero todavía está un 1,4 por ciento por debajo del máximo relativo alcanzado en abril de 2025, lo que sugiere que el proceso de recuperación, además de irregular, aún no logra consolidar un sendero sostenido. El Índice Compuesto Coincidente de Actividad Económica de Argentina (ICA-ARG) presentó una variación mensual del -0,1 por ciento en marzo, constituyendo el primer dato negativo en lo que va del año, señaló el informe del CICEc, que atribuyó el resultado a una combinación de factores que afectaron de manera simultánea a distintos sectores. El documento remarcó que durante marzo la mayoría de los indicadores tuvieron desempeño negativo, en un escenario en el que se acumularon problemas climáticos, retrocesos en la industria y persistencia de variables estructurales en deterioro. Heterogeneidad y deterioro extendido El desglose de los componentes del índice muestra con claridad la heterogeneidad de la dinámica económica. Siete de los diez indicadores relevados presentaron caídas en términos mensuales, mientras que sólo tres lograron avanzar, lo que refleja un deterioro bastante extendido en la economía. En la comparación interanual, además, casi todas las series se ubicaron por debajo de los niveles de marzo del año pasado, con excepciones puntuales en el sector agrícola y en la construcción. El freno del agro tras un máximo histórico Uno de los factores que incidió en el resultado general fue el freno en la actividad agrícola, que venía funcionando como uno de los principales motores del repunte en los meses previos. Luego de cinco meses consecutivos de crecimiento y de haber alcanzado un máximo histórico en febrero, las labores agrícolas cayeron un 4,3 por ciento en marzo, afectadas por excesos hídricos severos, particularmente en la provincia de Buenos Aires. El informe señaló que esta caída se explica por retrasos en las labores agrícolas por el exceso de lluvias, aunque aclaró que, en términos interanuales, el sector mantiene un desempeño positivo, con un incremento del 22,1 por ciento. Industria en retroceso y empleo en caída La industria volvió a mostrar señales de fragilidad luego de una recuperación incipiente en los primeros meses del año. En marzo, la producción industrial registró una caída del 0,4 por ciento mensual y acumula una contracción del 5,7 por ciento en la comparación interanual. El informe advirtió que, si bien algunos sectores con mayor competitividad continúan mostrando un desempeño favorable, como alimentos y bebidas o refinación de petróleo, el peso de las ramas más rezagadas terminó inclinando el resultado general hacia el terreno negativo. En particular, mencionó que en las últimas mediciones tuvieron mayor preponderancia las ramas en las cuales la recuperación todavía no se hace presente caucho y plástico, metalmecánica, textiles, prendas de vestir, entre otras. Construcción y autos, entre los pocos datos positivos En contraste, la construcción aparece como uno de los pocos sectores con variación positiva en marzo, con un crecimiento del 1,2 por ciento mensual y del 2,8 por ciento interanual. Este repunte permite aliviar una situación de estancamiento que se arrastraba desde comienzos de 2025, aunque el propio informe aclaró que el nivel de actividad del sector todavía se mantiene alrededor de un 20 por ciento por debajo de los máximos previos. Otro indicador que mostró cierta recuperación es el de patentamientos de vehículos nuevos, con una suba del 2,1 por ciento mensual, en un contexto favorecido por la baja de tasas de interés y cierta estabilidad cambiaria. Sin embargo, la comparación interanual continúa siendo negativa, con una caída del 3 por ciento, lo que evidencia que la mejora todavía no alcanza para compensar el deterioro previo. Comercio exterior y consumo interno En el frente externo, las importaciones de bienes registraron un segundo aumento consecutivo, del 0,6 por ciento mensual, aunque el informe advirtió que el indicador continúa en una zona recesiva en términos de tendencia, con una caída interanual del 5,6 por ciento. Las exportaciones, en cambio, mantienen un desempeño más sólido, lo que contribuye a sostener un saldo comercial positivo en niveles similares a los mejores meses de 2024. Más allá de estos datos puntuales, el relevamiento volvió a poner el foco en dos variables que aparecen de manera recurrente como los principales condicionantes de la recuperación: el empleo y el consumo. En el caso de las ventas minoristas, se estimó una caída del 0,3 por ciento mensual en marzo, que revierte la leve mejora observada hacia fines de 2025, mientras que en la comparación interanual la contracción alcanza el 8,9 por ciento. El documento destaca que la caída de las ventas en centros de compras más que compensó leves subas en las ventas en supermercados, autoservicios mayoristas y comercios de electrodomésticos y artículos del hogar, lo que refleja una dinámica de consumo fragmentada y sin un patrón claro de recuperación. Mercado laboral, salarios y recaudación bajo presión El mercado laboral continúa mostrando un deterioro sostenido. El número de asalariados privados registrados acumula diez meses consecutivos de caída, con una baja del 0,1 por ciento mensual en marzo y del 1,9 por ciento en términos interanuales, lo que equivale a unos 120 mil puestos menos en comparación con el mismo mes del año pasado. A esto se suma una caída en la tasa de entrada al mercado laboral del 0,5 por ciento mensual, que interrumpe una breve recuperación previa. Los salarios tampoco logran consolidar una mejora en términos reales. Según el informe, la remuneración bruta total de los trabajadores registrados cayó un 0,4 por ciento en marzo y acumula una baja del 2,4 por ciento en los últimos doce meses. El relevamiento del CICEc advirtió que la aceleración de la tasa de inflación puso un freno en la leve recuperación de los salarios que se había observado en los primeros dos meses del año, lo que refuerza la idea de que el repunte de la actividad encuentra límites en la capacidad de consumo. Como resultado, la recaudación tributaria, otro de los indicadores que había mostrado cierta recomposición, también exhibe señales de asfixia, lo que habilita al Gobierno a constantes ajustes en el gasto que ralentizan aún más la actividad. En marzo, la recaudación registró una variación prácticamente nula, del -0,02 por ciento, y acumula una caída del 6,8 por ciento en términos interanuales. El informe indicó que la baja de la recaudación por impuestos internos (DGI) no logró ser compensada totalmente por el incremento mensual de la recaudación por impuestos aduaneros (DGA), lo que sugiere que la debilidad de la demanda interna sigue teniendo un impacto directo sobre los ingresos fiscales.
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