06/05/2026 09:23
06/05/2026 09:21
06/05/2026 09:21
06/05/2026 09:21
06/05/2026 09:21
06/05/2026 09:21
06/05/2026 09:20
06/05/2026 09:19
06/05/2026 09:19
06/05/2026 09:19
» Sanluis 24
Fecha: 06/05/2026 08:23
El fiscal federal Eduardo Taiano solicitó la elevación a juicio oral de la causa contra el gendarme Héctor Jesús Guerrero, acusado de disparar una pistola lanza gases y provocar heridas gravísimas al fotógrafo Pablo Nahuel Grillo durante una manifestación frente al Congreso de la Nación el 12 de marzo de 2025. La decisión se basa en la presunta utilización indebida del armamento reglamentario en un operativo de seguridad. Pedido de juicio oral y acusación El titular de la Fiscalía en lo Criminal y Correccional Federal N°3 imputó al cabo primero de la Gendarmería Nacional por lesiones gravísimas agravadas por el abuso de su función y abuso de armas agravado en cinco hechos. Según el dictamen, el efectivo deberá responder por su actuación durante el operativo desplegado en una protesta en defensa de los jubilados. De acuerdo con la investigación, entre las 17:05 y las 17:25, Guerrero efectuó al menos seis disparos con una pistola lanza gases. Para la fiscalía, los disparos se realizaron sin que existiera una agresión previa que justificara ese accionar y en incumplimiento de los protocolos vigentes. Cómo ocurrió el hecho Uno de los disparos, realizado a las 17:18, impactó en la cabeza de Pablo Grillo, quien cubría la protesta como fotógrafo independiente. El reportero se encontraba agachado, detrás de una barricada improvisada y a unos 47 metros de distancia de las fuerzas de seguridad. El proyectil le provocó una fractura de cráneo con pérdida de masa encefálica. Tras el impacto, fue trasladado de urgencia al Hospital Ramos Mejía, donde debió ser intervenido quirúrgicamente en varias ocasiones. Consecuencias para la víctima Como resultado de la lesión, Grillo sufrió un deterioro significativo en sus capacidades cognitivas y comunicativas. Los informes médicos advierten posibles secuelas neurológicas permanentes y una prolongada incapacidad laboral. Evaluación de la fiscalía En su resolución, Taiano consideró que el accionar del gendarme representó un riesgo concreto para la vida e integridad física de los manifestantes. Además, sostuvo que el efectivo actuó de manera antirreglamentaria al utilizar el arma en posición horizontal, una práctica expresamente prohibida. El fiscal también subrayó que Guerrero contaba con la capacitación necesaria para el uso del armamento, pero igualmente se apartó de los principios de necesidad y proporcionalidad que regulan el uso de la fuerza. Pruebas y avance de la causa La investigación incluyó peritajes técnicos, registros audiovisuales y material fotográfico que permitieron reconstruir la secuencia del hecho. Entre las evidencias se destacan imágenes que muestran el momento en que el efectivo dispara y el impacto del proyectil sobre la víctima. Frente al argumento de la defensa, que sostiene que no existió intención de provocar daño, la fiscalía indicó que el acusado debía prever las consecuencias de su conducta, por lo que no queda eximido de responsabilidad penal. /sepa
Ver noticia original