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» Clarin
Fecha: 06/05/2026 06:28
En el lapso de siete días, Franco Colapinto pasó de consagrarse como ídolo popular en las calles de Buenos Aires a firmar su mejor resultado en la Fórmula 1. El Road Show que reunió a 600 mil personas en la Ciudad fue mucho más que una exhibición: confirmó un fenómeno que una semana después también se trasladó a la pista, con un séptimo puesto que lo puso en el centro de la escena. Esa secuencia no pasó desapercibida puertas adentro. En la previa al Gran Premio de Miami, Pierre Gasly advirtió que Colapinto probablemente tenga la comunidad más grande de todos los pilotos del paddock y puso el foco en algo menos visible, pero cada vez más determinante: su impacto. Es realmente impresionante ver cuánto apoyo y cuánto interés está viniendo desde Argentina. Nunca había visto algo así antes de que Franco llegara a la parrilla, describió el francés. Y resumió el fenómeno con una imagen contundente: Es como si todo un país se hubiera sumado al deporte en el momento en que él apareció. La frase, lejos de ser una exageración, empieza a encontrar sustento en los números y en las escenas que se repiten carrera tras carrera, con fanáticos argentinos en cada circuito. Con apenas 30 Grandes Premios en la categoría, Colapinto no solo irrumpió en la Fórmula 1: se convirtió en el emergente de un fenómeno que excede lo deportivo. Impulsado por un país que tenía un vacío generacional y llevaba décadas esperando volver a tener un piloto en la Máxima, hoy se transformó en un punto de identificación masivo. Ser impulsado por un país era también el deseo del Colapinto de hace tres años que corría en Fórmula 3. "Hay tantas ganas de que un argentino pueda llegar a la Fórmula 1, a lo más alto del automovilismo, que se siente un montón esa energía y esa emoción. A mí me encanta eso, me da muchísima fuerza. Es una gran diferencia con pilotos de otros países del mundo de Fórmula 3, Fórmula 2 o Fórmula 1, que no reciben ni la mitad del apoyo que me están brindando a mí", le decía a Clarín. El dato, aunque pueda parecer secundario, lo aportan las redes sociales y es contundente: con 5.6 millones de seguidores en Instagram, el bonaerense se ubica en un nivel de exposición inusual para su trayectoria en la Fórmula 1. Está a la par de Valtteri Bottas, un piloto con más de una década en la categoría y presencia en equipos de primer nivel como Mercedes, y por encima de varios pilotos consolidados dentro del paddock como Alex Albon (4.3) o Nico Hulkenberg (2.9), por citar algunos. Por delante aparecen, en cambio, nombres que dominan tanto en pista como en alcance global: Lewis Hamilton (43 millones), Charles Leclerc (23,6 millones), Max Verstappen (18,4 millones), Carlos Sainz (12,5 millones) y Lando Norris (11,7 millones). Pero la verdadera diferencia aparece cuando la comparación se traslada a su propia generación. Entre los pilotos que comenzaron recientemente su camino en la Fórmula 1, el escenario cambia de escala. Y el mismo Colapinto lo puso en palabras antes de la exhibición en Palermo. Sentí que se generó algo muy distinto a lo que pasa con otros pilotos, porque no vi esto con ningún otro rookie ni otro piloto que haya empezado en la Fórmula 1 en el último tiempo, explicó, al referirse no solo al impacto deportivo sino también a lo que ocurre fuera de la pista. No me esperaba que fuera del automovilismo se genere algo tan lindo y un fanatismo tan grande, agregó. La comparación dentro de su propia generación ayuda a dimensionar esa diferencia. Entre los pilotos que comenzaron su camino reciente en la categoría, como Oliver Bearman (3,9 millones de seguidores), Gabriel Bortoleto (2,5 millones), Isack Hadjar (1,8 millones) o Liam Lawson (1,4 millones), el caso de Colapinto aparece despegado en términos de alcance digital. Ese nivel de exposición no solo se traduce en métricas de redes, sino también en un creciente interés por parte de nuevas marcas privadas y en el respaldo sostenido de aquellas que acompañan desde el inicio su proyección internacional. En ese segundo grupo se destaca Mercado Libre, que no solo impulsó iniciativas como el Road Show en Buenos Aires, sino que también reforzó su presencia en Alpine con acciones visibles en el monoplaza del argentino. La compañía incorporó su característico color amarillo en el A526 durante dos Grandes Premios consecutivos en América: Miami y Montreal. Por eso, no es solo popularidad. Es una escala de visibilidad que, en la Fórmula 1 moderna, también define jerarquías dentro y fuera de la pista. Y en esa construcción, el fenómeno terminó de salir del universo estrictamente motor para instalarse en un terreno más amplio cuando apareció Lionel Messi. A diferencia de otras figuras del deporte argentino que solían tener una presencia más visible en eventos de apoyo a otros deportistas del país, como ocurría históricamente con Diego Maradona, Lionel Messi mantiene un perfil más reservado y apariciones puntuales fuera del fútbol. Desde su llegada a Estados Unidos, sin embargo, se lo ha visto en distintos eventos deportivos como partidos de la NBA, la NFL o el Miami Open de tenis. En ese contexto, su presencia en el paddock de Miami durante el fin de semana de mayor exposición de la Fórmula 1 funcionó como una validación inesperada del fenómeno. Su presencia, en ese contexto, fue algo más que una visita: fue una señal. Porque si el respaldo masivo, los números en redes y la mirada del paddock ya habían empezado a delinear el fenómeno, la aparición del capitán de la Selección terminó de cerrar el círculo de un impacto que ya excede lo deportivo. Lo que empezó en las calles de Buenos Aires hoy se proyecta en la Fórmula 1 como un caso atípico de popularidad global para un piloto con un incipiente recorrido en la categoría. Y que, con un auto más competitivo, empieza también a encontrar el escenario para demostrar su verdadera valía. Un ranking en el que apenas figuró detrás de Kimi Antonelli y a la par de Lando Norris La Fórmula 1 destacó la mejor actuación de Franco Colapinto desde su debut en la máxima categoría del automovilismo internacional en el Gran Premio de Italia de 2024: el argentino fue reconocido en los tradicionales Power Rankings en los que tras cada fin de semana se evalúa la actuación de los pilotos. The @aramco Power Rankings for Miami have dropped #F1 #MiamiGP pic.twitter.com/mtVozkPVKA Formula 1 (@F1) May 5, 2026 Como era de esperarse, Kimi Antonelli -ganador de tres Grandes Premios consecutivos con el Mercedes- se puso en la cima de la clasificación con un puntaje de 9.4, que fue el promedio de los cinco jueces que participaron de la elección. Después del italiano, con 9 puntos, se ubicaron Lando Norris -ganador de la carrera sprint del sábado- y Colapinto, que fue destacado como una de las figuras de la carrera de Miami. Y agregó: Recién llegado de una espectacular exhibición que brindó en su país, se lo vio renovado en su camino a conseguir resultados dentro del top 10 largando por delante de su más experimentado compañero Gasly. Sobre la firma Newsletter Clarín
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