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» Perfil
Fecha: 06/05/2026 05:37
El invierno todavía no llegó, pero ya un sector de la industria anticipa un panorama gris. Mientras que Vaca Muerta rompe récords, el problema estructural del transporte del gas amenaza con apagar los motores del sector productivo. Las primeras luces de alerta se encendieron en Tucumán, donde las distribuidoras ya anticiparon posibles cortes de suministro en los meses de bajas temperaturas por cambios que hizo el Gobierno en la distribución del gas, que le significarán a las empresas del norte pagar más cara la energía en plena temporada alta de sus principales cadenas de valor: la azucarera y la limonera. En la provincia se combinan dos problemáticas: el desabastecimiento de las fuentes norteñas de gas y la falta de infraestructura para que la energía llegue rápido y con menores costos desde la formación neuquina estrella de la exportación. La principal preocupación del sector es que cuando el termómetro marque menos grados en distintas partes del país la prioridad serán los mayores centros de consumo (el Área Metropolitana de Buenos Aires y la región centro) y el sur; y que la guerra en Irán siga complicando los precios de la energía a nivel mundial en el momento de mayores compras de Gas Natural Licuado (GNL), la solución local a la falta de gas. El panorama fue expuesto por la propia distribuidora de la región Naturgy a las fábricas en conversaciones privadas. El mensaje es claro: ante la baja de temperaturas, la prioridad absoluta será el abastecimiento de la demanda prioritaria (hogares, hospitales y escuelas), dejando a las fábricas como la principal variable de ajuste. El impacto inicial recaerá sobre los contratos interrumpibles, la modalidad más económica que asume el riesgo de cortes sin penalidad. Sin embargo, la gravedad del cuadro logístico llevó a los industriales a advertir que el déficit podría alcanzar incluso a los contratos "en firme" o ininterrumpibles. Cartas sin respuesta y recesión de fondo La tensión es tal que la Unión Industrial de Tucumán (UIT) envió cartas a la gobernación provincial de Osvaldo Jaldo y a la Secretaría de Energía de la Nación para exigir una intervención urgente que garantice la provisión del fluido. "Estamos atravesando una profunda preocupación por la disponibilidad de gas. Las distribuidoras ya avisaron que van a estar condicionadas al requerimiento del consumo domiciliario", alertó Florencia Andriani, vicepresidenta de la UIT, en diálogo con PERFIL. La ejecutiva advirtió sobre la excepcionalidad de la crisis actual: "Normalmente las industrias celebran los contratos ininterrumpibles para blindar la producción, pero hoy a los que tienen esos servicios ya les han dicho que les van a interrumpir y que deberán poner a disposición algo del gas que tienen contratado". Este requerimiento asimétrico impacta de lleno en el corazón económico de la provincia. "Limón y azúcar están en temporada alta. Pedimos la intervención del Gobierno de la provincia para que nos garanticen la provisión", enfatizó Andriani. La preocupación industrial no es aislada, sino que se inscribe en un contexto macroeconómico de fuerte contracción. El corte de energía representa el golpe de gracia para sectores que ya vienen arrastrando la caída del consumo interno. "Esto es un coletazo más tras el cierre de industrias textiles y las paradas de fábricas. Hoy todas las fábricas están trabajando al 60% de su capacidad instalada, en el mejor de los casos. Lo más difícil es cómo nos empezamos a mover, con qué cintura enfrentamos esto cuando no hay disponibilidad de créditos y las tasas son altas", explicó la vicepresidenta de la entidad fabril. El declive del Norte Grande El problema de fondo en Tucumán combina el déficit de infraestructura con el agotamiento geológico de la Cuenca Noroeste. En la actualidad, esta cuenca se encuentra en franca decadencia, aportando apenas un 20% de su capacidad histórica, lo que vuelve imperiosa la llegada de gas desde otras latitudes. La solución técnica a este bache es la Reversión del Gasoducto Norte, una obra que permitirá llevar el gas de Vaca Muerta hacia las provincias septentrionales. Sin embargo, las obras continúan en ejecución y el empresariado teme que los tiempos de la política no coincidan con las urgencias del termómetro. Además, traer el fluido desde la Patagonia encarece significativamente los costos operativos. "Si Vaca Muerta agarra un invierno crudo en el sur, lo primero que va a proveerse es el sur", analizan desde el sector industrial. En la Secretaría de Energía la explicación es que la resolución 66/2026 reconfigura el transporte de gas teniendo en cuenta los cambios que hubo en la producción en los últimos años. Según la cartera energética, se trata de una redistribución para que el sistema sea más eficiente sin reducción del abastecimiento. La alternativa, señalaron, será la compra de gas desde la cuenca neuquina, la cual, advierten en el sector industrial, encarecerá los costos por el transporte. De acuerdo a lo expresado por la UIT en la carta a la Gobernación de Tucumán, la distribuidora que abastece a las industrias locales deberá adecuar sus contratos de transporte firme, pasando de 4,99 MMm³/d desde el norte a 3,22 MMm³/d desde Neuquén a partir del 01/05/2026, lo que implica una reducción de capacidad de 1,77 MMm³/d (-35%). Por otro lado, los precios del GNL estimados para este mayo están alrededor de seis veces más que los costos para los usuarios residenciales sin subsidios. Este nivel de costos resulta claramente prohibitivo y pone en riesgo la continuidad de la actividad industrial, indicó la entidad. Por el momento, no está prevista una reunión del equipo de la secretaria María Tettamanti. Precios inciertos y el rol del Estado importador Mientras el termómetro de Tucumán se mantiene por ahora "cálido" y la falta de lluvias da un respiro, las distribuidoras manejan proyecciones estrictas. En la región, saben que un frente frío que ubique las temperaturas entre los 8 y 10 grados será el gatillo para cerrar la válvula industrial. A la incertidumbre logística se le suma el frente tarifario. El esquema de precios sigue siendo una incógnita para las empresas que necesitan planificar sus costos de producción en medio de la zafra. El precio mayorista de la energía lo fija el Estado nacional, al que luego se le suma el componente de traslado y las tarifas de distribución que regula cada jurisdicción. "No es muy claro hasta el momento cuál es el precio del gas ni queremos generar costos ocultos en los procesos de producción", reclaman desde la UIT, pidiendo concientizar sobre el consumo sin derroche. La inestabilidad forzó a la administración de Javier Milei a archivar temporalmente su dogma de libre mercado en el plano energético. Ante la urgencia operativa, el Gobierno dio marcha atrás con la idea de privatizar la importación de gas y será la estatal Enarsa la encargada de garantizar las compras de GNL en el exterior para cubrir los picos de demanda. Los buques regasificadores, que definirán el margen de supervivencia del sistema, tienen ventana de llegada programada recién entre junio y agosto. AM/ML
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