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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 05/05/2026 17:37
Leandro Alegre, un joven de 27 años oriundo de la ciudad de Santa Elena, en Entre Ríos, murió tras recibir un disparo en la cabeza durante una cacería de jabalíes en la isla El Damasio, un territorio ubicado en jurisdicción de la provincia de Santa Fe, frente a la ciudad de La Paz. El hecho se produjo en la noche del lunes, y el cuerpo fue trasladado por sus cuatro compañeros en una canoa hasta la costa, donde intervino la Prefectura Naval Argentina. PUBLICIDAD De acuerdo con lo informado por el portal local La Sexta, el grupo estaba integrado por cinco cazadores cuando un disparo de escopeta, de manera accidental, impactó en la cabeza de Alegre mientras el joven se encontraba agachado a la altura del animal que perseguían. Los cuatro sobrevivientes cargaron el cuerpo durante horas, primero a pie por la isla y luego a bordo de una canoa, hasta arribar a la costa de Santa Elena aproximadamente a las 22:30 del lunes. PUBLICIDAD Fue el jefe de la Prefectura local quien alertó al personal policial que realizaba recorridas por la costanera de La Paz, según precisó Elonce. Al tomar contacto con el caso, efectivos de la Prefectura quedaron a cargo del resguardo de la embarcación con el cuerpo de Alegre, en tanto los cuatro cazadores todos oriundos de Santa Elena permanecieron retenidos en la sede de esa institución a la espera de las directivas de la Justicia de Santa Fe, dado que el episodio ocurrió en jurisdicción de Helvecia, en el departamento Garay. El fiscal en turno de La Paz, Facundo Barbosa, dispuso dar aviso a las autoridades santafesinas por tratarse de un hecho ocurrido fuera de su jurisdicción, indicó Elonce. En ese marco, la fiscal de Garay, María del Rosario Haeffeli, ordenó la realización de una autopsia al cuerpo del joven, que fue trasladado en primera instancia al Hospital de Santa Elena. PUBLICIDAD Según confirmó el Ministerio Público de la Acusación santafesino a La Sexta, la autopsia se practicará en la Morgue de Oro Verde a partir de un exhorto que enviará la Justicia de Santa Fe a la de La Paz. A las 9:30 del martes, una comitiva de la Policía de Investigaciones (PDI) de Santa Fe llegó a Santa Elena para dar inicio a las pericias ordenadas por la Justicia provincial. Los efectivos de la PDI trabajaron sobre el cuerpo y la canoa utilizada para el traslado, mientras los cuatro acompañantes de la víctima prestaron declaración ante las autoridades santafesinas en la sede de la Prefectura, lugar donde permanecían retenidos desde la noche anterior. PUBLICIDAD La investigación apunta a establecer las formas y circunstancias exactas en que se produjo la muerte violenta de Leandro Alegre. El antecedente similar de un cazador confundido con un chancho salvaje En mayo del año pasado, un hombre que había salido a cazar con su primo terminó muerto en un campo de la localidad de Aguará Grande, en Santa Fe, tras recibir un disparo de otro cazador que lo confundió con un jabalí en lo que debía ser una noche de entretenimiento. PUBLICIDAD Iván Eduardo Mangold, de 41 años, se dirigió junto a un familiar a un predio en el que ambos habían realizado tareas de desmonte. Al haber detectado presencia de chanchos salvajes en el lugar, pidieron autorización al dueño para ingresar a cazar. A la par, por otro sector del mismo campo, dos hombres más llegaron con el mismo objetivo. Mientras Mangold y su primo eran oriundos de San Cristóbal, a unos 50 kilómetros de Aguará Grande, los otros cazadores eran trabajadores rurales del lugar. PUBLICIDAD Coincidieron en el mismo predio porque es habitual entre cazadores pasarse el dato de dónde hay chancho jabalí para cazar en el monte. Tanto la víctima como su familiar y los otros dos coincidieron en el mismo potrero de un campo, señaló en su momento la fiscal Silvina Verney, responsable de la investigación, en declaraciones a LT10. Un movimiento brusco de un lado y una reacción instantánea del otro sellaron el destino de la noche. Mangold portaba un visor nocturno, pero el hombre que disparó no contaba con ese equipo. PUBLICIDAD Al acercarse a lo que creyó una presa, el autor del disparo comprendió el error que acababa de cometer. Según relató la fiscal Verney, el propio hombre contactó a la Guardia Rural, permaneció en el lugar y colaboró con los investigadores a la llegada de una patrulla de la Sección 13a de Huanqueros. Fue imputado por homicidio culposo y quedó libre con restricciones. En principio surge que fue un accidente. La pena del homicidio culposo va de uno a cinco años. Por eso no se pidió prisión preventiva, ya que el imputado colaboró desde el primer momento y no hay riesgo de fuga ni entorpecimiento probatorio, afirmó la fiscal en la misma entrevista radial. PUBLICIDAD PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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