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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 05/05/2026 16:32
El cielo nocturno se prepara para uno de sus eventos más fascinantes: la lluvia de meteoros Eta Acuáridas. Este fenómeno, que se repite cada año entre abril y mayo, alcanza su punto máximo durante la noche del 5 al 6 de mayo, cuando la Tierra atraviesa la corriente de escombros que dejó el célebre cometa Halley. Aunque actualmente el Halley se encuentra a miles de millones de kilómetros de nuestro planeta, su legado sigue brillando en forma de destellos fugaces que cruzan el firmamento y despiertan la curiosidad de astrónomos y aficionados por igual. PUBLICIDAD La lluvia Eta Acuáridas es especial porque conecta el presente con el pasado milenario del sistema solar. El cometa Halley, que fue observado por última vez en 1986 y volverá a ser visible en 2061, deja a su paso partículas diminutas de polvo y roca. Cada vez que la órbita de la Tierra intercepta estos restos, las partículas ingresan a la atmósfera a velocidades de hasta 66 kilómetros por segundo y se desintegran por fricción, generando la luz visible que conocemos como meteoros. PUBLICIDAD La lluvia de meteoros Eta Acuáridas ocurre cuando pequeñas partículas de polvo y escombros del cometa Halley ingresan a la atmósfera terrestre, explica la NASA. Esta interacción produce no solo destellos rápidos, sino también trenes luminosos que persisten unos segundos más y que pueden ser apreciados a simple vista. PUBLICIDAD Un espectáculo de origen cósmico: cómo y cuándo apreciar el fenómeno En 2026, las Eta Acuáridas estan activas del 19 de abril al 28 de mayo, pero la mejor oportunidad para observar estrellas fugaces será durante las horas previas al amanecer del 6 de mayo, cuando el radiante de la lluvia de meteoros el punto del cielo desde el que parecen emanar los meteoros alcance su mayor altitud para los observadores del hemisferio norte. El radiante se ubica en la constelación de Acuario, que se eleva sobre el horizonte oriental a la izquierda de la luna menguante aproximadamente tres horas después de la medianoche. PUBLICIDAD El evento resulta especialmente favorable para quienes se encuentren en el hemisferio sur incluyendo países como Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil y Australia donde, en condiciones ideales de cielo oscuro, se podrán ver hasta 50 meteoros cruzando el cielo nocturno cada hora. La NASA estima que en condiciones óptimas de cielo oscuro, allí se pueden ver hasta 50 meteoros por hora. Por el contrario, en el hemisferio norte, la tasa estimada baja a entre 10 y 30 meteoros por hora, aunque la presencia de una luna gibosa menguante iluminada en un 84% dificultará la visibilidad de los meteoros más tenues. PUBLICIDAD El disco lunar, iluminado en un 84%, se eleva sobre el horizonte sureste poco después de la medianoche del 5 al 6 de mayo, inundando el cielo con luz lunar que ocultará los meteoros más tenues, lo que resultará en una tasa potencial de menos de 10 avistamientos por hora para quienes se encuentren en el hemisferio norte, explican. A pesar de la interferencia lunar, los especialistas subrayan que el espectáculo sigue siendo digno de ver, sobre todo si se buscan cielos alejados de la contaminación lumínica. Las recomendaciones para disfrutar al máximo del fenómeno incluyen acostarse boca arriba sobre algo blando, con los pies apuntando hacia el este, y mirar hacia una amplia franja del cielo en lugar de enfocarse directamente en la constelación de Acuario. PUBLICIDAD La lluvia de Eta Acuáridas se produce anualmente porque la Tierra atraviesa la estela orbital del Halley, lo que deja a nuestra atmósfera expuesta a fragmentos que se convirtieron en una especie de herencia astronómica. Los aficionados a la astronomía podrán observar su legado en las lluvias anuales de meteoros Oriónidas y Eta Acuáridas, durante las cuales los restos del legendario cometa colisionan con nuestra atmósfera para crear espectaculares estrellas fugaces, afirma la NASA. El próximo gran evento será la lluvia de meteoros Delta Acuáridas del Sur, prevista para fines de julio, seguida por las Oriónidas en octubre. PUBLICIDAD El legado del cometa Halley: ciencia e historia en el cielo nocturno El cometa Halley ostenta un lugar especial en la historia de la astronomía moderna. Fue Edmond Halley quien, en 1705, predijo correctamente el regreso periódico del cometa al analizar registros históricos y aplicar las leyes de Newton. Desde entonces, el Halley se convirtió en un objeto de intenso estudio cada vez que se aproxima al sistema solar interior. En su última visita, en 1986, una flota de sondas internacionales lo analizó en detalle, aportando información sobre su composición, órbita y comportamiento. El cometa Halley inició su viaje de regreso de 38 años hacia nuestra estrella el 8 de diciembre de 2023 y no se prevé que vuelva a pasar cerca de la Tierra hasta 2061, señaló NASA. Aunque actualmente se encuentra a más de 5.000 millones de kilómetros del Sol y es invisible para el ojo humano, su presencia persiste gracias a las lluvias de meteoros. Cada uno de estos eventos ocurre cuando la órbita de la Tierra intercepta los restos de la estela orbital del Halley. La Agencia Espacial Europea ha documentado este patrón y lo ha confirmado junto con el Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian. PUBLICIDAD La observación de una lluvia de meteoros no requiere instrumentos especializados. Basta con buscar un lugar alejado de la contaminación lumínica, permitir que los ojos se adapten a la oscuridad durante al menos 30 minutos y abrigarse bien, ya que el fenómeno suele producirse en la madrugada. La oportunidad de presenciar la Eta Acuáridas no solo convoca a entusiastas de la astronomía, también permite observar un fenómeno vinculado con una historia astronómica de largo aliento. Cada trazo de luz en el cielo no es solo una partícula encendida por fricción, es también una huella que dejó un cometa en su recorrido milenario, una prueba de que el espacio sigue en interacción con la Tierra. El evento de esta noche promete un espectáculo de luz y movimiento, y ofrece una invitación abierta a observar el cielo y a descubrir la historia de los cometas, la física de la atmósfera y la belleza inalterable del universo en acción. PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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