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Parana » Entremediosweb
Fecha: 05/05/2026 15:32
Un choque entre dos buques tanque generó preocupación el lunes por la tarde en el Río Paraná, a la altura del puerto de Campana, cuando dos embarcaciones que transportaban químicos y combustibles colisionaron en plena zona operativa. El incidente no dejó heridos ni contaminación confirmada, pero encendió las alertas por el tipo de carga involucrada. El hecho ocurrió alrededor de las 17:30, cuando el buque químico Ginga Bobcat impactó contra la popa del petrolero Helios, que se encontraba amarrado. La colisión se produjo en un área donde las maniobras suelen estar estrictamente coordinadas, lo que refuerza la incertidumbre sobre las causas. Según los registros de navegación, el Ginga Bobcat se desplazaba a unos 16 km/h y redujo su velocidad de manera abrupta hasta detenerse en el momento del impacto. Ese frenado brusco quedó registrado en los sistemas de monitoreo y es uno de los datos clave que analizan los peritos para reconstruir lo ocurrido. Qué transportaban los buques y por qué se activó la alerta El Ginga Bobcat llevaba unas 10.300 toneladas de ácido sulfúrico con destino al complejo agroindustrial del Gran Rosario, mientras que el Helios operaba con combustibles como nafta y diésel. Esta combinación elevó de inmediato el nivel de preocupación por un posible impacto ambiental. A pesar de la magnitud del choque, ambos buques registraron daños por encima de la línea de flotación, lo que evitó, en principio, derrames en el agua. Hasta el momento, las autoridades confirmaron que no se detectaron filtraciones ni contaminación en la zona. De todos modos, el tipo de carga obligó a activar protocolos preventivos para resguardar la navegación y evitar riesgos en el ecosistema del Paraná, una vía estratégica para el comercio exterior argentino. Intervención oficial y qué se investiga ahora Tras el incidente, intervino la Prefectura Naval Argentina junto a autoridades portuarias, que trabajan para evaluar los daños estructurales y determinar las causas del impacto. Las primeras pericias se centran en los registros de navegación, las comunicaciones entre las embarcaciones y las condiciones en las que se realizaron las maniobras, en una zona donde habitualmente hay coordinación estricta. Por el momento, no se descarta que ambos buques permanezcan bajo inspección hasta que se confirme que no existe riesgo para la navegación ni el ambiente.
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