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Concepcion del Uruguay » La Pirámide
Fecha: 05/05/2026 14:17
La garrafa impagable No es casualidad. Es consecuencia directa y verificable de decisiones del Gobierno nacional. La casta era la gente al final de cuentas. Porque mientras el precio oficial sigue existiendo en el marco de programas como el ex Programa Hogar (hoy ReSEF), en la práctica el Estado se corrió: liberó precios, redujo subsidios sin reemplazarlos por una política efectiva, y dejó sin control efectivo a un mercado que hace lo que quiere. El resultado está a la vista. La gente paga más del doble de lo que debería. Y lo más grave: el consumo cae. No porque sobre, sino porque no alcanza. Se aproxima el frío y las familias se calefaccionarán menos en el invierno, incluso que empiezan a pedir pagar en cuotas algo tan básico como una garrafa. Hogares sin acceso a gas natural (millones en la Argentina) que quedan a merced de un precio que sube mes a mes sin control. Eso no es eficiencia económica. Es abandono. Se podrá hablar de orden fiscal, de sinceramiento de precios o de motosierra energética. Pero cuando el ajuste llega a la cocina, lo que falla no es el mercado: es el Estado. La garrafa a más de 20 mil pesos no es un exceso aislado. Es la consecuencia de un Gobierno nacional que decidió retirarse justo donde más se lo necesita: al lado de las familias que no tienen red de gas, que viven en barrios populares, en ciudades como la nuestra.
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