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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 05/05/2026 02:51
Faltan poco menos de cuarenta días para el inicio del Mundial 2026, pero la fiebre por completar el álbum oficial ya desató en Argentina una disputa comercial que enfrenta a kiosqueros, supermercados y distribuidores. A menos de una semana desde su lanzamiento oficial, la controversia por la escasez y distribución desigual de figuritas vuelve a dominar la agenda previa a la competencia. El conflicto impacta de manera diferente según el canal de venta. Mientras en supermercados el abastecimiento de paquetes es regular desde el jueves 30 de abril -día del lanzamiento oficial-, los kioscos admiten que sufren faltantes constantes, con entregas muy por debajo de lo solicitado o directamente sin recibir pedidos. PUBLICIDAD El vicepresidente de la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA), Ernesto Acuña, describió el mecanismo que acentúa la problemática. Panini le vende a los distribuidores para que estos se la vendan a $1.500 al kiosquero, y el kiosquero la ofrece a $2.000. El distribuidor, en vez de vender todo al kiosco, destina los paquetes al consumidor final, llegando a ofrecerlos hasta $15.000 cada uno. Así, el producto no llega al kiosquero, explicó en diálogo con Infobae. Además, aclaró: Un lote de 1.000 paquetes representa un costo de $1,5 millones para el kiosquero, que los vendería a $2 millones y obtendría una ganancia de $500.000. Pero la escasez persiste: no llegan las figuritas y no hay álbumes por ningún lado. Este año salieron pocos álbumes a la calle, lo que impulsa la demanda y el furor. PUBLICIDAD Acuña anticipó que desde esta semana los distribuidores y la cámara que agrupa a Panini comenzarán a regularizar la entrega de paquetes a kiosqueros. A partir del miércoles empieza a llegar a los kioscos a través de UKRA. Desde la semana que viene, la situación debería normalizarse. En la aplicación de delivery Rappi, por ejemplo, hay varias promociones. Una de las promociones publicitadas ofrecía precios de $2.000 por paquete individual y hasta $200.000 por 100 paquetes. Sin embargo, la propia plataforma advierte indisponibilidad del producto debido a la alta demanda en todas las zonas consultadas. PUBLICIDAD Los kiosqueros, en el centro de la polémica El eje del desacuerdo reside en la distribución y en los márgenes de rentabilidad. Históricamente, la comercialización de figuritas involucra cuatro actores: fabricante (Panini), distribuidor, figuretero (intermediario) y kiosquero. Actualmente, parte de los distribuidores priorizan vender paquetes de forma directa por comercio electrónico, ignorando tanto al figuretero como al kiosco, lo que origina el desabastecimiento, tanto en barrios de Buenos Aires, como en algunas localidades del interior, como Mar del Plata, según confirmaron los kiosqueros a Infobae. Aunque algunos kioscos gestionaron compras directas ante Panini, reciben menos unidades de las solicitadas, agravando la escasez. Fuentes del sector comentaron a Infobae que los supermercados y distribuidores acceden a un casi total abastecimiento, mientras los comercios barriales quedan relegados. PUBLICIDAD Las quejas sobre márgenes tampoco son nuevas. Referentes de UKRA comentaron que se trata de un producto que no deja un margen amplio, sino que es de alta rotación. Es decir, se vende rápido, pero con un agregado de precio marginal. En 2022, la ganancia por sobre era de $30 para los kiosqueros; actualmente, el margen se considera insuficiente frente al costo, motivo por el que el gremio insiste en la exclusividad como mecanismo de protección del sector. El costo de completar el álbum se multiplicó por 13 El precio de los sobres ascendió drásticamente respecto a las competencias anteriores: cada paquete de siete figuritas cuesta $2.000, mientras que en 2022 su valor era de $150. El álbum, que en la edición de Rusia 2018 salía $50 y escaló a $750 en Qatar 2022, ahora se ofrece a $15.000, cifra que representa un aumento del 1.900% respecto de la edición anterior. PUBLICIDAD Si se mide el gasto en relación con el salario mínimo, el contraste resulta aún más evidente. En 2018, con un sueldo mínimo de $10.000, se podían adquirir 200 álbumes o 666 sobres. En 2022, ese poder de compra se redujo a 73 álbumes o 319 sobres. En la actualidad, el salario mínimo de $357.800 solo alcanza para 23 álbumes o 168 sobres. El antecedente de Qatar 2022 y la explosión de la demanda La crisis por el abastecimiento de figuritas tiene un precedente reciente. En 2022, la UKRA acusó a Panini de marginalizar a los comercios barriales al habilitar la venta simultánea en supermercados, estaciones de servicio, cadenas de kioscos y plataformas online. La falta de stock llevó a limitar la cantidad de sobres por comprador y a informar por redes sociales la disponibilidad de paquetes. El conflicto escaló hasta movilizaciones de kiosqueros frente a la sede de Panini en Martínez. PUBLICIDAD La editorial defendió entonces su política alegando que la demanda superó todas las expectativas: la venta creció un 40% respecto al Mundial anterior. Sin embargo, para los minoristas, la estrategia comercial creó una competencia desleal y desplazó a los kioscos tradicionales. La alta demanda de la colección de figuritas del Mundial no es inédita. Los comerciantes insisten en que la producción no resulta el único problema, sino la preferencia otorgada a supermercados y grandes establecimientos sobre los puntos de venta de cercanía. En 2022, la UKRA llegó a solicitar la intervención de autoridades nacionales y locales. PUBLICIDAD PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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