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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 04/05/2026 15:42
La periodista de Telefé y otros medios nacionales, Mónica Gutiérrez, expuso en la Comisión de Libertad de Expresión de la Cámara de Diputados de la Nación, en la que se trató la situación del periodismo en la Argentina ante los embates constantes del Presidente Javier Milei y funcionarios nacionales. En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda (Radio Plaza 94.7), Gutiérrez consideró que hay mucha gente dentro de lo que es la conversación pública que cree bastante toda la diatriba presidencial y de los funcionarios en el sentido de que los periodistas son todos corruptos, todos ensobrados, y creo que tenemos la obligación de reivindicar una función que es la del periodismo profesional. Mencionó que la de Diputados es una comisión blue, clandestina, porque el presidente de la Comisión de Libertad de Expresión (Guillermo Montenegro) es un libertario y nunca se tomó el trabajo de convocarla. La convocatoria que se hizo para esta reunión la hicieron vicepresidente primero y segundo que son de la oposición y casi todos los que estaban ahí eran de la oposición, porque evidentemente a los legisladores no les interesa el juego del periodismo profesional, no les interesa porque si no abrirían la comisión, hubieran hecho algo, hubieran pedido la reapertura de la Sala de Prensa, o alguna cosa. Al respecto, reflexionó: La realidad es que el periodismo profesional es una institución que componemos, de distinta manera, todos los que ejercemos profesionalmente el periodismo. Y yo reivindico eso para la democracia, porque este es un momento en que el ecosistema digital, ese espacio enorme, casi planetario en el que se mueve toda la conversación pública, la local, la nacional, la geopolítica, es un espacio amplio al que, en función de la disrupción tecnológica, han entrado una infinita cantidad de actores para ejercer su libertad de expresión. Y está bueno que eso sea así. Todo aquel que quiere decir algo tiene una herramienta para hacerlo en el espacio global, una red social, alguna plataforma, un streaming, un podcast, hay infinitas maneras de expresarse y cada uno puede decir lo que quiera. El problema es que el que quiere acceder información de calidad tiene que buscar en esa inmensa maraña lo que lo convenza. En una mesa de familia ayer me decían que uno no puede ya saber quién te dice la verdad y quién la mentira. El periodismo está muy coluído por falsos profesionales o por gente que no le podés dar entidad de periodista profesional. Y yo planteo ante eso que debemos preservar la institución periodista. El periodista profesional tiene una obligación, tiene un mandato ético profesional, que es hacer honor a la verdad, buscar información de calidad, data de calidad. Hoy más que nunca. Si nosotros vamos a dejar avanzar el discurso de que la palabra de un periodista profesional, cuya continuidad profesional está comprometida por su adhesión a los estándares profesionales, en la maroma de todo el que tiene algo que decir, entonces perdemos brújula. La sociedad no va a tener ninguna brújula, porque hoy está la posibilidad de discriminar entre lo que es verdadero y lo que es falso, lo que es una operación política y lo que es el trabajo de un periodista profesional. Hay maravillosos periodistas de investigación en la Argentina, que trabajan y que desnudan el poder, el conflicto del poder con los periodistas existió siempre, porque al poder, sobre todo al poder político y a lo más alto del poder político, no le interesa la transparencia en general. Y está claro que la agresividad del Presidente creció al compás de las investigaciones de corrupción que se están haciendo sobre su gobierno y sus funcionarios. Es como directamente proporcional, evaluó. En ese marco, planteó que a la clase política en general, no a todos, pero hay una inmensa cantidad de gente que tampoco le interesa la transparencia, porque si un día están comprometidos en una situación es mejor que su situación entre dentro de esa ensaladera enorme que son las redes y todo lo demás. Entonces uno dice una cosa, otra, otra, y en la confusión te perdés. Pero, además, yo creo que hoy todos los dirigentes de La Libertad Avanza, los funcionarios, los legisladores le tienen pánico a Milei y su hermana. No se mueven, no osan decir nada por miedo a sufrir una represalia. Sobre todo, aquellos que vienen de otro palo y que han ido encontrando un lugarcito en el sol del poder, que el sol del poder es calentito, es lindo, vos te acomodás ahí y estás cómodo. A mí me resultó muy impactante, más allá de que no tengo nada que ver con el kirchnerismo y que me he dedicado a describir las atrocidades que el kirchnerismo ha hecho con el periodismo, pero la intervención de Germán Martínez cuando le dijo a Adorni, que los legisladores y los ministros andan hablando por los rincones de que se tendrías que ir, que es un salvavidas de plomo, pero nadie lo dice en público. Entonces me parece que es un buen momento, primero para los periodistas para tratar de seguir ejerciendo nuestra tarea con la mayor dignidad posible, con templanza, enfrentando todos los insultos y todas las cosas y ubicándolos en un contexto y ese contexto es comprender la realidad de este momento en cuanto a la realidad tecnológica, porque ahora viene una segunda generación que va a integrar ese ecosistema que es la de la inteligencia artificial. En cuanto a la criminalización de la actividad periodística, advirtió que esos son los primeros pasos hacia un gobierno definitivamente autoritario, con lo cual la sociedad y la clase política no oficialista deberá decidir dónde quiere habitar, si este país va a seguir siendo una democracia o vamos a entrar lentamente a una democracia iliberal, como se dice ahora, o a una autocracia o a un gobierno muy autoritario y personalista. Yo pertenezco a la generación de la democracia y, en la medida de lo posible, voy a hacer mi pequeña y muy humilde advertencia, que, si cada uno de nosotros no pone un grano de arena para defender los derechos más básicos de nuestra individualidad y de nuestro acceso a la libertad personal, estamos en el horno. Creo que las libertades las defienden las sociedades, las defienden las instituciones, pero también se defienden en el uno a uno. Por eso es que yo creo que hay que echar un poquito de luz sobre la tarea hoy imprescindible que aquí, y en todas partes del mundo, tienen los periodistas profesionales. Y si no defendemos esta institución, nos vamos metiendo lentamente dentro de una sociedad que al no lograr distinguir dónde está la verdad, dónde la mentira, qué es lo verdadero de lo falso, no logra aceptar que haya profesionales que investiguen las zonas oscuras del poder y los estigmatice, porque así lo hace el Presidente, perdemos la brújula. Y con esto no estoy reivindicando a todos los periodistas. Yo creo que la institución periodismo, como todas las instituciones, tiene sus zonas grises, sus zonas oscuras, sus zonas incluso de ejercicio de la corrupción. Hay quienes pervierten esas instituciones, pero la institución es otra cosa. Y una institución de la democracia es la libertad de expresión, el trabajo del periodista profesional. La sola consigna no odiamos lo suficiente a los periodistas, ya es una grosería, resumió. En relación con la tecnología y la inteligencia artificial, evaluó que todos los magnates de la comunicación, empezando por Elon Musk, van por un dominio casi político del Planeta. Han creado instrumentos sumamente poderosos para intervenir en la guerra, en la paz, en la comunicación. El sábado salió una nota súper interesante de Thomas Friedman donde explica cómo la tecnología de la guerra está cambiando en función de los nuevos instrumentos que hay, y cómo generar verdaderas catástrofes. El mundo está cambiando en función de estas nuevas cosas y en la comunicación eso es un nivel de vértigo imposible. Por esto cada día que pasa, es más importante la función de acomodar el marco de actividad de los periodistas profesionales y calificarlo, porque si no, vamos a perder las brújulas. Me parece que el mundo que viene es inquietante desde todo punto de vista, que hay que estar atentos, y que también tenemos una función, que es irle contando a la gente que esto está pasando. La gente está en su problema del día a día, en su metro cuadrado, lo cual es totalmente comprensible, porque la vida se ha vuelto hostil en estos escenarios para ganarse el mango, para llegar a fin de mes, para poder tener un resto de esperanza hacia adelante. Es hostil en cuanto a cómo planificas tu vida y la de tus hijos para el futuro muy próximo. Entonces, los que podemos tomar un poquito de distancia de eso, y acceder un poco más profundamente a la información, tenemos que contarles que este escenario es de una determinada manera y que todos y cada uno de nosotros tenemos que encontrar una manera de pararnos en ese escenario. Hoy las audiencias están totalmente fragmentadas y la gente busca confirmar su sesgo cognitivo, no quiere que le cuenten algo que le haga ruido, quiere que le hagan la realidad simple, que no se la complejicen. Y todo eso nos hace seguir cantos de sirena de gente que nos quiere meter en la cabeza determinadas cosas a como dé lugar, y con todos los instrumentos tecnológicos del mundo, concluyó.
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