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» La Nacion
Fecha: 04/05/2026 15:30
Números oficiales confirman que se disparó la importación de alimentos El fenómeno se explica por cambios en el comercio exterior, diferencias cambiarias con países vecinos y la reapertura de mercados tras años de restricciones; hay críticas, pero también quienes aseguran que se trata de una normalización - 5 minutos de lectura' Entre 2024 y 2025, la importación de alimentos y bebidas aumentó un 56,5% en dólares, con rubros que evidenciaron subas de hasta 670%, como el de carne y despojos comestibles de aves, frescos, refrigerados o congelados. El fenómeno genera preocupación en algunos sectores, aunque los incrementos responden a distintas razones: mientras algunas actividades se vieron afectadas por la desregulación y la depreciación de monedas en países vecinos, en otros casos el aumento obedece a una normalización tras años de restricciones para importar. El dato surge del informe de gestión del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, elaborado sobre la base de información de la Secretaría de Industria, Comercio y de la Pequeña y Mediana Empresa. En total, las importaciones de alimentos y bebidas para el hogar se ubicaron en US$2293 millones en 2025, frente a los US$1465 millones registrados en 2024 (+56,5%). En el mismo período, las exportaciones crecieron un 9,3%. Los rubros que explican estos niveles de importación corresponden principalmente a carnes, frutas y diversas preparaciones alimenticias. En particular, se registraron compras externas de carne porcina por US$152 millones en 2025 (US$59 millones en 2024); plátanos por US$340 millones (US$286 millones en 2024); preparaciones alimenticias por US$192 millones (US$138 millones en 2024) y preparaciones y conservas de pescado por US$164 millones (US$126 millones en 2024). Asimismo, las frutas tropicales como dátiles, ananá, paltas y mangos alcanzaron los US$157 millones (US$79 millones en 2024). Consultado por LA NACION, el consultor del sector porcino Juan Uccelli señaló que en 2024 ingresaron al país 19.000 toneladas y en 2025, unas 54.000. Esto es un desastre. Condiciona el precio que se le paga al productor y, además, este año tenemos un dólar atrasado. Por la guerra, muchas monedas se depreciaron frente al dólar, mientras que en la Argentina ocurrió lo contrario, afirmó. Respecto del origen de las importaciones, indicó que provienen principalmente de Brasil, donde el real se depreció frente al dólar y se registró una fuerte caída del precio del cerdo en moneda local. Los productores argentinos están equilibrados, pero no invierten, lo que condiciona el crecimiento del sector. Con un tipo de cambio adecuado, estaríamos creciendo y exportando, agregó. Por su parte, Franco Sibilia, integrante de la Cámara Argentina de Bananas y Afines (Camabana), explicó que el crecimiento de las importaciones de plátanos responde a una normalización del sector. En volumen, hubo un aumento del 7,5% entre 2024 y 2025, pero el valor de la fruta subió. Veníamos de años en los que no podíamos importar ni abastecer lo que el mercado requería, indicó. En esa línea, señaló que el kilo de banana se vende a niveles similares a los de 2023, cuando había dificultades para importar por trabas administrativas y problemas en los pagos. En el caso de las preparaciones y conservas de pescado, el aumento de las importaciones estaría vinculado a la pérdida de competitividad de la industria local, afectada por los altos costos de producción, y al avance de productos importados de compañías líderes del mercado. En frutas, la productora Gianina Giacoppo sostuvo que las importaciones no representan un problema estructural para el sector, ya que históricamente existieron, aunque remarcó la necesidad de reducir el costo país. Tenemos buena mercadería de palta y la producción creció significativamente, pero seguimos teniendo una carga impositiva elevada a nivel municipal, provincial y nacional, señaló. Otros rubros que mostraron incrementos fueron la carne bovina congelada (US$65 millones en 2025 frente a US$10 millones en 2024), la carne aviar (US$46 millones frente a US$6 millones), los productos de panadería (US$81 millones frente a US$42 millones), los extractos y concentrados de café, té o yerba mate (US$89 millones frente a US$52 millones) y el chocolate y las preparaciones con cacao (US$74 millones frente a US$48 millones). Sobre la carne bovina congelada, el consultor ganadero Víctor Tonelli indicó que la importación continuó creciendo este año, aunque representa apenas el 1% del consumo total en la Argentina. Además, precisó que en el primer trimestre de 2026 se exportaron US$1700 millones, frente a importaciones por US$23 millones. Según detalló, el 91% de la carne importada proviene de Brasil, el 8% de Paraguay y el 1% de Uruguay. En su mayoría, se trata de carne destinada a la elaboración de hamburguesas, importada por grandes empresas del sector. La mayoría de los países importa y exporta carne. Uruguay, por ejemplo, importa porque destina su producción al mercado externo, explicó. Por su parte, Carlos Sinesi, gerente del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), relativizó el impacto de las importaciones en marzo de 2026 ingresaron 4350 toneladas frente a una producción local de 2,5 millones de toneladas, aunque admitió que pueden generar tensiones en nichos específicos. Los tres productos que más se importan son pechugas, carne mecánicamente separada y preparaciones, como nuggets. Brasil se ve beneficiado por el tipo de cambio, lo que le permite ingresar más fácilmente. La situación nos preocupa y esperamos que se normalice. También exportamos a Brasil, señaló. Por último, el productor misionero Cristian Ezequiel Klingbeil, referente del sector tealero y yerbatero, afirmó que la actividad viene golpeada desde la apertura de importaciones en 2024 y la desregulación del mercado. Según indicó, el precio del kilo de hoja verde cayó de $400 a $220, mientras los costos continuaron en alza. Además, señaló que en el último tiempo creció la importación de yerba mate empaquetada, aunque consideró que responde más a una tendencia de consumo. Es más cara y no necesariamente mejor, concluyó.
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