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» Tiempo Argentino
Fecha: 04/05/2026 12:55
El rodaje de Las malas ya está en marcha y no es un proyecto más dentro del calendario local. La adaptación de la novela de Camila Sosa Villada, uno de los libros más intensos y celebrados de los últimos años, comenzó a filmarse bajo la dirección de Armando Bó, con locaciones en Córdoba y Montevideo. La primera decisión fuerte aparece en el casting. El papel de la propia Camila no recae en una figura conocida sino en Adela Buendía, elegida a partir de un casting abierto. No es un detalle menor: en una historia donde la identidad, la experiencia y el cuerpo son centrales, la película evita la traducción segura y apuesta por una presencia nueva, todavía no fijada por el imaginario audiovisual. El elenco se completa con nombres de peso y trayectorias diversas. La española Karla Sofía Gascón (Emilia Pérez) interpreta a la Tía Encarna, figura central del relato y núcleo afectivo de la comunidad. También participan Daniela Vega, Louta -en su debut cinematográfico- y Luis Machín, entre otros. Publicada en 2019, la novela construye una mitología propia a partir de la vida de un grupo de travestis en Córdoba, entre la marginalidad, el deseo, la violencia y la invención de una comunidad posible. La aparición de un bebé abandonado funciona como detonante narrativo, pero el corazón del libro está en otra parte: en la manera en que esas vidas se narran a sí mismas, entre lo autobiográfico y lo fantástico. La voz de Sosa Villada en la gran pantalla Ahí es donde aparece el principal desafío de la adaptación. Las malas no es un texto lineal ni fácilmente trasladable a imágenes. Su potencia está en la voz, en el cruce entre memoria y ficción, en un tono que oscila entre la crudeza y lo poético sin pedir permiso. Llevar eso al cine implica tomar decisiones: cuánto realismo, cuánta estilización, cuánto riesgo. La elección de Bó como director también abre interrogantes. Con una filmografía que oscila entre proyectos de alto perfil internacional y relatos más clásicos, el desafío acá no es técnico sino de enfoque: evitar que la historia pierda su incomodidad en el pasaje a un lenguaje más masivo. Con producción internacional y un equipo que combina experiencia y renovación, la película todavía no tiene fecha de estreno confirmada. Pero el movimiento ya empezó. Y en un contexto donde muchas adaptaciones tienden a suavizar su material de origen, Las malas llega con otra promesa: la de sostener esa tensión incómoda que convirtió al libro en una obra difícil de encasillar.
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