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» Urgente24
Fecha: 04/05/2026 09:50
SANTA FE. Un reciente informe elaborado por el diputado provincial, Joaquín Blanco, en conjunto con la consultora PXQ, expone la cruda realidad que atraviesan los trabajadores: 143.000 se encuentran en la búsqueda activa de un segundo empleo para poder cubrir los costos de la canasta básica. SIN RESPIRO Trabajar más para vivir menos: Con un empleo no alcanza en la Argentina de Milei Un informe de Santa Fe expone la cruda realidad: 143.000 trabajadores buscan un segundo empleo para llegar a fin de mes. "Hoy en Argentina tener trabajo ya no garantiza la estabilidad económica de una familia", remarcó quien también es el Presidente de la Comisión de Asuntos Laborales de la Cámara de Diputadas y Diputados de Santa Fe. Segundo empleo para llegar a fin de mes Tradicionalmente, tener un empleo formal era el pasaporte a la clase media y a la estabilidad. Hoy, ese paradigma se ha roto. El concepto de "trabajador pobre" se consolida en la Provincia. La búsqueda de un segundo trabajo ya no responde al deseo de ahorro o inversión, sino a la urgencia de cubrir la Canasta Básica Total (CBT). Según el legislador, la precarización obliga a muchos trabajadores a extender sus jornadas hasta las 70 horas semanales para poder pagar los gastos mensuales. Geografía de la necesidad Por otra parte, el escrito permite ver una asimetría marcada entre los dos grandes centros urbanos de Santa Fe. En el Gran Rosario se registran 126.000 personas buscando un segundo laburo, mientras que en la Capital, la cifra alcanza a los 17.000 en la misma situación. A su vez, en la Cuna de la Bandera, el ingreso disponible familiar sufrió una caída del 4,4% en el último trimestre. El deterioro de los indicadores laborales De acuerdo a datos del texto, el paso del 8,4% al 12,9% en el subempleo (puestos de jornada reducida) en solo un año explica por qué, aunque el desempleo no explote en cifras récord, la calidad de vida sí se desploma. Mientras la pobreza en el Gran Santa Fe mostró una leve baja, el salto en la indigencia (del 7,9% al 9,3%) sugiere que quienes ya estaban en la base de la pirámide han perdido la capacidad de cubrir incluso sus necesidades alimentarias básicas. Esta situación también tiene impacto en el núcleo familiar. La desocupación afecta especialmente a los jóvenes (más del 16% de la población empleada). El 46,7% de los desocupados son hijos dentro de la estructura familiar, lo que significa que los padres deben sostener a sus hijos adultos ante la falta de oportunidades y la informalidad, que en este segmento alcanza el 58,4%. Industria y comercio, los sectores en retroceso La estructura productiva de Santa Fe está crujiendo en sus dos pilares fundamentales: La industria La pérdida de 12.000 puestos de trabajo entre finales de 2023 y 2025 representa un golpe al corazón del valor agregado santafesino. La industria suele ofrecer los salarios más altos y mejores beneficios sociales; su caída empuja a los trabajadores hacia el sector informal o servicios de baja remuneración. El comercio Con un descenso del 6,5% en las ventas de PyMEs (solo en marzo en Rosario), el comercio minorista se queda sin margen para sostener plantillas o aumentar salarios, cerrando el círculo vicioso de la caída del consumo interno. Como bien señala Blanco, el problema no es solo el "aquí y ahora". La precarización conlleva a la pérdida de cobertura de salud y aportes a la seguridad social para las familias santafesinas. Al caer en la informalidad, se pierde la obra social. A su vez, la falta de aportes hipoteca la jubilación futura de miles de ciudadanos, mientras que, una sociedad donde el esfuerzo laboral no garantiza salir de la pobreza, tiende a la desmotivación y al conflicto social.
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