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» Clarin
Fecha: 04/05/2026 06:40
Tras un inicio de año con caída en las escrituras 3.423 operaciones en enero (-6,1%) y 3.567 en febrero (-16,9%), el mercado inmobiliario empieza a buscar señales que den cuenta de cierta reactivación. En ese contexto, Clarín consultó al desarrollador e influencer inmobiliario Beltrán Briones, quien analizó el escenario en la Ciudad y en distintos mercados del interior: más crédito, suba de precios y nuevas oportunidades de inversión. El año pasado, Briones fundó la desarrolladora Grupo Briones junto a su padre Iván y ya cuentan con seis edificios en construcción en zonas clave de la Ciudad. Con fuerte presencia en redes sociales y un reciente libro bestseller "El método Briones", que hoy presenta en la Feria del Libro, se convirtió en una de las nuevas voces del sector. En diálogo con este medio, el influencer libertario habló del presente y futuro del mercado, hizo foco en el perfil de los compradores y el desarrollo urbano, con definiciones que pueden generar debate. -¿Cómo ves el mercado inmobiliario de la Ciudad? -Enero y febrero suelen ser meses flojos en cantidad de escrituras, pero creo que este año el mercado va a mejorar: va a haber más crédito, más operaciones y el precio del metro cuadrado va a subir en la Ciudad. Lo que estamos viendo ahora refleja el impacto de lo que pasó en septiembre, cuando ganó Kicillof en la provincia y se frenaron muchas decisiones de inversión. Ahí hubo un shock negativo: se cayeron reservas y operaciones. Como entre la reserva y la escritura pasan tres o cuatro meses, ese efecto aparece recién ahora. Después, con el buen resultado de Milei, volvió el optimismo y mucha gente reactivó inversiones. -¿Quiénes son los que compran hoy en la Ciudad? -Para que te des una idea, el 20% de todas las escrituras del 2025 se hicieron con crédito hipotecario. Eso es un joven profesional con un sueldo en blanco o una pareja con dos sueldos en blanco que aplican un crédito. Digo media alta porque los requisitos de los bancos son bastante elevados. Es decir, un perfil de clase media o media alta con ingresos en blanco. El otro 80% de las escrituras es gente de alrededor de 50 años, con capacidad de pagar el ticket promedio de CABA, que hoy ronda los US$150.000 en mano. -Viajás por las provincias a dar charlas. ¿Cómo ves el mercado inmobiliario en el interior? -En mi experiencia, veo que el interior suele replicar lo que pasa en Buenos Aires, pero entre 6 y 12 meses después. Cuando sube la Ciudad, después sube el interior; cuando cae, pasa lo mismo. Obviamente está mucho más barato el costo de construcción. La tierra es 10 veces más barata en el interior que en Buenos Aires y los precios de venta también son más bajos. -¿Hay algunas ciudades del interior que pienses como buena opción de inversión? -Obviamente la ciudad de Neuquén y Añelo por Vaca Muerta, y después San Juan por la minería, creo que son súper atractivas en este momento. Me parece que también es una inversión que por ahí de acá a 15 años te va muy bien, después te quedás sin petróleo y deja de ser una gran inversión. Pero hoy los alquileres en Añelo se están cerrando al 15% anual y el promedio en CABA es 6%, o sea más del doble. Hoy es una oportunidad. San Juan depende de si termina de explotar o no la minería. Si ese es el caso, está muy subdesarrollado, hay mucho por hacer ahí. -¿Cómo ves el desarrollo urbano en la Ciudad? -La Ciudad le da la espalda al río, y eso es algo ridículo. En todas las ciudades del mundo, lo más valioso está ahí. "Propongo que el sector privado le dé US$100.000 a cada una de las 10.000 familias que viven en las villas. Y el Estado a cambio le da al sector privado las tierras de las villas para que las desarrollen". -También generaste repercusión con tus dichos sobre la Villa 31. ¿Cómo lo viviste? -A ver, si sacas un video diciendo que vas a sacar la villa, obtuve la reacción que esperaba. Igual lo que yo dije, lo dije de corazón, lo dije en serio. Definitivamente el tema se puso en agenda. Y ahora tenés al gobierno de la Ciudad que está ahí con gendarmes, que no dejan entrar material de construcción. ¿Eso por qué lo están haciendo? Porque vieron que el tema mide bien. Ese tema tiene popularidad, la solución la van a encontrar ellos. No tengo que por qué hacerlo yo. Yo lo pongo en agenda y simplemente muestro que hay mucha gente a favor. - ¿Tenías una propuesta concreta sobre el traslado de la villa? -Sí, tenía una solución, una propuesta tangible, que es que ahí hay 10.000 familias. La zona es premium. La gente ahí vive muy mal. Hay mucha inseguridad. Hay gente que dice: no, la gente de la villa ama vivir en una villa. A nadie le gusta vivir en una villa. Entonces yo dije: si hay 10.000 familias, propongo que el sector privado le dé US$100.000 a cada una. Eso te dan US$1.000 millones. Esa familia, con la plata hace lo que quiere. Si se quieren alquilar un departamento en Almagro, puede. Si se quiere comprar un departamento en San Telmo, puede. Si se la quieren jugar en el casino, yo no soy quién para opinar. A cambio, el Estado le da al sector privado esas tierras para que las desarrollen. Eso te subiría mucho el valor de Retiro, que hoy está muy golpeado, el valor de Recoleta y el valor de Palermo Chico, que son todos los barrios pegados a la villa. Y, además, la Ciudad de Buenos Aires le da la espalda al río, que el río es lo más caro de todas las ciudades. Y en la otra parte tenemos Aeroparque. - También dijiste de mover Aeroparque, ¿cuál es tu propuesta? -Para mí Aeroparque es más fácil de sacar que la villa 31. Aeroparque es un dueño. En el otro hay un montón de gente y hay un tema muy sociopolítico involucrado. Que el Aeroparque esté en el sur, que está subpoblado, no hay nadie, nadie quiere vivir en el sur. El metro cuadrado es barato, le pagas, se van al sur y donde está ahora es una tierra para desarrollar. Nuevamente, en la mejor zona de Palermo tenés un aeropuerto. Es medio raro. Y le damos nuevamente la espalda al río. Pensá que en Costanera tenés boliches y restaurantes que se usan el 30% del día. Es ridículo. Lo planteé desde el punto de vista de un desarrollador urbano y digamos, no es que estoy con la guita de los contribuyentes, como Horacio Rodríguez Larreta, que se gastó entre 500 y 1.000 millones de dólares en urbanizar la villa. Yo no digo de gastar la plata de la gente. Tampoco digo de expropiar nada en el sur. - En alguna entrevista dijiste que empezaste en redes para vender, pero ahora ya sos un referente, das charlas y hasta escribiste un libro. ¿Cómo te llevas con eso? -Yo buscaba ayudar a la empresa a vender más: conseguir mejores acuerdos, proveedores y talento. Lo de ser referente vino después y no es mi objetivo. O sea, pasó y bienvenido sea. Y si profesionalmente eso mejora mi carrera, encantado. Pero mi propósito de vida no es ser un referente, no es que me levanto a la mañana y digo ¿cómo puedo ser referente hoy?. Yo pienso: ¿Cómo puedo hacer un edificio? ¿Cómo puedo construir más? ¿Cómo puedo expandirme? Mi foco es construir y expandirme. En el día a día no estoy tan expuesto: voy de casa al trabajo y del trabajo a casa. - Yendo a tu libro, te volcaste a la escritura. ¿Cómo fue? Es un primer libro, pero ya es bestseller. -Recibo muchas consultas por Instagram, así que tomé las 18 más frecuentes y las convertí en capítulos. Es un libro de marketing y ventas, pensado para que lo pueda leer cualquiera: corto, directo y fácil. Ya se vendieron 30.000 ejemplares en dos meses. - Viendo tu recorrido todo con apenas 26 años. ¿Sentís que estás condenado al éxito? -No. Creo que, si la cago, dejo de tener éxito. Pienso que, si hago las cosas bien en el mediano y largo plazo, me va a ir bien. Si haces las cosas bien y te agarra un 2001, te va a ir mal sí o sí. Pero en el mediano y en el largo, no. Tengo 26 años y creo que voy a laburar hasta los 130 por ahí. Porque creo que la vida se va a extender. Entonces, siempre que tomo una decisión pienso cómo va a impactar esto de acá a 80 años. Lo pienso en el largo plazo. Entonces, si alguien me dice ché, ganás un poco más de guita si entregás un edificio un poco más choto ¡Ni en pedo! No estoy por la guita. SN Sobre la firma Newsletter Clarín
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