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» Perfil
Fecha: 03/05/2026 09:33
Estuviste bárbaro, Manuel, les pasaste el trapo. Con palabras parecidas, adaptadas en este textual para evitar reproducir epítetos agresivos, cuentan que el Presidente felicitó efusivamente al aún jefe de Gabinete tras su extenso informe de gestión en la Cámara de Diputados. La euforia colérica de Javier Milei ya se había puesto en evidencia al salir del edificio del Congreso, cuando algunos periodistas intentaron sacarle alguna reacción y solo recibieron como respuesta sus gritos de chorros y corruptos. Dejaremos para quienes saben de estos temas la interpretación de la psiquis presidencial. Volvamos al alivio oficialista sobre Manuel Adorni. La evaluación fue que salió más que airoso de la exposición ante los legisladores, que intentaron centrar sus cuestionamientos en el llamativo aumento del patrimonio y nivel de vida del funcionario. Esta vez sí todo marchó acorde al plan. Adorni se ciñó a la lectura del informe de gestión y, ante las preguntas legislativas sobre su incremento patrimonial y de gastos, también a lo preparado por su equipo de colaboradores. A lo largo de las últimas dos semanas, el jefe de Gabinete tuvo un doble anillo de asesoramiento, para esquivar los errores de su anterior aparición pública, en la última conferencia que brindó en Casa Rosada, hace más de un mes. En el grupo más cercano participaron el secretario de Comunicación y Prensa, Javier Lanari, el secretario de Asuntos Parlamentarios, Ignacio Devitt,y la virtual jefa de Gabinete de Adorni, Ayelén Aimé Vázquez. Pese a los recelos por las internas sin fin entre Karina Milei y Santiago Caputo, en el segundo anillo de asesoramiento se anotaron alfiles del asesor, como Manuel Vidal, Macarena Alifraco y los consultores Belén Stettler y Julián Hampton. Semejante soporte técnico para Adorni está en consonancia con el respaldo político que la hermandad presidencial le ha decidido otorgar desde el inicio de esta crisis, a comienzos de marzo. Por fuera de esa dupla reinan la incomodidad cuando no el rechazo, por eso la sobreactuación mileísta del blindaje. De hecho, el miércoles de la presentación en Diputados, Adorni fue acompañado por Milei (primera vez que un presidente asiste a un informe de gestión de su jefede Gabinete), la hermanísima, el asesor Caputo, todo el elenco ministerial y hasta la senadora Patricia Bullrich, la única que se animó a lanzar alguna crítica en público al funcionario. Allí, durante las siete horas que duró su comparecencia ante los legisladores, Adorni machacó sobre el libreto preparado de antemano, para negar cualquier irregularidad, derivar cualquiera de sus explicaciones a la justicia y correr el eje de discusión. A esa misma lógica recurrió en su regreso a las entrevistas, como la del viernes último, siempre amigables. Y la pondrá a prueba en la anunciada conferencia de prensa del lunes o martes en Balcarce 50, cuando se reabra el ingreso a los periodistas acreditados. Habrá que examinar el éxito de esta nueva estrategia. En un interesante trabajo de análisis del discurso adornista, los expertos Javier Pianta y Alejandro Della Maggiora sostienen que el jefe de Gabinete no busca resolver el conflicto, sino reubicarlo de lo político a lo judicial, construyendo una narrativa de cierre que contiene la crisis en el plano institucional, pero deja abierta la disputa en la opinión pública. Es evidente que esa batalla continúa vigente. De acuerdo a un trabajo de Ad Hoc, la presencia de Adorni en el Congreso volvió a generar un nuevo pico de menciones digitales del caso, con un 60% de negatividad para el Gobierno. Y eso que ese partido, en teoría, los libertarios lo juegan de local. Sin embargo, la mayor inconsistencia de la maniobra político-discursiva de Adorni es que ha hecho manifestaciones que contradicen la información en poder de la justicia, así como su rol. Se ampara en no dar información con la excusa de obstruir la investigación judicial, pero al mismo tiempo asegura ser inocente, conclusión a la que sólo la justicia puede arribar. ¿En qué quedamos? Otra. Al amparo de un grave error conceptual, que podría emparentarse con una conveniente necedad, el jefe de Gabinete reclamó que no se tomen gastos privados como públicos. Justamente se lo investiga por enriquecimiento ilícito y dádivas, figuras que implican a cualquier funcionario complicado para justificar gastos según los bienes e ingresos que declara. Apartir de esaconfusión, Adorni dijo que todos los viajes los pagó de su bolsillo. No es lo que dicen las facturas del vuelo privado a Punta del Este, a nombre de Imhouse, la productora de su (ex) amigo Marcelo Grandio. Desmintió cualquier contrato de Grandio o de su productora en la TV Pública, cuando documentación en manos de la fiscalía de Gerardo Pollicita indicalo opuesto. Es más: antes de asumir como vocero de Milei, Adorni recibía un pago mensual de la productora de Grandio, a la que luego contrató en el canal estatal. Insistió en que todos los pagos que hizo por viajes (Aruba y PDE, en principio)y cambios patrimoniales provinieron de fondos propios. La fiscalía tiene comprobado que la mayoría de esos gastos fueron pagos en efectivo y oscilan entre los 105.000 y 135.000dólares. ¿De dónde los sacó, con un salario de menos de $ 3 millones? ¿Cómo justifica las beneficiosas hipotecas privadas que recibió sin intereses? Negó que su esposa, Bettina Angeletti, o su firma de consultoría tuviera contratos con el Estado. Ojo que hay otro proceso judicial por ese tema, en el que están involucradas firmas proveedoras de compañías públicas o interesadas en licitaciones millonarias. Facturó bien Angeletti: hace unos meses pasó de monotributista a autónoma. Adorni ratificó que cualquier modificación en sus bienes constan en sus declaraciones juradas. Pasadas y futuras. No es lo que muestra la última que presentó el año pasado, donde fue obviada la compra de una casa en un country de Exaltación de la Cruz. El jefe de Gabinete parece habitar un multiverso de realidades paralelas. El fiscal Pollicita,a quien el juez Ariel Lijo le delegó la investigación sobre Adorni, decidió auditar de manera exhaustiva el patrimonio del funcionario. Para ello dio intervención a la Dirección de Asesoramiento Financiero de la Procuración General de la Nación.El peritaje demorará algunas semanas. ¿Tendrá relación este paréntesis con la versión de que una figura influyente del Poder Judicial habría hablado con Lijo para bajar un cambio? El magistrado tiene también la causa por corrupción en Andis,en la que también hay pendiente otro peritaje, y la de los créditos a funcionarios del Banco Nación, con escaso movimiento. A estos respiros apuestan Adorniy el Gobiernopara que estos escándalos abandonen la agenda mediática. El jefe de Gabinete reforzó ese propósito al conversar por separado con algunosdirectivos de medios, a los que intentó convencer de su inocencia. No siempre en tono amable. Mileísmo puro.
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