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  • 1º de Mayo: Día Internacional del Trabajador

    Gualeguay » Debate Pregon

    Fecha: 03/05/2026 09:17

    1º de Mayo: Día Internacional del Trabajador El 1º de Mayo se conmemora en todo el mundo el Día del Trabajador, en homenaje a todos los hombres y mujeres que cumplen con una esencial norma de vida, con anónimo esfuerzo, en las distintas actividades, logrando con su labor cotidiana, fortalecer el espíritu, forjar el carácter, y sentirse digno ante la familia y la sociedad en la que se inserta. El ganarse el sustento otorga a la vez al individuo, Derechos y Obligaciones, y nuestra realidad indica que tenemos que poner toda la voluntad, pueblo y gobierno con honradez, transparencia, solidaridad buscando siempre la superación y la verdad. Los momentos o situaciones de desencuentro producen sufrimiento y desazón para todos. Pero, especialmente, esto se percibe en los más pobres, los que sufren. Muchas veces, ante discusiones estériles o agresiones me pregunto: ¿qué pensarán al respecto los pobres, ¿los que viven en la calle?, ¿los que no tienen trabajo? ¿los que viven amuchados en la misma pieza? Por eso el mensaje dice: Si toda la Nación sufre, más duramente sufren los pobres. Este es un reclamo del cual nos volvemos a hacer eco porque se trata de una deuda que sigue vigente Por ello, es el momento de privilegiar la sanción de leyes que respondan a las necesidades reales de nuestro pueblo y no de detenerse en opciones fijadas por intereses que no tienen en cuenta la naturaleza de la persona humana, de la familia, de la sociedad. No hay que perder el tiempo. Urge ponernos, codo a codo, a trabajar por un mismo rumbo. (Fragmento de un Cap. del libro Por el camino de la justicia y de la solidaridad) -------------------------------------------------------- Un poco de historia El 1º de Mayo se recuerda a los obreros ejecutados en 1887 tras el reclamo de reivindicaciones laborales. El episodio más famoso de esta lucha fue el funesto incidente de mayo de 1886 en la Haymarket Square de Chicago: durante una manifestación contra la brutal represión de una reciente huelga una bomba provocó la muerte de varios policías. En Argentina, el día del trabajador se conmemora desde fines del siglo XIX. El primer acto se realizó en 1890, en el Prado Español de Buenos Aires, y contó con la participación de numerosos movimientos obreros, integrados en su mayoría por inmigrantes alemanes, italianos, españoles y portugueses. Con este acto se inicia en el país la tradición de recordar, cada 1º de Mayo, el Día del Trabajador. En la historia argentina, la fecha también resulta emblemática ya que a partir de la primera presidencia de Juan Domingo Perón (1946-1952), la conmemoración del día del trabajador alcanzaría una notable importancia, organizándose celebraciones multitudinarias en todo el país. A raíz de las numerosas reivindicaciones obreras logradas por el peronismo, el 1º de Mayo se convirtió en un día emblemático; entre las diversas manifestaciones de la época se destaca la convocatoria de los obreros en la Plaza de Mayo, quienes llegaban en multitud desde temprano para escuchar el discurso del presidente Perón. El Congreso de París de la Segunda Internacional acordó celebrar el Día del Trabajador el 1º de mayo de cada año. Los partidos políticos y los sindicatos integrados en la Internacional han dirigido manifestaciones de trabajadores en diversos países en petición de la jornada de 8 horas y como muestra de fraternidad del proletariado internacional. Este origen reivindicativo y de lucha obrera se asocia con el 1º de mayo, cuya celebración ha pasado por diversos avatares según el país y su régimen político. En la actualidad, casi todos los países democráticos lo festejan, mientras que los sindicatos convocan a manifestaciones y realizan muestras de hermandad. ---------------------------------------------------------------------- EL TERCER PICAPEDRERO (Colaboración de la Prof. Alicia Hauscarriague) Si no puedes ser pino en la cima de la montaña, sé arbusto en el valle; pero sé el mejor arbusto al margen de la acequia. Sé rama si no puedes ser árbol, y si no puedes ser rama, sé un poco de césped y pinta de belleza y alegría algún camino. Si no puedes ser carretera, sé sendero. Si no puedes ser sol, sé estrella. Lo importante no es el tamaño, la fuerza, el brillo, sino la forma de vivir, lo que uno es. (Douglas Malloch, fragmento) Un burgués, de la Edad Media, pasaba un día por delante de las numerosas canteras que en aquella época se habían abierto. La curiosidad le indujo a acercarse a un grupo formado por tres obreros y, al cabo de unos instantes de observación, le pregunta al primero ¿Qué haces?, y él le responde Me gano la vida. Le pregunta al segundo: ¿Y tú?, Tallo la piedra contestó. Y al tercero Y tú ¿qué haces?, Construyo una catedral, respondió el artesano. Uno aseguraba, solamente, su subsistencia. El segundo era un buen profesional que no se preocupaba por el significado de la obra. El tercero, que veía la catedral alzándose hacia el cielo, era capaz de distinguir el porqué del para qué. Estas son tres actitudes que, cualquiera de nosotros, podemos asumir frente a la vida y al trabajo y, conforme a ella, será nuestra satisfacción y plenitud ante lo que hemos hecho y estamos haciendo, pero si ignoramos o solapamos nuestra elección, el crecimiento colosal del elemento exterior visible del mundo origina así, en la persona humana, un sentimiento generalizado de impotencia y desamparo , una actitud de abulia y descreimiento envuelta por la frivolidad y superficialidad o se convierte en una búsqueda desmesurada de éxito, de dinero y de poder como fines en sí mismos que contienen, implícitamente, una angustia reprimida, ahogada por un mundo periférico que ofrece, para consumo, toda clase de atractivos como escapismo a la frustración interior para que, finalmente, por lo poco que se ha dejado de vivir en sí mismo, se busque una proyección en la que todo tiene precio y todo es factible de comprar. En un ambiente tal, los ideales, el trabajo y la misma vida, se ven trastocados en el concepto más singular, más íntimo, que nos sumerge en la desazón y hasta en la resignación, bloqueando hasta la capacidad para optar. Sin embargo, se puede dar una nueva perspectiva al trabajo, a la vida y mirar la catedral que estamos colaborando a construir desde la visión de tercer picapedrero para poder captar el sentido esencial y el significado último de la obra, como lo señala el filósofo Mandrioni: Con todo, la voz de la razón y del corazón están llamadas a decir la palabra definitiva, no sólo en la zona del espíritu, sino también en el ámbito de la realidad y la acción1. El valorar y darle sentido al trabajo, el luchar por dignificarlo es, básicamente, dignificarnos a nosotros mismos porque no deben existir mejores o peores trabajos, sino uno sólo: el trabajo digno. Y sean cualesquiera tus trabajos y aspiraciones, conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida. Aún con toda su farsa, penalidades y sueños fallidos, el mundo es todavía hermoso. ¡Esfuérzate por ser feliz!2 --------------------------------- 1. Mandrioni, Héctor, La Vocación del Hombre 2. Max Erhmann, Desiderata ------------------------------------------------------- Proemio sobre el trabajo (Fragmento de Trabajos y Días de Hesíodo) Colaboración del Prof. Daniel Martínez Yo que sé lo que te conviene, gran necio Perses, te lo diré: de la maldad puedes coger fácilmente cuanto quieras; llano es su camino y vive muy cerca. De la virtud, en cambio, el sudor pusieron delantelos dioses inmortales; largo y empinado es el sendero hacia ella y áspero el comienzo; pero cuando se llega a la cima, entonces resulta fácil por duro que sea. Es el mejor hombre en todos los sentidos el que por sí mismo se da cuenta, [tras meditar, de lo que luego y al final será mejor para él]. A su vez es bueno también aquel que hace caso a quien bien le aconseja; pero el que ni por sí mismo se da cuenta ni oyendo a otro lo graba en su corazón, éste en cambio es un hombre inútil. Ahora bien, tú recuerda siempre nuestro encargo y trabaja, Perses, estirpe de dioses, para que te aborrezca el Hambre y te quiera la venerable Deméter de hermosa corona y llene de alimento tu cabaña; pues el hambre siempre acompaña al holgazán. Los dioses y los hombres se indignan contra el que vive sin hacer nada, semejante en carácter a los zánganos sin aguijón, que consumen el esfuerzo de las abejas comiendo sin trabajar. Pero tú preocúpate por disponer las faenas a su tiempo para que se te llenen los graneros con el sazonado sustento. Por los trabajos se hacen los hombres ricos en ganado y opulentos; y si trabajas te apreciarán mucho más los Inmortales [y los mortales; pues aborrecen en gran manera a los holgazanes]. El trabajo no es ninguna deshonra; la inactividad es una deshonra. Si trabajas pronto te tendrá envidia el indolente al hacerte rico. La valía y la estimación van unidas al dinero. Para tu suerte, según te fue, es mejor trabajar, si olvidado de haciendas ajenas vuelves al trabajo tu voluble espíritu y te preocupas del sustento según mis recomendaciones. Una vergüenza denigrante embarga al necesitado, una vergüenza que hunde completamente a los hombres o les sirve de gran provecho, una vergüenza que va ligada a la miseria igual que la arrogancia al bienestar. Las riquezas no deben robarse; las que dan los dioses son mucho mejores; pues si alguien con sus propias manos quita a la fuerza una gran fortuna o la roba con su lengua como a menudo sucede -cuando el deseo de lucro hace perder la cabeza a los hombres y la falta de escrúpulos oprime a la honradez-, rápidamente le debilitan los dioses y arruinan la casa de un hombre semejante, de modo que por poco tiempo le dura la dicha. No te hagas rico por malos medios; las malas ganancias son como calamidades. Aprecia al amigo y acude a quien acuda a ti; da al quete dé y no des al que no te dé. A quien da cualquiera da, y a quien no da nadie da. El regalo es bueno, pero la rapiña es mala y dispensadora de muerte; pues el hombre que de buen grado, aunque sea mucho, da, disfruta con su regalo y se alegra en su corazón; pero el que roba a su antojo obedeciendo a su falta de escrúpulos, lo robado, aunque sea poco, le amarga el corazón; pues si añades poco sobre poco y haces esto con frecuencia, lo poco al punto se convertirá en mucho El salario convenido con un hombre amigo, sea suficiente; y con un hermano, pon delante entre bromas un testigo. Sabido es que la confianza y la desconfianza pierden a los hombres.

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