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Parana » AnalisisDigital
Fecha: 03/05/2026 09:15
Los números muestran que la gestión en la que se observa que el mayor aumento de la deuda se dio durante la de Alberto Fernández: Desde el inicio del gobierno de Javier Milei hasta el 31 de marzo pasado, la deuda estatal neta del Estado se redujo, tomando el conjunto de obligaciones tanto en pesos como en dólares, en el equivalente a USD 23.151 millones. Sin embargo, hay allí dos períodos muy diferentes. Hasta fines de 2024 esa deuda había disminuido en USD 44.423 millones, mientras que desde enero de 2025 hasta fin de marzo pasado (en 15 meses) aumentó USD 21.272 millones, según un trabajo de Pablo Repetto, jefe de Research de Auren Valores, una Agencia de Liquidación y Compensación (Alyc, históricamente conocidas como Sociedades de Bolsa). El concepto de deuda estatal neta consolida obligaciones del Tesoro y del Banco Central (BCRA) y considera también los activos de ambos organismos. A diferencia del nivel de deuda bruta, la variación de la deuda estatal neta es una medida más apropiada de la conducta o inconducta de una gestión presidencial. Esta contabilidad de activos y pasivos del Estado difiere del discurso político habitual, pues abarca la deuda en divisas y en moneda local, tanto con organismos internacionales como con acreedores locales o externos, e incluye la evolución de los activos, en especial la variación de reservas del BCRA, conceptos que suelen ser ignorados por el relato kirchnerista sobre la deuda, en que la única que parece contar es aquella en divisas y con el exterior y, en particular, con el FMI. De hecho, como en base a datos de la Secretaría de Finanzas informó hace dos semanas Infobae, la deuda pública bruta de la administración central subió en marzo en USD 11.695 millones por nuevas colocaciones, bonos ajustables y diferencias cambiarias, a un total equivalente a USD 483.830 millones (46% pagadera en pesos y 54% en moneda extranjera), igual al 57,9% del PBI implícito en los cálculos del BCRA. El gráfico permite apreciar la variación de la deuda estatal neta durante las últimas cuatro gestiones presidenciales, en la que se observa que el mayor aumento se dio durante la de Alberto Fernández: más de USD 104.000 millones, de los que más del 71% fue por crecimiento de la deuda en pesos (que el gobierno celebraba como financiamiento neto positivo). Durante el gobierno de Alberto Fernández la deuda estatal neta creció más de USD 104.000 millones equivalente, de los que más del 71% fue por aumento de la deuda en pesos En segundo lugar figura el segundo mandato de Cristina Fernández de Kirchner (CFK), con USD 69.525 millones, y en el tercero la gestión de Mauricio Macri, con USD 45.220 millones. Macri fue, a su vez, el que más aumentó la deuda en dólares: 64.129 millones, en una primera etapa mediante la masiva colocación de bonos en Wall Street y luego con un mega-crédito del FMI, aunque, por otra parte, redujo la deuda en pesos y aumentó las reservas del BCRA. Las gestiones de CFK y Alberto Fernández eligieron, en cambio, depredar (en más de USD 62.000 millones en total) las reservas del BCRA, que en términos netos cayeron de USD 39.674 a USD 4.517 millones entre 2011 y 2015 y de USD 16.501 a menos USD 10.569 millones entre 2019 y 2023, todos datos que precisa la tabla de 15 columnas de más abajo, resumen cuantitativo del trabajo de Repetto. Mientras las gestiones de Cristina Fernández de Kirchner y Alberto Fernández depredaron reservas y multiplicaron la deuda en pesos, el gobierno de Macri y el actual recurrieron cada vez más a acreedores senior Mientras las gestiones de CFK y Alberto Fernández (con Cristina de vicepresidente) depredaron reservas, multiplicaron la deuda en pesos y la del BCRA con el sistema bancario, tratando implícitamente a los acreedores locales como de segunda clase, el gobierno de Macri y el actual recurrieron cada vez más a acreedores con los que, en caso de ser necesario, será muy difícil renegociar condiciones, sea de tasas de interés o de plazos. En la gestión actual, el contraste entre los USD 44.423 millones de reducción durante 2024 y los USD 21.272 millones de aumento de enero 2025 a marzo 2026 es abrumador. La deuda estatal neta disminuyó al principio porque el aumento inicial del tipo de cambio licuó la deuda en pesos del BCRA, que era a tasa fija y la redujo medida en dólares, y porque al principio también hubo acumulación de reservas: en términos netos siguen siendo negativas, pero la medición de este indicador mejoró bastante, explicó Repetto a Infobae. Del otro lado, prosiguió ele economista, el Estado se endeudó más con el FMI y el BCRA tomó repos con bancos privados. En términos absolutos, desde el inicio del gobierno la deuda estatal neta bajó, pero desde 2025 cambió la tendencia, por factores opuestos a los del inicio: se apreció el tipo de cambio y toda la deuda ajustada a tasa de interés en pesos tuvo un aumento muy superior al del dólar. El aumento de más de USD 21.000 millones en 15 meses del gobierno de Milei está muy concentrado en la ampliación del préstamo del FMI (abril 2025) y unos USD 6.000 millones de repos El aumento de más de USD 21.000 millones en 15 meses está muy concentrado en la ampliación del préstamo del FMI (abril 2025) y unos USD 6.000 millones de repos a los que recurrió el BCRA para mejorar su situación patrimonial. Se usó a los organismos internacionales y a los repo para ir cancelando deuda en dólares con el sector privado. El problema es que la deuda con el FMI y con los bancos tiene una suerte de seniority, de prioridad de cobro, mientras la deuda de mercado es más junior. Es muy difícil que con un organismo internacional o bancos que prestaron vía repo se pueda negociar un canje o alargar plazos. Requiere voluntad de las partes y, en general, no es posible mejorar el perfil o hacer algún recorte, explicó Repetto. Según el economista, los acreedores privados (bonistas) sienten que, en la medida que la deuda con acreedores senior es muy grande, la chance de que ellos, en caso de crisis, deban aceptar un recorte es más alta. En ese contexto se protegen pidiendo tasas de rendimientos más altas para cubrirse ante un eventual evento de default, sabiendo que Argentina ha sido un defaulteador serial y que, por más que el gobierno actual haya dado señales de que eso no ocurrirá, que tiene un compromiso fiscal sólido, la realidad es que se le presta a un país, no solo a un gobierno, dijo Repetto. Paradoja Se da así la paradoja de que, más allá del compromiso de conducta fiscal y de buen pagador que proyecta el Gobierno, un perfil de deuda con acreedores senior termina generando en el mercado de bonos, el principal mercado de capitales del mundo, una sensación de mayor riesgo de incumplimiento, indicó Infobae.
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