03/05/2026 08:55
03/05/2026 08:54
03/05/2026 08:53
03/05/2026 08:53
03/05/2026 08:51
03/05/2026 08:49
03/05/2026 08:49
03/05/2026 08:46
03/05/2026 08:44
03/05/2026 08:40
» Clarin
Fecha: 03/05/2026 07:29
Ariel reconoce que toda su vida fue hipocondríaco. Ahora, que acaba de cumplir 50 años, toda esa sensación de temor y preocupación se multiplica. Ariel se mira mucho en el espejo buscando algún defecto, se levanta la camisa rastreando "manchas" en su espalda y se palpa la panza intentando descubrir algún "bultito". Ariel va al gimnasio pero siente falta de energía y la personal trainer le dice "tenés el culo caído". Ariel sufre sofocones hormonales y transpira demasiado. Sin saberlo, confundido, Ariel padece andropausia. La comedia dramática "El resto bien", recién estrenada, es una serie que hace foco en la crisis de un hombre y sobrevuela la andropausia de manera reflexiva y risueña. Ariel (Benjamín Vicuña) enfrenta un caos familiar con dos ex mujeres, hijos adolescentes, gemelos bebés, mascotas y un diagnóstico médico que lo lleva a replantearse su vida. "Tenés los síntomas de una andropausia galopante", le diagnostica, sin anestesia, la médica en la piel de Andrea Frigerio. Ahora, seriamente, ¿qué es la andropausia? "Es la caída del deseo sexual a partir de la disminución de la hormona testosterona. Se suele dar a partir de los cuarenta años, pero es baja la incidencia: sólo un 7 por ciento de la población masculina mundial la padece entre los 40 y 60 años. Luego aumenta al 21% en la franja que va de 60 a 80 y a partir de los ochenta años, la atraviesa el 35 por ciento de los hombres", explica Mariano Cohen, jefe de andrología del Hospital de Clínicas. ¿Es correcto compararla con la menopausia femenina? "Para nada, no hay punto de comparación", sentencia Cohen, también al frente del Centro Argentino de Urología. "La menopausia es un signo clínico evidente, que es la falta de menstruación y la falta de fertilidad. Y todas las mujeres lo atraviesan. En cambio, no todos los hombres experimentan la andropausia, además de ser subsanable para quienes sí la transitan. ¿De qué manera? A través de dosis diarias de testosterona en gel, o vía inyectable, de forma trimestral". A diferencia de la menopausia, la andropausia es llevada muy contadas veces a la exposición pública. En este caso, el disparador inconsciente de este tema ¿tabú o poco marketinero? es "El resto bien", la serie de Flow dirigida por Daniel Burman y protagonizada por Vicuña. "Ariel vive una crisis de identidad que somatiza en todos los ámbitos de su vida, sobre todo en su casa, donde pasa desapercibido", cuenta Vicuña en diálogo con Clarín. Sonriente y satisfecho por el desafío encarado, el actor conversa sobre las características de su flamante personaje: "Le cuesta todo a Ariel, empezando por estar en su casa, que es un caos absoluto por la presencia de sus cinco hijos, pero también están sus padres mayores, que no se aguantan entre ellos y lo exprimen, y no faltan ex mujeres que se instalan largos ratos en su casa". Indagando y buscando explicaciones en distintos consultorios, Ariel exuda abatimiento. "Admite que su estado físico está afectado y no se reconoce frente al espejo, lo mismo que en su actividad sexual, en caída libre por la falta de testosterona. Siente calores propios debido a los cambios hormonales y vive incómodo", enumera el actor chileno, que confiesa que "para construir el personaje me inspiré en mi propia vida", se sincera. Vicuña piensa que "la serie propone un material rico y diferente, porque apela a un tema desconocido para el público general. Es importante hablar del tema desde la ficción... Existe de manera solapada, un mandato que dice que al hombre no le importa el paso del tiempo y se muestra desinteresado. Es mentira. Vemos a diario cómo los hombres se cuidan el pelo, se ponen cremas, se hacen cirugías estéticas, se colocan bótox, van al gimnasio y siguen recetas naturales comiendo melena de león. ¿Qué significa esto? Que sufrimos el paso del tiempo, que nos mortifica el decaimiento y es un mito creer que sólo a la mujer le afecta". Reconoce Benjamín que construir a Ariel le permitió reencontrarse consigo mismo: "Lo primero que vi en el espejo fue a un hombre de 47 años hipocondríaco. Por momentos me mimeticé tanto con Ariel que terminé asimilando algunos de sus síntomas. ¿Cuáles? Durante el rodaje fui ganando peso y engordé seis kilos, con lo cual experimenté esos aspectos que a mi personaje le disgustan de su cuerpo". Dejamos la ficción y volvemos a la realidad. El doctor Cohen subraya: "La andropausia no la padecen todos los hombres como sí a todas las mujeres les llega la menopausia. No todos los hombres sufren andropausia a edad temprana y a algunos no les llega nunca. Habitualmente el paciente consulta porque atraviesa un período de bajo deseo sexual, o padece calores similares a los de la mujer. La falta de hormonas también puede provocar problemas óseos como la osteoporosis. Hace saber el especialista que "muchos pacientes que consultan creen que sufren disfunción sexual, pero en realidad es la escasez de libido y otras cuestiones como el retraso en el crecimiento de la barba. De pronto, el que está acostumbrado a afeitarse cada dos días, advierte que ya no lo hace, porque no le crece vello. Y a esto se le agregan situaciones repetidas de desgano y apatía". El nivel de testosterona se mide con un análisis de sangre. "Para nosotros los parámetros normales son entre 350 y 800 ng/dl (nanogramos por decilitro). Con menos de un nivel de 300 ya se diagnostica andropausia", puntualiza Cohen. ¿La pastillita azul es una solución? "Sólo momentánea, el que siente disfunción sexual recurre al viagra y sale del paso, pero lo correcto es iniciar un tratamiento para saber si el problema es orgánico o psicológico, y así poder resolverlo", responde. Finalmente, ¿el estrés está vinculado a los síntomas de la andropausia? "Es otra cosa, no tiene nada que ver con la andropausia, que es hormonal. El estrés afecta de otra manera y puede durar una o dos semanas... como sucede con la erección matinal, que no se pierde, se espacía... Pero al deseo lo recuperás y las ganas de ver al alguien reaparecen. De todas maneras, la andropausia es un tema que impacta en la salud y en la calidad de vida de muchos hombres". De eso no se habla ¿Qué sucede en los consultorios de psicoanálisis? ¿Es un tema que el hombre lo plantee con regularidad? "Celebro que se hable de la andropausia, porque no es un término que esté difundido culturalmente. Se toca poco en las terapias, aunque cuando aparece es a partir de las dificultades en cuanto a la reducción de la potencia sexual, quizás vinculadas a la vida moderna y también al estrés", explica María Teresa Calabrese, endocrinóloga, psiquiatra y psicoanalista. La especialista agrega: "Somos seres psicosomáticos, no hay una causa orgánica y otra emocional, por eso hay algunos pacientes que transitan la menopausia y la andropausia sin evidentes síntomas, y para otros es una catástrofe". También siente, por su experiencia, que "hablar de la andropausia es un tema tabú, porque estamos en una cultura que etiqueta, que pone rótulos, que genera estereotipos como que el hombre tiene que ser fuerte, viril, potente y poder con todo". La doctora Calabrese afirma que "es importante la difusión en los medios, como el mensaje que brinda la serie, que desmitifica algunas cuestiones vinculadas con los hombres. Y vemos a un personaje como Ariel, que siente que se le viene el mundo abajo y eso, por ser hombre, parece inaceptable, pero no lo es. Y cuando las fuerzas flaquean, acá estamos los profesionales para ayudar tanto desde lo hormonal, como lo endocrinológico o emocional. En este caso, las mujeres somos más proclives a la consulta emocional, mientras que el hombre siente que pedir ayudar podría poner en jaque su virilidad". Psicóloga, docente y comunicadora, Marina Halperin también coincide: "En la autoexigencia del hombre y del mandato que sobrevuela y que reza 'de esto no se habla'. Como que no se permite mostrar vulnerabilidad, ni preocupación por la baja de la libido y el apetito sexual. ¿Por qué? Porque lo primero que le aparece son sentimientos de vergüenza y autocrítica, entonces el paciente no se abre ante el profesional hasta lograr cierta confianza. Es que piensa que puede haber una mirada crítica o un juicio de valor". Halperin enfatiza en la importancia de que "referentes como Benjamín Vicuña salgan a hablar del tema, sobre todo un actor como él, que es considerado un galán, un seductor y que vende una imagen de hombre ganador. Sin embargo, que pueda expresarse desde un lugar de fragilidad sin perder su virilidad ni su masculinidad genera identificación y un efecto rebote que da un especie de permiso para que otros se animen a tocar el tema". La psicóloga y docente de la UBA hace hincapié en que "la andropausia, además de angustia y ansiedad, genera fundamentalmente cambios en la imagen que un hombre tiene de sí mismo y cómo se autopercibe, lo que incide en una importante baja de la autoestima y una constante sensación de inseguridad, por eso le cuesta tanto reconocerlo y hasta llega a negarlo señalándose como culpable pero por falta de interés y dedicación". Tanto Calabrese como Halperin concluyen que es necesario hablar del tema "con responsabilidad, ética e información chequeada basada en la evidencia. A veces la ausencia de las voces autorizadas se cubre con las de influencers que toman la posta sin fundamento y hasta se permiten recetar medicamentos o suplementos mágicos que no ayudan en nada". AA Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original