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  • Ocurrencias: se venden tristezas, fingidas o reales

    La Plata » El dia La Plata

    Fecha: 03/05/2026 04:43

    Alejandro Castañeda Alejandro Castañeda Hay una muchacha que aparece periódicamente en TikTok con el rostro lloroso y el relato vago, incompleto, de alguna desgracia personal. Es una abandonada frecuente que recrea nuevas congojas para seguir ganando atención y seguidores. Los doloridos reales o falsos- comentan con muchas ganas y detalles sus rupturas emocionales. Hay una influencer dice la nota periodística- que relata su pena amorosa casi mientras está sucediendo y promete contar más si se lo piden. Hay otro que comparte un largo hilo de Twitter confesando sus angustias más íntimas, lo que aumenta su número de seguidores. Ya lo hemos dicho: las baladas musicales sobre la decepción, falsas o no, están mejorando la cuenta corriente de más de una afligida. El dolor ajeno, vende y gana hinchada. Los abandonados sin música reales o guionados- parecen haber encontrado una veta rentable si saben conmover relatando su abandono. Esta práctica -dice la nota- cada vez con más expositores y más angustiados, tiene nombre en inglés y se lo llama sad fishing, algo así como anzuelo de tristeza. Publican en las redes sociales y utilizan sus desconsuelos para conseguir apoyo masivo, la mayor cantidad posible de aguante y las mini satisfacciones de los voluntariosos corresponsales de su melancolía, que mandan millares de te comprendo, te abrazo fuerte, te deseo un nuevo amor, porque saben que, como dice el tango, yo que estoy aprendiendo hasta odiarte/tan solo a olvidarte no pude aprender. Los que padecen sinceramente son corazones partíos que necesitan una atención incesante para seguir de pie. Los que fingen tristeza buscan ganar fama con la dolorosa deriva que pueda tomar la experiencia amorosa Los tristones sinceros, son corazones partíos que necesitan una atención incesante Todos conocemos a alguien así, eternizados en su dolor, que cuando exponen sus penas al aire, como tantas veces lo ha hecho nuestro angustiado Discépolo, no lo hacen para recaudar sino porque el dolor que padecen les ocupa tanto lugar, que necesitan exorcizarlo, ponerlo en la calle, dejarlo como un residuo. Por eso puede ser consolador este sitio bajoneante. La pena amorosa, aunque sea fingida, siempre puede servirle de espejo al que la lee. Pero no mordamos su anzuelo. En estos apenados incurables, ¿hay algo auténtico o es sólo una estrategia de manipulación emocional? Es posible que la mayoría de los mensajes estén basados en dolores reales. Pero lo que los hace sospechosos es la necesidad de exhibirlos y precisar de la validación ajena para que su desesperación tenga al menos algún recreo, algún depósito virtual donde poder volcarla. Habría que sacarle tarjeta amarilla a los que fingen un dolor que no sienten para ganar fama y atención con la dolorosa deriva que pueda tomar la experiencia amorosa. Pero hay tantos mentirosos dando vueltas, trepando y estafando, que estos llorones de utilería invitan a compadecerlos. Son como esos jugadores de fútbol que exageran los golpes para sacar ventajas. Los falsos abandonados que salen a exponer sus penurias emocionales en las redes, están demoliendo la jerarquía piadosa que suscita el dolor autentico. La actualidad les facilita el ardid. Está tan ladina y dudosa, que ya no se puede creer ni en los que sufren realmente. A esta altura hay como una realidad paralela que de alguna manera trafica sinsabores alternativos que pueden dejar marcas. Mal o bien, la red de sufrientes le permite al abatido de turno cosechar colegas de infortunio que los reflejen y, de paso, como recompensa subsidiaria, recoger algún fruto inesperado por subir a la red sus lagrimones. Este portal abre senderos para que los influencers ofrezcan esas orejas atentas a las urgencias de ese enamorado desolado que no miente y que va buscando algún puerto para encallar ese dolor que lo mantiene a flote pero sin orilla a la vista. Para los románticos enamorados de su pena, la frase de Savater es un anzuelo que no lastima: El amor continúa en la ausencia, sin consuelo ni desánimo. ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?

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