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» Tiempo Argentino
Fecha: 02/05/2026 21:43
Amparados por sus propias lecturas de un presente que está lejos de ser el que desean, en el oficialismo están seguros que lo peor ya pasó. Con el informe de gestión de Manuel Adorni superado -con creces, dicen en su entorno-, Javier Milei dice a los propios que está listo para dar vuelta la página y enfocar sus días enteramente a la gestión. En un homenaje sentido a Esperando la carroza, el gobierno se abraza a una de las líneas más icónicas de la eterna China Zorrilla para dejar atrás las casi ocho semanas de tempestad. A seguir con el velorio, aquí no ha pasado nada. Dios los salve. La Casa Rosada está convencida de que la presentación del jefe de Gabinete no sólo fue un éxito. También creen fervientemente que su protagonismo en la agenda mediática -donde está instalado desde hace más de un mes por la causa que lo investiga por supuesto enriquecimiento ilícito- comenzará a decaer. Ya empieza a perder fuerza el tema, juran desde su entorno. Abrazados al optimismo y la esperanza, desde esta semana el gobierno montará un nuevo escenario de hiperactividad, donde el parlamento tendrá un rol central. Según se acordó en la última reunión de mesa política que aglomera a las variopintas tribus que habitan el oficialismo, cada vez más peleadas entre sí, en los próximos días el oficialismo pondrá primera para lograr la aprobación de la Reforma Electoral, la Ley Hojarasca y el nuevo Financiamiento Universitario, la nueva ley de Propiedad Privada, el Fraude de Pensiones por Invalidez, el proyecto para regular las falsas denuncias por violencia de género, los acuerdos de pagos con bonistas por el default del 2001, los pliegos para seleccionar jueces, fiscales y las vacantes diplomáticas. Es toda una incógnita, por ahora, si la reactivación en materia legislativa se trasladará, también, a la insufrible interna entre Karina Milei y Santiago Caputo, quienes firmaron una tregua momentánea cuando el favorito de la hermanísima dijo estar deslomándose en New York. Antes del estallido del escándalo, El Jefe comía como Pac-Man las áreas que el asesor de su hermano mantenía bajo su control político. La inauguración se dio con el Ministerio de Justicia, ahora a cargo de Juan Bautista Mahiques -quien ésta semana presentó una nueva tanda de pliegos que siguen dando que hablar-, y prometía seguir con la SIDE, el Ministerio de Salud y el ARCA, cuyo titular, Andrés Vázquez, está siendo investigado por mantener ocultas pomposas propiedades en Miami. Nadie dentro del oficialismo se aventura a dar garantías sobre cómo seguirá la novela internista del extinto Triángulo de Hierro. Lo único que está claro es que Javier Milei seguirá manteniendo como política de estado la defensa irrestricta de la inacción del liderazgo frente a pelea descarnada que tiene a su hermana de sangre y su hermano del alma en el cuadrilátero. En ese escenario, el cuidado de Adorni, por ahora único elemento capaz de equilibrar la balanza entre el asesor y la hermana presidencial dentro del gabinete, seguirá ocupando un lugar privilegiado en la lista de tareas del Ejecutivo. Los proyectos a tratar no serán los únicos réditos que el gobierno pretende sacarle al Congreso. Durante la presentación del informe, el diputado de Unión por la Patria, Rodolfo Tailhade, brindó una serie de detalles sobre la vida privada de Bettina Angeletti, esposa monotributista del jefe de Gabinete, que incluían datos sobre gastos en su tarjeta de crédito, pagos en efectivo de viajes al exterior y pomposas salidas con amigas que incluirían, según denuncia el diputado, un traslado especial garantizado por la seguridad privada que el funcionario y su familia tienen desde la llegada del ex vocero al Ejecutivo. Acorralados y desesperados por forzar al menos un poco la aguja, desde el jueves en el gobierno hacen saber que Adorni denunciará al legislador peronista por espionaje ilegal. Tailhade tenía detalles de movimientos míos y de mi familia. Son de procedencia sospechosa. El gobierno hará la denuncia correspondiente. Esto de andar viendo si un funcionario lleva o no a sus hijos al colegio es una barbaridad. Es confundir lo público con lo privado, sostuvo el ministro coordinador en su primera entrevista, luego de más de un mes de silencio. Lejos de amilanarse, Tailhade redobló la apuesta. ¿Adorni le dijo, por ejemplo, de la charla para empresarios a mil dólares por cabeza? ¿Que la esposa le contó a medio mundo de la comitiva paralela en el viaje a Nueva York, donde no sólo fue ella sino también su fotógrafo personal, que además es ñoqui de la Secretaría de Comunicación?, preguntó directamente a Javier Milei vía Twitter. En el gobierno, por su parte, creen que todo este espamento es pura ganancia. Un guiño de la política revanchista que les permitirá dar vuelta la ecuación y poner al jefe de gabinete como una pobre víctima de espionaje que lo habilitará a seguir excusándose de dar las explicaciones. Una salida poco novedosa pero efectiva. Por último, pero no menos importante, después de doce días de tener clausurada la Sala de Prensa de la Casa Rosada, hecho histórico desde la apertura de la misma durante el primer gobierno de Juan Domingo Perón, el gobierno dio marcha atrás y prometió para este lunes reabrir el lugar de trabajo de más de cincuenta periodistas que a diario caminan por los lugares habilitados del edificio de gobierno. La decisión del Ejecutivo se amparó en una floja excusa de espionaje ilegal que culminó con una causa presentada por el jefe de Casa Militar contra los periodistas Ignacio Salerno y Luciana Geuna, que tramita en el juzgado de Ariel Lijo. Igual que ocurrió hace apenas tres semanas atrás, cuando este diario y otros cinco medios fueron acusados de espías soviéticos, el gobierno volvió a proyectar su incapacidad de resolución en la prensa, el enemigo favorito de un presidente que pareciera estar más enfocado en atacar periodistas que en resolver un estancamiento económico que amenaza con poner en jaque sus sueños de reelección. De cumplirse las promesas, entre el lunes y el martes, la Rosada volverá a ser escenario de las ya poco seguidas conferencias de prensa que supieron llevar a Adorni al estrellato. Hasta entonces, restará esperar para conocer la voluntad de respuesta que el jefe de gabinete tendrá para con las dudas de los apenas periodistas. «
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