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Concordia » El Heraldo
Fecha: 02/05/2026 16:36
El catador de vinos Me lo contaron cómo cierto ¿Y porque no habría de serlo? Hay gente con habilidades insospechadas, casi milagrosas. Bástenos recordar por ejemplo a René Lavand, que había perdido un brazo, pero con el otro desarrolló una habilidad fantástica con cualquier mazo de barajas, tanto en la manera de entreverarlas, como en juegos de ilusionismo que asombran por su destreza y originalidad. Esto que voy a contar, ocurrió de verdad con un catador de vinos En una de esas tantas reuniones que realizan amigos y conocidos, habían invitado a un conocido catador qué, además, tenía una sólida cultura general y esa asombrosa cualidad de poder identificar la denominación de un vino, su origen y el año de cosecha. El dueño de casa había preparado todo para una gran cena: la plata resplandecía, tres copas de cristal completaban cada cubierto, y un aroma a carne asada que venía de la cocina, hacía agua la boca. Como yo me cuento entre quienes disfrutamos de un buen vino, así también confieso mi ignorancia sobre estos temas, aunque me gusta escuchar a quienes saben. Por esa razón, siendo incapaz de recordar los tipos de vino que mencionó, le pedí que por favor me los repitiera el narrador, porque es una buena historia, que vale la pena escribir y tomé apuntes de ellos. El dueño de casa se esforzaba por pasar por ser un hombre culto, y coleccionaba cuadros, libros y discos. Pero no lo era, a mi juicio. No hago una crítica de él, porque no sería justo hacerlo, ya que se trataba de una buena persona. Solo que procuraba no desentonar con el ambiente en el que desenvolvía su vida. Hecha esta aclaración diré que trajo a la mesa un vino Riesling Geieslay Chligberg 1971 y dijo Este es un excelente vino de entrada. Proviene de un pueblito llamado Geierslay del valle del Mosela. Casi desconocido fuera de Alemania. Se hicieron algunos comentarios sobre el vino, que no vale la pena transcribir aquí, por no ser el objeto de esta nota. Hasta que llegó el momento que todos esperaban y le trajeron al catador, cuyo apellido era Laporta para que hiciera su apreciación sobre el burdeos. Este se encontraba presentado en un cesto de mimbre con su etiqueta para abajo, para que no fuera visible ningún dato ni referencia. Así que entonces proviene de un pequeño viñedo, dijo Laporta La contestación fue, que, en efecto, así era Por lo menos será de un buen año, verdad? Si, eso se lo garantizo, dijo el anfitrión. Entonces no será tan difícil. Podemos apostar que sí. Acepto apostar entonces, dijo Laporta Muy bien. La apuesta, como siempre será una caja de este vino contra U$A 500 de usted. El dueño de casa se sentía seguro, porque se puede determinar los datos cuando se trata de una gran cepa, como un Lafite o un Latour, con seguridad, o puede determinar su terroir. Puede también determinar la región de origen, podrá decir que es un Saint Emilión, un Pomerol, un Graves o un Médoc. Pero cada una de estas regiones tienen varios municipios y cada municipio tiene una gran cantidad de viñedos. No puede acertar, y si acierta lo que me maravillaría, solo le costaría una caja de ese vino, del que tenía varias. A continuación, sirvió un poco de vino en su propia copa y seguidamente llenó las copas de todos los participantes. Ahora, todos miraban a Laporta El hombre representaba unos cincuenta años, de cara regordeta y una boca carnosa y húmeda bastante desagradable. Levantó la copa, metió la nariz dentro y aspiró su aroma muy concentrado en eso, como filtrando y analizando el mensaje del vino, lo que duró un tiempo excesivo, luego sorbió la mitad de la copa. Con la boca llena de líquido, paladeó el primer sorbo y dejó pasar algo, pero conservó en la boca una importante cantidad de vino. Contuvo la respiración y expulsó el aire por la nariz. El espectáculo era impactante y solemne y dijo. Si, es un vino interesante. Grato al paladar. Normalmente diría, sin esperar más el nombre de un viñedo. Pero quiero tener una caja de él. Así que debo ser prudente Por lo pronto, voy a empezar a eliminar. En primer lugar ¿De qué región de Burdeos se trata? Bien, eso es bastante fácil. Este vino no tiene cuerpo como para ser Saint Emilión o un Graves. Es un Médoc. Ahora ¿A que municipio pertenece? Tampoco es difícil ¿Un Margaux? No lo es. Tampoco un Pauillac. Tiene una sospecha de tanino en el regusto, solo una sospecha. Tiene esa cualidad reconfortante y femenina del Saint Julien. Es un Saint Julien. Ahora arribamos a un punto delicado. Estoy procurando identificar la clase de cepa. Este vino no es de una primera cepa, tampoco de una segunda. Tiene potencia, es entonces una tercera cepa de un buen año, como nos adelantó nuestro anfitrión. Bueno, ¿Cuáles son los viñedos de tercera cepa del municipio de Saint Julien? ¡Ya lo tengo!!! Es un chateau- branaire- ducru . En cuanto al año, es 1964. ¿Quiere repetir el nombre? Dijo el dueño de casa Chateau- branaire- ducru. Un bonito viñedo, con un viejo castillo, con un puentecito, ahora cegado por la arena, donde no pueden entrar más los barcos. Por favor, muestre la etiqueta. Sabía que había ganado. La caja del precioso vino era suya ante el estupor de todos. Así me lo contaron. Yo solamente lo repito con los datos que anoté. Una linda historia que merecía ser reconstruida. ¿Interesante verdad?
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