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Parana » Uno
Fecha: 02/05/2026 11:51
En el marco del proyecto de ley que busca limitar el uso de teléfonos celulares en las escuelas entrerrianas, el senador provincial Rafael Cavagna brindó detalles sobre la iniciativa en diálogo con el programa La Mañana de La Red (88.7). Rafael Cavagna defendió el proyecto para restringir celulares en escuelas entrerrianas El senador Rafael Cavagna explicó el proyecto que busca restringir el uso de celulares en escuelas entrerrianas con fines pedagógicos y preventivos. El legislador explicó que la propuesta, presentada junto a su par Casiano Otaegui, responde a una preocupación concreta por el impacto del uso excesivo de dispositivos digitales en el ámbito educativo, especialmente dentro de las aulas durante el desarrollo cotidiano de las clases. Avanza en el Senado una iniciativa para limitar el uso de celulares en las aulas "Hay un diagnóstico claro sobre los efectos negativos que genera el uso excesivo de la tecnología en el aprendizaje y en el bienestar de los estudiantes. No pretendemos excluir la tecnología de las escuelas, sino promover un uso seguro, eficaz y saludable con fines pedagógicos", señaló. En esa línea, Cavagna remarcó que el proyecto no busca una prohibición absoluta, sino establecer límites claros dentro del ámbito escolar. "Para que exista un debate real, tiene que haber propuestas en la Cámara. En este caso optamos por establecer una restricción con excepciones específicas", indicó. Una de las claves de la iniciativa es precisamente el esquema de excepciones. Según detalló el senador, el uso de celulares estará permitido cuando sea requerido por los docentes con fines educativos. "La principal excepción es el uso pedagógico, con recomendaciones claras para que la tecnología sea una herramienta útil dentro del aula", afirmó, al tiempo que insistió en la necesidad de que los docentes cuenten con herramientas para integrar estos recursos de manera adecuada. Respecto a la implementación, Cavagna sostuvo que se tomaron como referencia experiencias previas tanto a nivel nacional como internacional. "Hemos analizado el derecho comparado. En algunos casos se da la opción de no llevar el dispositivo o de dejarlo en un espacio común del establecimiento para retirarlo al finalizar la jornada, sin tenerlo durante las clases, salvo cuando el docente lo autorice", explicó. En ese sentido, planteó que la medida no solo apunta a mejorar el rendimiento académico, sino también a intervenir en problemáticas sociales que afectan a los estudiantes. "Estamos viendo situaciones vinculadas a amenazas o al uso indebido de los celulares dentro de los establecimientos. También aparecen problemas como la ludopatía, cuestiones vinculadas a la salud mental y otros riesgos que requieren atención", advirtió. El senador también hizo hincapié en la necesidad de abordar el tema desde una perspectiva integral y colectiva. "Esto tenemos que hacerlo entre todos. Es una modificación cultural que implica revisar hábitos y pensar en una mejor educación para nuestros hijos", expresó. Asimismo, consideró que la prevención debe ser un eje central de las políticas públicas en este ámbito. "Muchos de los problemas derivados del uso indebido de la tecnología terminan impactando en el sistema de salud. Por eso creemos que es más eficiente actuar antes, estableciendo límites y promoviendo un uso responsable", sostuvo. Frente a los cuestionamientos sobre la aplicación práctica de la medida (especialmente en relación a la guarda y seguridad de los dispositivos), Cavagna aseguró que será el Estado quien deba garantizar las condiciones necesarias. "Si la norma se aprueba, se tendrá que cumplir y se deberán proveer los recursos para asegurar su correcta implementación", afirmó. En paralelo, planteó que existen alternativas para resolver situaciones cotidianas sin depender del uso permanente del celular. En ese sentido, recordó que históricamente las escuelas han contado con mecanismos institucionales para comunicarse con las familias ante cualquier eventualidad. Otro de los puntos destacados por el legislador es la necesidad de promover espacios de socialización entre los estudiantes. "Debemos recuperar instancias de interacción real. Hoy muchas veces los recreos están atravesados por el uso de pantallas, y eso afecta la forma en que los chicos se vinculan", señaló. Además, subrayó que el proyecto no desconoce el contexto actual ni los cambios generacionales. "Sabemos que son tiempos distintos, pero justamente por eso creemos que hay que ordenar el uso de la tecnología dentro de la escuela. No se trata de ir en contra de ella, sino de integrarla de manera adecuada", explicó. En relación al uso pedagógico, Cavagna ejemplificó cómo podrían aplicarse estos criterios dentro del aula, promoviendo actividades específicas donde el celular funcione como herramienta educativa, bajo la supervisión docente y con objetivos concretos. Finalmente, el senador se mostró abierto al debate legislativo y a la incorporación de aportes de distintos sectores. "Es una iniciativa perfectible. La idea es que participen docentes, directivos, gremios y el Poder Ejecutivo para construir una normativa equilibrada", afirmó. "Algo tenemos que hacer, porque el uso excesivo y sin límites de los dispositivos está generando consecuencias nocivas en nuestros jóvenes, y eso después impacta en toda la sociedad", concluyó. Países Bajos, el caso más concreto sin teléfonos Hace dos años, las escuelas de Países Bajos prohibieron el uso de teléfonos inteligentes dentro del ámbito escolar para reducir distracciones, mejorar la concentración y elevar el rendimiento académico. Desde entonces, celulares, relojes inteligentes y tabletas quedaron fuera de las aulas, pasillos y comedores. El gobierno neerlandés busca ahora profundizar esa política. La nueva agenda propone restringir el acceso a redes sociales para menores de 16 años y establecer un límite mínimo de 15 años en toda la Unión Europea para plataformas como Instagram, TikTok y Snapchat. En instituciones como el Cygnus Gymnasium de Ámsterdam, la medida es visible desde el ingreso. Un cartel indica que el teléfono debe permanecer en la taquilla, bajo la consigna "Teléfono en casa o en la taquilla", aplicada en todo el sistema educativo. A diferencia de otros países, Países Bajos no implementó una ley formal, sino un acuerdo nacional entre escuelas, padres y docentes para agilizar la aplicación de la medida acordada. En la práctica, los cambios son notorios: mayor concentración en clase, menos distracciones y un ambiente más tranquilo. También se redujo la carga de gestión de los docentes por el uso de dispositivos móviles. Los teléfonos tampoco están permitidos en recreos ni actividades escolares, lo que disminuye la exposición a redes sociales y la ansiedad asociada en los estudiantes afectados directamente. Un estudio en 317 escuelas secundarias indicó que el 75% observó mayor concentración en los alumnos, dos tercios mejoras en el clima social y un tercio avances en el rendimiento académico general. A nivel global, la tendencia crece. Según la Unesco, el 58% de los sistemas educativos ya aplica restricciones al uso de celulares en las escuelas por distracción, ciberacoso y salud mental en estudiantes adolescentes afectados.
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