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Fecha: 01/05/2026 20:46
Los bebés reborn son muñecos hiperrealistas que generan sorpresa, debate y hasta polémica en redes sociales. Hoy empiezan a ganar un nuevo sentido. Ya no son solo objetos de colección o tendencia: en distintos espacios comienzan a utilizarse como herramienta dentro de terapias emocionales, especialmente en adultos mayores. Lejos de la mirada superficial, especialistas y experiencias concretas muestran que, en ciertos contextos, pueden ayudar a calmar, acompañar y despertar emociones profundas. Telenoche fue hasta una residencia geriátrica en Quilmes donde una escena se repite: mujeres que al sostener uno de estos muñecos sonríen, se emocionan y conectan con recuerdos. Es como cuando tenía a mis hijos o a mis nietos en brazos, dice una de ellas mientras lo acuna. Otra agrega: La sensación es hermosa, parece un bebé de verdad. Los gestos son espontáneos: los abrazan, les hablan, los miran con ternura. Les despierta una memoria afectiva y una sensación de calma que les genera bienestar. Este tipo de experiencias explica por qué los bebés reborn empiezan a incorporarse en algunos abordajes terapéuticos. El contacto físico, el peso, la acción de acunar o simplemente sostenerlos puede reducir la ansiedad, ordenar emociones y devolver una sensación de propósito, especialmente en personas que atraviesan soledad o deterioro cognitivo. Sin embargo, los especialistas remarcan que la clave no está en el objeto en sí, sino en su uso: integrado a un acompañamiento profesional, puede ser un recurso valioso. Así, lo que alguna vez fue visto como una excentricidad, hoy abre la puerta a nuevas formas de pensar el cuidado emocional. El uso terapéutico de los llamados bebés reborn abre un debate que va más allá del objeto en sí y pone el foco en cómo y para qué se utilizan. Especialistas coinciden en que no es lo mismo un uso acompañado por profesionales de la salud, con objetivos claros, que un uso en soledad donde la persona puede quedar atrapada en una fantasía o empezar a reemplazar vínculos reales. La psicóloga Florencia Alfie MN 47873 explica. Lo problemático no es el objeto en sí, sino la función que cumple en la vida de quien lo utiliza: si ayuda a regular emociones, conectar con otros o atravesar una etapa difícil, puede ser útil; pero si aísla, evita el contacto con la realidad o genera dependencia, conviene revisarlo. En ese sentido, la profesional sostiene: Hay algunos grupos de pacientes donde los bebés reborn pueden tener efectos positivos. Por ejemplo, en personas mayores con demencia, estos objetos pueden ayudar a disminuir la ansiedad o la agitación. Sostener, mecer o cuidar algo puede despertar recuerdos emocionales y generar una sensación de calma y propósito". Otro grupo donde se considera su uso es en procesos de duelo, especialmente perinatales. Acá es clave la evaluación profesional: en algunas personas puede ayudar de manera transitoria a procesar la pérdida, pero en otras puede dificultar la elaboración si se transforma en una forma de negar lo ocurrido. También pueden ser convenientes para personas que atraviesan situaciones de soledad o aislamiento social. Aquí, el reborn no reemplaza vínculos reales, pero puede organizar la rutina, movilizar afecto e incluso facilitar la interacción con otros". Sobre el efecto emocional que pueden generar los bebés reborn, Alfie describe: En muchas personas despiertan ternura, calma y una sensación de cuidado. El hecho de sostener algo que se parece a un bebé baja la ansiedad, permite sentirse acompañado o incluso recuperar recuerdos. También pueden brindar una sensación de propósito: cuidar, vestir o acunar al reborn puede estructurar el día y generar una rutina, algo valioso en personas que se sienten solas o desmotivadas. Pero hay que estar cuando, en lugar de ayudar a conectar, pueden intentar reemplazar vínculos reales". La profesional indica que, en situaciones de duelo, pueden generar alivio momentáneo, pero, si no hay acompañamiento, podrían dificultar el procesamiento de la pérdida. Los reborn pueden calmar, acompañar y despertar afecto, pero también pueden volverse problemáticos si se transforman en la única fuente de consuelo o en una forma de evitar la realidad. Más que centrarnos en el objeto, la clave es mirar el efecto que producen: si ayuda a la persona a estar mejor, puede ser un recurso útil; en cambio, si la aísla, conviene revisarlo con un profesional". Alfie destaca que hay algunos cuidados importantes a la hora de recomendar bebés reborn. No es un recurso inofensivo, depende mucho de cómo, cuándo y para qué se usa. Antes de sugerirlo, conviene preguntarse: ¿esto va a ayudar a la persona a sentirse mejor con su vida, o puede reforzar el aislamiento? Su uso debería estar dentro de un proceso terapéutico, supervisado. Otro cuidado importante es observar las señales de alerta: si la persona empieza a aislarse, a reemplazar vínculos reales por el reborn, o a depender exclusivamente de él para calmarse, es momento de revisar su uso. Y por último, es clave trabajar con el entorno: familiares o cuidadores necesitan entender que no es un juego ni algo para ridiculizar, sino un recurso que puede tener un sentido emocional profundo para quien lo utiliza. Los bebés reborn pueden pueden funcionar como una herramienta más dentro del proceso terapéutico. Complementan la terapia pero no la reemplazan.Recordemos que la terapia implica elaboración, reflexión, construcción de sentido y encuentro con otros. Un objeto, por sí solo, no puede cumplir esa función". Producción: Federico A. Pérez Realización: Agustina Ribó Edición: Gonzalo San Honorio
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