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» Tucumanalas7
Fecha: 01/05/2026 19:28
La administración de Donald Trump comunicó al Congreso que considera finalizadas las hostilidades con Irán, en una decisión que le permite esquivar, al menos por ahora, la necesidad de solicitar una nueva autorización legislativa para continuar con operaciones militares en Medio Oriente. La notificación fue enviada mediante una carta dirigida al titular de la Cámara de Representantes, Mike Johnson, y al presidente pro tempore del Senado, Chuck Grassley, justo al cumplirse el plazo de 60 días desde el inicio formal de las acciones militares contra Irán. La clave: el límite de la Ley de Poderes de Guerra El movimiento del Gobierno se inscribe en el marco de la Resolución de Poderes de Guerra de 1973, que obliga al presidente a poner fin a una intervención militar si no cuenta con autorización del Congreso dentro de ese período. Según argumentó la Casa Blanca, ese plazo no resulta aplicable en este caso porque, en los hechos, las hostilidades ya habían cesado a comienzos de abril con la entrada en vigor de un cese al fuego. En la carta, Trump sostuvo que no se registran enfrentamientos desde el 7 de abril y afirmó que las operaciones iniciadas el 28 de febrero han cesado. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, reforzó esa postura ante el Congreso al señalar que el cese al fuego implica que el plazo legal se detiene o queda en pausa. Cuestionamientos legales y políticos La interpretación del Gobierno generó críticas tanto en el ámbito político como entre especialistas en derecho constitucional y asuntos militares, quienes advierten que la ley no contempla la posibilidad de pausar el conteo del plazo. El senador demócrata Tim Kaine rechazó ese argumento durante una audiencia, al sostener que la normativa no respalda esa lectura. En la misma línea, Richard Blumenthal afirmó que no existe un botón de pausa en la legislación ni en la Constitución. Pese a la declaración oficial, el propio Gobierno reconoció que la amenaza iraní sigue siendo significativa y que el objetivo es garantizar una paz duradera. En paralelo, Estados Unidos mantiene un bloqueo naval para impedir la salida de petroleros iraníes, mientras Irán conserva el control del estrecho de Ormuz. Tensiones en el Congreso y dentro del oficialismo La decisión también generó incomodidad en el Capitolio. El líder republicano en el Senado, John Thune, descartó por ahora avanzar con una votación para autorizar el uso de la fuerza, aunque reconoció que el tema sigue en discusión. Algunos legisladores oficialistas comenzaron a expresar reparos. La senadora Susan Collins se alineó con la oposición al considerar que el plazo de 60 días no es una sugerencia, sino una obligación. Otros senadores republicanos, como Lisa Murkowski y Josh Hawley, también plantearon la necesidad de que el Congreso intervenga formalmente en la definición del conflicto. Un debate abierto sobre el alcance del poder presidencial Trump, por su parte, defendió su decisión al sostener que ningún presidente reciente solicitó autorización en circunstancias similares y cuestionó la constitucionalidad de la Ley de Poderes de Guerra, una postura que ya habían adoptado mandatarios como Bill Clinton y Barack Obama. El episodio vuelve a poner en el centro del debate los límites del poder presidencial en materia de política exterior y defensa, en un escenario donde la tensión entre el Ejecutivo y el Congreso continúa sin resolverse.
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