01/05/2026 14:58
01/05/2026 14:56
01/05/2026 14:56
01/05/2026 14:56
01/05/2026 14:51
01/05/2026 14:51
01/05/2026 14:50
01/05/2026 14:49
01/05/2026 14:49
01/05/2026 14:46
Parana » Entreriosya
Fecha: 01/05/2026 13:02
La aprobación de un nuevo antibiótico en Argentina abre una expectativa en el tratamiento de infecciones graves asociadas a bacterias multirresistentes, una problemática creciente en hospitales y especialmente en unidades de cuidados intensivos. El nuevo antibiótico, autorizado por la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT), combina aztreonam y avibactam y ya se encuentra disponible para uso intrahospitalario en pacientes adultos con opciones terapéuticas limitadas. Según se informó, este antibiótico está indicado para infecciones intraabdominales complejas, neumonía intrahospitalaria incluida la asociada a ventilación mecánica e infecciones urinarias graves. Un avance frente a bacterias resistentes El principal aporte del nuevo antibiótico radica en su eficacia contra bacterias gramnegativas multirresistentes, entre ellas aquellas productoras de metalo--lactamasas (MBL), consideradas de difícil tratamiento clínico. Este tipo de infecciones representa un desafío creciente en el sistema de salud. En Argentina, las infecciones intrahospitalarias provocan más de 28 mil muertes al año y tienen una tasa de mortalidad del 11,5%. Además, en terapias intensivas, casi tres de cada diez pacientes con infecciones presentan patógenos multirresistentes, lo que limita significativamente las opciones terapéuticas disponibles, según informó El Litoral. Una problemática global en crecimiento El desarrollo del nuevo antibiótico se inscribe en el contexto de la resistencia antimicrobiana, un fenómeno que ocurre cuando los microorganismos dejan de responder a los tratamientos disponibles. La Organización Mundial de la Salud considera este problema como una de las principales amenazas para la salud pública global, debido a su impacto en la eficacia de los tratamientos. Los especialistas explican que este escenario se ve agravado por el uso inadecuado de medicamentos, como la automedicación o la interrupción de tratamientos, lo que acelera la aparición de bacterias resistentes.
Ver noticia original