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Fecha: 01/05/2026 11:46
La provincia de Santa Fe afronta una crisis provocada por las intensas lluvias de abril: los excesos hídricos superaron los registros históricos y generaron severas complicaciones productivas. En ese contexto, la Comisión Provincial de Emergencia Agropecuaria resolvió por unanimidad recomendar la declaración de emergencia y/o desastre agropecuario para una amplia zona del norte provincial. Leé también: Inundaciones y desbordes de ríos afectan a los productores de Chaco La medida, elevada al gobernador Maximiliano Pullaro, abarcó 16 distritos de los departamentos 9 de Julio, Vera y General Obligado, donde el impacto alcanzó a la totalidad de las actividades agropecuarias. En paralelo, se propuso incluir a Recreo, Monte Vera y la ciudad de Santa Fe, aunque en estos casos exclusivamente para la producción hortícola, uno de los sectores más afectados en el cinturón verde de la capital provincial. Leé también: Productores del sudeste bonaerense se asesoraron para reclamar en la Justicia por el mal estado de los caminos El período sugerido para la emergencia se extendió desde el 1° de abril hasta el 30 de septiembre de 2026, en función de los plazos impositivos y la necesidad de acompañar a los productores durante los meses más críticos. Un mapa productivo bajo el agua El diagnóstico presentado en la comisión reflejó un escenario complejo. En el departamento 9 de Julio, localidades como Villa Minetti, Tostado, Gato Colorado y Santa Margarita quedaron incluidas dentro del esquema propuesto. En Vera, se sumaron distritos como Fortín Olmos, Garabato y Los Amores, mientras que en General Obligado se incorporó Villa Guillermina. En estas regiones, las lluvias acumuladas durante abril superaron ampliamente los promedios históricos, generando anegamientos, pérdida de cultivos y dificultades para el traslado de hacienda. La situación se agravó por el escurrimiento de aguas provenientes de provincias vecinas como Chaco y Santiago del Estero, lo que complejizó aún más el panorama en el norte santafesino. En contraste, en el departamento La Capital la afectación se concentró en el sector hortícola. Allí, las verduras de hoja sufrieron pérdidas significativas debido a la saturación de los suelos, lo que motivó una recomendación más acotada en términos de alcance productivo. La Comisión también resolvió facultar al ministerio de Desarrollo Productivo para incorporar nuevos distritos mediante decreto, a medida que avancen los relevamientos de daños. En ese marco, quedaron bajo monitoreo zonas de San Justo, Castellanos y sectores del este de Las Avispas, en el departamento San Cristóbal. El impacto del clima y la advertencia por El Niño Durante la reunión, el secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, presentó un informe detallado sobre los registros pluviométricos del período enero-abril. Los datos confirmaron precipitaciones muy por encima de la media histórica, una tendencia que, según los pronósticos, podría intensificarse en los próximos meses. En ese sentido, las autoridades advirtieron sobre el posible fortalecimiento del fenómeno climático El Niño, asociado a lluvias superiores a lo normal. Frente a este escenario, desde el gobierno provincial remarcaron la necesidad de avanzar en un abordaje interprovincial, dado que el comportamiento de las cuencas excede los límites administrativos. Leé también: Las Nacionales 2026: genética, innovación y negocios en el corazón ganadero del norte El secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras, subrayó que la articulación con otras jurisdicciones será clave para mitigar el impacto de futuros eventos climáticos. Estas instancias permiten ordenar la respuesta con los gobiernos locales e identificar áreas sensibles, señaló, al tiempo que destacó la importancia de anticiparse a los escenarios que puedan venir. Asistencia, financiamiento y coordinación territorial En paralelo a la recomendación de emergencia, el gobierno provincial avanzó en la implementación de medidas de asistencia para los productores afectados. Entre ellas, se destacaron líneas de financiamiento articuladas con el Consejo Federal de Inversiones (CFI) y el Nuevo Banco de Santa Fe. En este último caso, se informó que no será necesario presentar el certificado de emergencia para acceder a los créditos, una decisión orientada a agilizar el acceso a recursos en un contexto de urgencia. Además, se anunció la inminente puesta en marcha del Ropeca, un registro interprovincial que permitirá vincular oferentes de campos, alimentos, insumos y servicios con productores damnificados. Leé también: Si alguien usa una semilla que produce más, tiene que pagarla: Sturzenegger impulsa el control privado Otro de los ejes centrales fue la sanidad animal. Desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) remarcaron la necesidad de sostener la vacunación y los controles sanitarios, especialmente en situaciones de contingencia donde el traslado de hacienda puede verse afectado. La problemática de los pequeños productores también ocupó un lugar relevante en la agenda. Muchos de ellos, en condiciones de informalidad, enfrentan mayores dificultades para acceder a herramientas de asistencia. En ese sentido, se destacó el trabajo de la Mesa de Agricultura Familiar, que viene realizando relevamientos territoriales para identificar necesidades y canalizar ayudas. En paralelo, el ministerio de Desarrollo Productivo desplegó equipos técnicos en los departamentos Vera y General Obligado, donde se realizaron reuniones con autoridades locales, legisladores y organismos provinciales. El objetivo fue actualizar el diagnóstico, coordinar acciones y definir protocolos de respuesta ante eventuales nuevos eventos climáticos. Leé también:Beatriz, la cebada cervecera que promete más rinde y mejor adaptación al frío Durante estos encuentros, también se evaluó el estado de las obras hídricas y la infraestructura rural. En localidades como Fortín Olmos, las intervenciones permitieron mitigar parcialmente el impacto de las lluvias, aunque persisten zonas críticas que requieren seguimiento constante. El estado de los caminos rurales fue otro de los puntos analizados. La transitabilidad resulta clave para garantizar la salida de la producción y el abastecimiento de las poblaciones, por lo que se planteó la necesidad de avanzar rápidamente en tareas de recuperación una vez que las condiciones lo permitan. Leé también: La Corte falló a favor de una láctea santafesina y declaró inconstitucional un beneficio impositivo bonaerense Asimismo, se gestionaron medidas ante el SENASA para flexibilizar requisitos en la campaña de vacunación contra la fiebre aftosa y facilitar la documentación de tránsito de hacienda, con el objetivo de sostener la actividad en un contexto adverso. Con la recomendación de la Comisión ya elevada, el próximo paso será la firma del decreto provincial y su posterior homologación a nivel nacional. Este proceso permitirá a los productores acceder a beneficios fiscales contemplados en la legislación vigente, especialmente en situaciones de venta forzosa. En un escenario atravesado por la incertidumbre climática, la provincia busca combinar asistencia inmediata con planificación a mediano plazo. La emergencia agropecuaria aparece así como una herramienta clave para amortiguar el impacto de las inundaciones, mientras se profundiza la coordinación territorial para enfrentar los desafíos que plantea un clima cada vez más extremo.
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