01/05/2026 01:32
01/05/2026 01:32
01/05/2026 01:32
01/05/2026 01:32
01/05/2026 01:32
01/05/2026 01:32
01/05/2026 01:32
01/05/2026 01:32
01/05/2026 01:32
01/05/2026 01:32
» San Juan 8
Fecha: 30/04/2026 23:32
"A raíz de eso, esa noche, del 21, Maximiliano Pomargo comenta el 22 que la noche estuvo complicada, Diego estuvo con ganas de beber y me pidió si le podía dar un vaso de cerveza. Días antes, mandé un mensaje al grupo de WhatsApp que decía que había que pasarle la pelota a la familia. Encuadrarlo dentro del tratamiento, que él decida lo que quiera hacer. Había disputas, había fricciones, pero todos querían lo mejor para Maradona", agregó. Previamente, Ojeda había acusado de "asesinos hijos de puta" y de "manipular a toda la familia" a los imputados Leopoldo Luque, Agustina Cosachov y al propio Díaz: "Es como una secta, gente podrida". "Yo soy una mamá que hacía lo que estaba a mi alcance. Y me da mucha impotencia escuchar esto y que me traten a mí, porque yo nunca los traté mal a ellos, siempre estuve a disposición. Me pelee con todos para ayudarlos a ellos, a Luque, a Agustina, a Díaz, ¿y que me traten así como persona? Me parece que no nos merecemos esto", dijo indignada. Con respecto a cómo vio al "Diez" en los últimos días de vida, la expareja del astro indicó que había advertido que Maradona estaba hinchado: "El 18 de noviembre de 2020 lo vi a Diego y ya no estaba bien". "Estaba hinchado, estaba malo. Solo a Dieguito lo dejaba entrar. Ese día estaba agresivo, enojado, insultaba. Y nadie quería entrar. Yo estuve muy poco tiempo. Yo avisé de esto, porque no podía ser. Nadie lo iba a atender. (El psicólogo imputado) Carlos Díaz había estado ese día, pero entró y se fue. No podía ser así", precisó. En cuanto a la decisión del traslado de Maradona a una casa, Ojeda recordó que la idea fue de Cosachov y Luque: "Ellos nos dijeron que iba a ser una internación domiciliaria y que iba a tener todo". "Eso está en el audio que aporté el otro día a los jueces. Nos dijeron que iba a haber de todo y no había nada, ni un aparato para la presión. En esa reunión nos dijeron todo al revés", explicitó acerca del encuentro en la Clínica Olivos donde se definió la externación y cuya grabación aportó el martes pasado a los magistrados. En el mismo sentido, añadió: "La casa no estaba en condiciones para una internación domiciliaria. Había dos baños, el de arriba estaba óptimo para Diego, pero abajo había solo un toilet, era un inodoro y lavatory. No tenía nada para bañarse. No se podía asear". "Por eso pusieron una pelela adentro de la habitación de Diego, que en realidad era un playroom, con una cortina plegadiza que se veía a un metro más o menos la luz, no se cerraba del todo. Había mucha suciedad, la habitación de Diego estaba en muy mal estado. Había un olor terrible, no se podía estar", siguió.
Ver noticia original