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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 30/04/2026 19:19
La CGT escenificó este jueves su oposición al gobierno de Javier Milei en la Plaza de Mayo, con la excusa de conmemorar el Día del Trabajador, pero, contrariamente a lo que se preveía, los 3 cotitulares cegetistas no amenazaron con una nueva medida de fuerza y sólo uno de ellos, Octavio Argüello (Camioneros), fue el que insinuó más en ese sentido al advertir que se terminó la paciencia y que hay que profundizar los conflictos. Con una importante concurrencia, aunque menor a la esperada (había muchos sectores vacíos en la misma Plaza de Mayo), la cúpula cegetista concretó otra expresión de protesta contra la administración libertaria sin brindar pistas acerca de la continuidad del plan de lucha, algo que ya generó reacciones en el polo rebelde que conforman Luis Barrionuevo (gastronómicos), Omar Maturano (La Fraternidad) y Roberto Fernández (UTA), desde donde, según revelaron a Infobae, propondrán la realización de un paro general de 36 horas. PUBLICIDAD Antes de la movilización de este jueves, dos de los cotitulares cegetistas fueron muy contundentes acerca de la posibilidad de otra medida de fuerza: Cristian Jerónimo (empleados del vidrio) no descartó nuevas protestas ni la posibilidad de un paro, mientras que Jorge Sola (Seguros) advirtió: Claramente, vamos a ir hacia una medida de fuerza mucho más fuerte. No insistieron en esa línea durante sus discursos en la Plaza de Mayo, aunque igual fueron muy aplaudidos, con la excepción de un grupo ubicado cerca del escenario, entre quienes identificaron al trotskista Eduardo Belliboni, del Polo Obrero, que hostigó a Jerónimo y Sola al grito de Paro, paro, paro, paro general. PUBLICIDAD El reclamo se escuchó tanto que generó una reacción del líder de los empleados del vidrio mientras hablaba: A todos aquellos que nos critican les decimos que la CGT siempre estuvo y declaramos un paro general a los 15 días del Gobierno, dijo, visiblemente molesto. Sola también recogió el guante: en su discurso, afirmó: Protestar es nuestra responsabilidad. Reclamar es nuestra responsabilidad. Lo vamos a hacer. Lo hacemos en cada uno de los gremios. Lo hacemos en cada una de las actividades. Acompañamos a las organizaciones sociales, los colectivos de discapacidad, estudiantiles. Pero no basta con eso. No basta sólo con protestar y reclamar. Convoco a que demos un paso más". PUBLICIDAD De esa forma, el cosecretario general de la CGT comenzó a develar una de las aristas de la estrategia de la central obrera: no limitarse a seguir haciendo paros generales, que no provocan en Milei ninguna revisión de sus medidas, sino ayudar a generar una alternativa política que permita un recambio presidencial en 2027. Por eso el titular del Sindicato del Seguro resaltó: Seamos capaces de crear futuro. Está en nuestras manos y está en nuestro coraje y valentía de cada mujer y de cada trabajador, en que nos acompañemos a crear, a imaginar. Tenemos esa responsabilidad histórica, cada trabajador nos reclama eso y queremos ir hacia un nuevo contrato social. Tenemos que crear que la justicia social sea lo importante en un proyecto de gobierno. PUBLICIDAD Por eso un grupo de dirigentes de la CGT se reunió la semana pasada con el influencer evangélico Dante Gebel, posible candidato presidencial, y otro sector sindical mantiene su apuesta por el proyecto de Axel Kicillof e incluso hay algunos trabajando en favor de la postulación de Sergio Uñac para tratar de llegar a la Casa Rosada. Hay que construir una alternativa política que contenga al peronismo, pero con eso no alcanza, suele repetir uno de los líderes cegetistas que imagina una coalición opositora muy amplia para poder ganarle a Milei. PUBLICIDAD De la misma forma, podría decirse que la conducción de la CGT, cuya mayoría es de impronta dialoguista, considera inevitable ir hacia otra medida de fuerza contra el Gobierno, pero, como advierte uno de ellos, hay que construir los consensos internos para llegar a lo que podría ser el quinto paro general contra Milei. No todos quieren esperar ni coinciden en el ritmo que propone la cúpula de la CGT, donde aún confían en que la Justicia termine frenando la reforma laboral. Por eso esta tarde en la Plaza de Mayo hubo ausencias sugestivas en el escenario principal. No estuvo Hugo Moyano, por ejemplo, aunque su hijo Pablo encabezó en la calle la columna del Sindicato de Camioneros. Tampoco Sergio Romero, líder de la Unión de Docentes Argentinos (UDA), quien también prefirió quedarse con su gente, al igual que Sergio Sasia, titular de la Unión Ferroviaria. PUBLICIDAD Barrionuevo y Armando Cavalieri (Comercio) también posaron con sus afiliados en plena marcha. Y el faltazo de Abel Furlán (UOM), explicable porque es un crítico de la CGT que armó el combativo Frente de Sindicatos Unidos (FRESU), se compensó con el protagonismo callejero que mostró la UOM Capital, piloteada por Roberto Bonetti. Las próximas semanas serán clave para saber qué pasará en la agitada pelea de la CGT, con el eje Barrionuevo-Maturano-Fernández presionando por un paro de 36 horas y el FRESU profundizando una agenda propia y con el sello de una mayor confrontación contra Milei. PUBLICIDAD Mientras, los líderes cegetistas tendrán que lidiar con los focos disidentes y redefinir su estrategia con un calendario que le juega en contra: faltan 42 días para que comience un Mundial de Fútbol que, como siempre, no soluciona los problemas de la gente, pero logrará que todos estén con la mente en la pelota y no en un paro. PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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