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Buenos Aires » Infobae
Fecha: 30/04/2026 17:19
El riesgo de que la Eredivisie se vea obligada a repetir hasta 133 partidos llevó al fútbol neerlandés a una situación de alerta. Todo se originó cuando el NAC Breda, penúltimo en la tabla, recurrió a los tribunales tras perder 6-0 frente al Go Ahead Eagles, denunciando la alineación indebida de Dean James, quien perdió su permiso de trabajo al renunciar a la ciudadanía neerlandesa y nacionalizarse indonesio. La controversia saltó cuando la directiva del NAC descubrió que James no cumplía con los requisitos legales para ejercer su profesión. El caso generó una reacción en cadena: clubes como NEC y Groningen retiraron de sus convocatorias a futbolistas sospechados de irregularidad documental, mientras que entidades históricas como Ajax y Feyenoord se sumaron a las acciones legales. PUBLICIDAD Michiel van Dijk, abogado de la KNVB (Federación Neerlandesa de Fútbol) reconoció que el problema afecta a 11 futbolistas y tiene impacto directo sobre 133 encuentros disputados en la temporada. El asunto se agravó porque países como Indonesia, Surinam y Cabo Verde, que no permiten la doble nacionalidad o imponen restricciones, reclutaron jugadores nacidos en los Países Bajos, los cuales, al aceptar, pierden su estatus comunitario y requieren permisos especiales para jugar en la liga neerlandesa. La dimensión del incidente provocó que la federación solicitara aclaraciones urgentes a las autoridades migratorias, mientras algunos clubes buscaban asesoría jurídica y suspendían temporalmente a jugadores para evitar sanciones. La demanda del NAC Breda ante el Tribunal de Utrecht busca anular la derrota sufrida el 15 de marzo, argumentando que James no estaba habilitado para jugar. La KNVB, por su parte, rechazó en primera instancia repetir el partido, alegando que ni el club ni el propio jugador eran conscientes de la falta de permisos al momento del encuentro. PUBLICIDAD El núcleo de la controversia radica en la interpretación de la legislación neerlandesa y su impacto sobre la elegibilidad de los jugadores. Si un jugador renuncia a su ciudadanía neerlandesa, pasa a regirse por una jurisdicción distinta y necesita permiso de trabajo, explicó a ESPN la profesora Marjan Olfers, especialista en derecho deportivo. La situación desató una ola de incertidumbre. Incluso los presentadores del pódcast De Derde Helft (El tercer tiempo) analizaron la derrota y el trasfondo del escándalo, reflejando la inquietud generalizada en clubes, jugadores y aficionados. Algunos futbolistas lograron regularizar su situación tras recibir un sello temporal en sus pasaportes del Servicio de Inmigración y Naturalización, lo que les permitió regresar a los entrenamientos y disputar partidos. Para quienes tienen pareja o hijos en Países Bajos, existe la opción de solicitar el sello de la UE mientras tramitan su residencia y permiso laboral. PUBLICIDAD La federación advirtió que, si el tribunal falla a favor del NAC, otros clubes podrían impugnar resultados, lo que desencadenaría un efecto dominó con la posible repetición de 133 partidos. Marianne van Leeuwen, representante de la KNVB, fue tajante: Si el NAC gana, esos otros clubes también interpondrán procedimientos sumarios y acciones similares. Eso podría implicar que la competición no llegue a completarse. La lista de afectados incluye a Tjaronn Chery (NEC Nimega), Etienne Vaessen (Groningen), Richonell Margaret y Dean James (Go Ahead Eagles), Ayini Santos (Sparta Rotterdam), Jamiro Monteiro (PEC Zwolle), Mees Hilgers (Twente), Justin Hubner (Fortuna Sittard), Dion Malone (Telstar), Yannick Leliendal, Mawouna Amevor y Déron Payne (FC Volendam), Djevencio van der Kust (Heracles) y Miliano Jonathans (Excelsior). PUBLICIDAD El caso, bautizado como Passportgate, involucra a jugadores que, al representar a países fuera de la Unión Europea, han perdido derechos laborales automáticos en los Países Bajos. Esto obligó a los clubes a tomar medidas preventivas para evitar sanciones y mantener la integridad de la competición. La posibilidad de repetir tantos encuentros depende del fallo del tribunal de Utrecht. Si la justicia determina que la alineación de futbolistas sin permiso fue indebida, la KNVB podría verse obligada a reprogramar los partidos afectados, con consecuencias graves para el calendario y la viabilidad de la temporada en curso. PUBLICIDAD PUBLICIDAD PUBLICIDAD
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