30/04/2026 14:39
30/04/2026 14:39
30/04/2026 14:39
30/04/2026 14:39
30/04/2026 14:38
30/04/2026 14:36
30/04/2026 14:35
30/04/2026 14:35
30/04/2026 14:33
30/04/2026 14:33
» TN
Fecha: 30/04/2026 13:09
Un momento tan inesperado como conmovedor se vivió en un velatorio en la ciudad de Blumenau, Brasil, donde una familia decidió cumplir un último deseo: que una yegua pudiera despedirse de su dueño. Lo que ocurrió después dejó a todos los presentes sin palabras. La protagonista fue Nina, el animal que acompañó durante años a Pedro Krug, un hombre de 70 años que había construido un vínculo muy especial con ella. A pedido de su hija, Daiane Krug Palmeira, la yegua fue llevada hasta el lugar para darle un último adiós. El velatorio se realizó el lunes 27 y quedó registrado en un video que rápidamente comenzó a circular en redes sociales. En las imágenes se puede ver cómo Nina es acercada al ataúd y, al percibir la presencia de su dueño, relinchó y permaneció cerca, como si entendiera la situación. Tras el gesto del animal, los familiares y allegados del hombre se emocionaron aún más. Según contó su hija a O Globo, la relación entre ambos era muy cercana. Le enseñó a dar la pata, a apoyarse sobre él. Siempre fue muy cariñoso con los animales, recordó. Pedro había tenido a Nina durante ocho años y no solo la cuidaba, sino que también compartía momentos con ella a diario. Una de sus mayores alegrías era llevarla para que los chicos pudieran montarla y disfrutar. Antes de Nina, también había tenido otro caballo durante más de tres décadas, lo que refleja su fuerte conexión con los animales a lo largo de su vida. En los meses previos a su muerte, Pedro atravesó problemas de salud tras ser diagnosticado con tumores cerebrales. Eso hizo que se alejara de su rutina habitual y que dejara de ver a la yegua con la frecuencia de antes. Aun así, logró reencontrarse con ella en algunas ocasiones. La última vez fue pocos días antes de morir, cuando ya estaba muy debilitado. Leé también: Se emborrachó en un boliche, agarró un celular por error y podría pasar cinco años en la cárcel La despedida de Nina no solo impactó a la familia, sino también a quienes presenciaron la escena. En medio del dolor, ese momento se transformó en una forma distinta de decir adiós, marcada por el vínculo entre un humano y un animal que lo acompañó durante años.
Ver noticia original