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  • Erik Høeg, embajador de la Unión Europea en Argentina: El acuerdo con el Mercosur es una señal muy fuerte, le da previsibilidad al inversor

    Buenos Aires » Infobae

    Fecha: 30/04/2026 08:58

    Erik Høeg llegó a la Argentina en septiembre de 2025 para liderar la embajada de la Unión Europea. De nacionalidad danesa, con amplia trayectoria como diplomático y un pasado reciente como representante en Colombia, ahora enfrenta uno de los momentos más intensos de la relación bilateral en décadas. En 24 horas entrará en vigencia de manera provisional el acuerdo de libre comercio UE-Mercosur, tras más de 25 años de negociaciones y la resistencia de países como Francia. Son 700 millones de personas, que representan el 30% del producto interno global y cerca del 35% del comercio global", aseguró Høeg, que la semana pasada recorrió yacimientos de cobre y litio en San Juan junto a representantes de 12 embajadas. Los minerales críticos están en el radar de Europa. PUBLICIDAD Entrevistado por Infobae, el diplomático analizó el impacto inmediato en ambos bloques regionales del convenio, explicó por qué Europa mira a Vaca Muerta con más urgencia que nunca y señaló qué aspectos de la economía argentina observan las empresas europeas para invertir: Uno de los mayores obstáculos actualmente es el riesgo país, que sigue siendo elevado, aseguró. Este escenario geopolítico inédito, con precios del petróleo disparados por el cierre del Estrecho de Ormuz, tensiones entre Washington y aliados europeos y empresas chinas con fuerte presencia en yacimientos que Europa busca asegurar en el país y en la región, ocupa buena parte de su tiempo. Al mismo tiempo, ultima los detalles para celebrar el Día de Europa (el 9 de mayo) con una serie de actividades en CABA: una carrera solidaria en los Bosques de Palermo, un concierto en el Teatro Colón y una exposición en el Museo Fernández Blanco. PUBLICIDAD El acuerdo entrará en vigor el 1 de mayo. ¿Qué expectativa tiene Europa? El acuerdo comercial entra en funcionamiento pleno desde esa fecha. Hay detalles legales y técnicos por ajustar: temas tarifarios, certificados, cuotas, importadores que tienen que entender cómo opera el nuevo sistema. Pero lo central es que, después de más de 25 años, tenemos el área de libre comercio más grande del mundo: 700 millones de personas, que representan el 30% del producto interno global y cerca del 35% del comercio global. Liberaliza comercio, servicios e inversiones. Y crea un marco de estabilidad, que es prioritario para los inversores. Argentina ha tenido ciclos económicos con altibajos, algo conocido, y este acuerdo establece condiciones en las que el inversor puede confiar en estabilidad regulatoria a mediano y largo plazo. PUBLICIDAD ¿Qué sectores argentino cree que pueden beneficiarse más rápido? El sector agropecuario, sin dudas. Argentina es muy competitiva ahí y tiene una agroindustria relevante. Ya se exporta a la UE, pero ahora el 99% de todos los productos ingresarán sin aranceles. En algunas áreas hay cuotas, pero la UE otorgó las cuotas más amplias que haya concedido en un acuerdo de libre comercio: carne bovina, carne aviar, maíz. También productos cítricos, pesca y acuicultura presentan potencial destacado. Además, el acuerdo define productos con indicación geográfica, que reciben protección especial y efecto premium en el mercado europeo: vinos del Valle de Uco, mieles del Chaco. En San Juan me hablaron del aceite de oliva y pistachos, que ya se exportan pero tienen aún más mercado en Europa. PUBLICIDAD Francia, entre otros países, votó en contra en el Consejo de la UE. El Parlamento Europeo derivó el acuerdo al Tribunal de Justicia. ¿Cómo planean gestionar esa resistencia? Está clarísimo que para la UE el sector agrícola tiene sensibilidades. Hay razones históricas. Nosotros también queremos tener una base sólida de producción agrícola. Hay países donde este sector tiene mucha fuerza en la economía, Francia es uno de ellos. Ha habido inquietudes y oposición, pero consideramos que, una vez en vigor, se evidenciarán todos los efectos positivos y que las posibles inestabilidades que genera no son tan graves como parecía. El Parlamento Europeo presentó el acuerdo ante el Tribunal de Justicia para que analizara su constitucionalidad, en relación a la división de poderes en los Estados miembros. Habitualmente, ese proceso tarda entre 18 y 24 meses. Puede resolverse antes, por ser un caso político. Esperamos que en dos años haya mayoría en el Parlamento Europeo para la ratificación total. PUBLICIDAD Argentina fue el primer país del Mercosur en ratificar el acuerdo. ¿Qué peso tiene ese gesto para la UE? Fue un gesto superimportante para nosotros. Demostró que el Gobierno argentino priorizó el acuerdo en la agenda legislativa. Sin la ratificación de al menos un país del Mercosur, no era posible implementarlo el 1 de mayo. Argentina fue el primero en completar todos los pasos legales, y lo más relevante fue el amplio nivel de respaldo en las dos cámaras. En el Senado fue aplastante, con 62 senadores que votaron a favor. Pocas veces se ve tanto consenso en la política argentina. Esta señal indica que incluso un gobierno de otro perfil estaría a favor. PUBLICIDAD ¿Cuál es el nivel de inversión de la UE en la Argentina y qué señales necesita el capital privado para llegar al país? En este momento, la Unión Europea, sus 27 países, son el inversionista más grande de la Argentina. Eso mucha gente no lo sabe. El 40% de toda la inversión directa en la Argentina es europea, del stock. Tenemos alrededor de 800 empresas que tienen una permanencia aquí desde muchos años, también muchas que han vivido los altibajos, conocen la economía, crean buen empleo con altos estándares sociales y medioambientales. PUBLICIDAD ¿Qué necesitan? Necesitan un marco regulatorio estable, política macroeconómica previsible. En este momento, uno de los riesgos, de los obstáculos es el riesgo país, que sigue siendo demasiado alto. Necesitan también, obviamente, libertad de repatriar sus beneficios en las operaciones. Más allá del aspecto comercial, este acuerdo ofrece reglas que perduran en el tiempo y también comprometen a futuros gobiernos. Eso otorga previsibilidad a quien ya está en Argentina, como a quienes buscan expandirse. Lo mismo ocurre con el proceso de acceso a la OCDE, que introduce estándares internacionales de transparencia, y con el RIGI, que asegura incentivos y estabilidad regulatoria, clave ante posibles cambios de gobierno. ¿Cuál es la estrategia de la UE para competir con la presencia de China en la Argentina y en la región? PUBLICIDAD No lo veo necesariamente como una confrontación con China. China, al igual que Estados Unidos, procura asegurar suministro de minerales críticos, metales y fuentes de energía. Nosotros obviamente queremos que haya una cancha de juego limpia, que se compita con los mismos parámetros. Buscamos que las reglas sean iguales para todos y evitar prácticas fuera de mercado o ajenas a los estándares de la OCDE. Dicho esto, sí hay un contexto geopolítico que influye en cómo actúa la UE. China prácticamente monopoliza tierras raras galio, germanio y se ha evidenciado en los últimos años que eso es un desafío. Estamos intentando diversificar al máximo. Además, esta competencia genera producción que antes no existía: Argentina tiene los mismos recursos que Chile líder mundial en cobre pero aquí no se habían explotado del mismo modo. Eso empieza a cambiar. En el marco una creciente conflictividad internacional, ¿cuán importante son los minerales críticos de la Argentina? Nosotros hemos aprendido unas lecciones de los últimos años, que incluyen también la guerra de Ucrania. Hasta hace pocos años, el gran proveedor de gas natural y petróleo para la UE era la Federación Rusa. Esto se está acabando por motivos obvios. Nosotros hemos hecho varios paquetes de sanciones después que Rusia empezó la gran agresión. Hace tres años se firmó un acuerdo entre Argentina y la Unión Europea, y un memorando de entendimiento sobre cooperación en minerales críticos. Tenemos un programa de cooperación que se llama Global Gateway, donde estamos invirtiendo en medidas que apoyan la inversión europea en el sector. San Juan es un área donde hay yacimiento importante de cobre, tenemos litio. Las empresas europeas están muy metidas en el tema o con inversión existente. Obviamente, los últimos acontecimientos en el golfo Pérsico, en el estrecho de Ormuz, con el petróleo que va a las nubes, refuerza esta tendencia. Por eso ahora se ven actores europeos más activos que antes en firmar contratos de largo plazo con gas natural líquido de Vaca Muerta; ya se firmaron con empresas alemanas, italianas, con la misma lógica de diversificar, con buscar proveedores amigos. Eso aplica tanto para minerales críticos cobre, litio como para gas y petróleo. ¿Considera que el gobierno argentino está dando los pasos correctos para atraer inversión europea? Considero que sí. El acuerdo de libre comercio es en sí mismo un paso relevante y una señal clara al mundo. Crea condiciones de confianza y previsibilidad. Lo que observamos ahora es cómo se implementan los compromisos asumidos. El diálogo con las autoridades argentinas es fluido. Valoramos que, dentro de un marco de reglas claras, existan mecanismos tribunales y comités para resolver disputas. Este acuerdo fortalece la idea de libre comercio basado en reglas entre estados. PUBLICIDAD PUBLICIDAD

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