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Parana » Uno
Fecha: 30/04/2026 08:32
Un grupo de trabajadoras y trabajadores de Paraná realizará un acto en el centro de la ciudad, este viernes 1° de Mayo de Paraná a las 10 de la mañana, en homenaje a las luchas obreras y en memoria de los Mártires de Chicago. El encuentro abierto tendrá un espíritu crítico no sólo de los gobiernos actuales y sus predecesores, sino del sistema dominante en el mundo. La Plaza de Mayo de Paraná es también de los trabajadores En defensa de una apertura a otras lógicas, y a la realidad que dictan las manifestaciones obreras, con derecho propio, en la Plaza 1° de Mayo de Paraná. La iniciativa repite otras muchas movidas obreras en ese sitio de la capital entrerriana, a través de las décadas, y nos invita a incorporar en esta bella plaza un nuevo significado, sin perder el ya estipulado, y preservando su nombre. La conocemos como Plaza de Mayo. Como es sabido no rinde homenaje a la Revolución del 25 de Mayo de 1810. Su nombre es 1ro. de Mayo, por el Pronunciamiento de Urquiza del 1ro. de Mayo de 1851; y bien podría ser también por la sanción de la Constitución el mismo día, dos años después. Ahora, dada la coincidencia y el uso habitual, ¿por qué no rendir tributo, a la vez, al Día Internacional de las Trabajadoras y los Trabajadores? Parece lógico: casi todos los 1ros. de Mayo se encuentran allí los trabajadores, inclinados ante sus luchadores, sus mártires, sus reclamos. Y muy pocas veces se reúne el pueblo allí recordando, los 1ros. de Mayo, la sanción de la Constitución o el Pronunciamiento. El caso inverso al nombre de la ciudad de Larroque. Hace un siglo y pico fue un homenaje a Larroque hijo, y desde hace pocas décadas se acordó que fuera a Larroque padre. ¿Por qué no los dos, y sanseacabó? Tal vez si estudiáramos mejor la vida y la obra del hijo veríamos que corresponde sostener ese sentido e incorporar el otro sentido. Allí reemplazamos un agasajado por otro; en Paraná queremos, en cambio, agregar un significado sin menoscabar el otro. Pero ambos pueden tratarse con la misma actitud superadora. Houssay recibió el Nobel de medicina y fue compartido con otros, ¿eso lo desmerece? A veces resulta difícil esta amplitud si hay vigorosos intereses encontrados, pero en estos dos casos no avizoramos mayor resistencia; una cosa no quita la otra, y en ambos bastaría con alguna ordenanza, poco más. Desde otro ángulo Resulta muy natural si nos paramos en lógicas milenarias de este suelo. Desde la perspectiva occidental excluyente, si una cosa es A no puede ser B. Desde otras epistemologías cabe la posibilidad, en cambio, de que una cosa sea esto y aquello al mismo tiempo. La diferencia de ambas cosmovisiones se potencia en las relaciones sociales. En una filosofía, uno gana y el otro pierde. (En Larroque perdió el hijo argentino, Alberto Marcelino Larroque Albarellos, y ganó el padre francés, Alberto Larroque Lasaga. Dicho esto como un juego, para explicar la lógica, nada más). En la plaza de Paraná pierden los trabajadores (lo mismo). Uno es sí, y el otro es no. Pero si miramos la plaza diremos que quienes se acuerdan del 1ro. de Mayo son principalmente los trabajadores. Otras filosofías permiten aceitar la convivencia, el consenso, la comprensión, difuminando las fronteras que trazan los sentidos y los intereses, diluyendo la dicotomía entre el adentro y el afuera, entre el sujeto y el objeto. (Si uno gana y el otro pierde, ambos pierden, dirán nuestras culturas). Juan L. Ortiz comenta que un buen día fue al río y sintió que estaba enfrente, que no podía comprenderlo; de regreso, ya sin esforzarse en entenderlo, se abrió su corazón y entonces supo que el paisaje no estaba afuera: lo atravesaba. Era yo un río en el anochecer. No A Vs. B sino A y B en una sola trama. El día y la noche completan un ciclo; como el invierno y el verano. Llevado a otro plano, algunos de nuestros pueblos ancestrales afirman que la persona se consuma como tal en el par. La posibilidad de reunir símbolos o sentidos que parecen distantes nos remite, de algún modo, a la cosmovisión de los opuestos complementarios que en el altiplano pronunciamos yanantin. No es un crisol, un mejunje. No se trata de que todos los que valoran el Pronunciamiento vayan al acto de los trabajadores, o viceversa. Se trata de convivir, lo que Silvia Rivera llama chixi: una comunidad donde cada color se sostiene, pero junto al otro. Consenso posible Respecto de la plaza de la capital entrerriana, su nombre resalta una determinación del gobierno de Entre Ríos contra Buenos Aires. En el Pronunciamiento, Justo José de Urquiza declaró que el pueblo entrerriano tenía la voluntad de reasumir la soberanía para entenderse libremente y sin intermediarios con todos los estados del mundo. (A Buenos Aires no le gustó mucho, claro está). En simultáneo negoció con Corrientes, Brasil y Uruguay una alianza de defensa mutua. La consecuencia sería la Batalla de Caseros, la Constitución y la Confederación con capital en Paraná, nada más y nada menos. Como puede apreciarse, la estrategia ha dado y da para un largo debate. Pero el nombre de la plaza 1ro. de Mayo tiene peso, qué duda cabe. Estas reflexiones podrían considerarse superfluas, ante la magnitud de los problemas de los trabajadores del mundo y de la Argentina hoy día. Ya hemos enumerado, en otra nota, la serie de penurias de los informales, los desocupados, los jubilados Pero cuando de símbolos y alegorías se trata diremos que nunca es el día apropiado, porque siempre hay prioridades del día. Es cierto que los trabajadores pueden apropiarse de ese nombre, por la coincidencia con la conmemoración de los Mártires de Chicago, y hacerlo sin consultar al poder estatal. No es menos cierto que darle un sentido social adicional al nombre es compatible con alguna gestión para que intervenga la intendencia, el Concejo Deliberante, etc., de modo que la plaza principal lleve el nombre por el Pronunciamiento y por los Trabajadores, todo por consenso. Vale recordar que alguna vez cierto sectores se enfrentaron en Gualeguaychú, un Primero de Mayo; unos recordando el Pronunciamiento, otro en homenaje a los Trabajadores, con un lamentable saldo fatal. Ahí la incompatibilidad era principalmente de clases. Respecto de buscar adhesiones para la incorporación de un nuevo sentido, hay razones atendibles para que una clase social se haga cargo de sus atribuciones, antes que negociar con otros. La coherencia, claro, es difícil: si miramos nuestras historias veremos que en muchos casos dependemos del Estado nación, nacido de cuatro genocidios, como interpreta el historiador Juan Antonio Vilar. Es decir: más negociación no se consigue. Peor aún cuando esperamos que ese violador serial sane con un par de normas nuevas La coherencia, en este ejemplo, se lograría rechazando la interpretación de Vilar, y tampoco es sencillo porque el profesor tiene con qué. Como del Día Internacional de los Trabajadores se trata, a la hora de definir a quiénes comprende esta selección podemos acudir también a la lógica ancestral del tercero incluido: un trabajador, una trabajadora, es esto y es aquello también. Trabajador y también vecino, tío, padre, madre, abuela, almacenero, mecánico, chacarero en un lote propio, compartiendo pesadas labores con la familia y asumiendo altos riesgos; artesano, cuentapropista Circunscribir a los trabajadores en la acepción más restringida podría ser un error, y más con los cambios de las relaciones que se presentan en este siglo XXI. Sin dudas una plaza por el Día Internacional de los Trabajadores abarcaría a las mayorías, y como bien dice Martín Fierro, la idea no es para mal de ninguno sino para bien de todos. Si se aconseja arrancar la fruta cuando está madura, la decisión de ampliar el sentido de la Plaza 1ro de Mayo se parece bastante a una mandarina pintona esperando, en estos días, su helada.
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