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La Plata » El dia La Plata
Fecha: 30/04/2026 07:49
Durante la cena de Estado en la Casa Blanca, el rey Carlos lanzó una ironía histórica ante Trump; la velada combinó gestos diplomáticos, humor y despliegue de estilo real La cena de Estado en la Casa Blanca dejó mucho más que gestos diplomáticos entre Carlos III y Donald Trump. Entre brindis, historia compartida y guiños políticos, el monarca británico lanzó una frase que rápidamente se volvió el comentario de la noche: Si no fuera por nosotros, ustedes estarían hablando francés. La ironía, pronunciada con una sonrisa, fue leída como un palito elegante, en respuesta a una afirmación previa del propio Trump sobre el rol de Estados Unidos en Europa. El intercambio se dio en un tono distendido, pero cargado de significado. Usted observó recientemente que, si no fuera por Estados Unidos, los países europeos estarían hablando alemán. Me atrevo a decir que, si no fuera por nosotros, ustedes estarían hablando francés, deslizó el rey, provocando risas entre los invitados. Y remató con diplomacia: Por supuesto, ambos amamos profundamente a nuestros primos franceses. No fue la única referencia punzante. Al inicio de su discurso, Carlos III también bromeó sobre las reformas en la Casa Blanca: No puedo dejar de notar los ajustes en el Ala Este Lamento decir que nosotros hicimos nuestro propio intento de reforma aquí en 1814, dijo, evocando el incendio de Washington durante la guerra de 1812. Incluso hubo una mención indirecta a Canadá y al Mundial de fútbol, con una frase que reforzó su estilo entre irónico y medido. Trump, por su parte, optó por un tono elogioso, destacando la alianza histórica entre ambos países. Brindó por los 250 años de libertad estadounidense y aseguró: Que nuestros dos países permanezcan unidos para siempre en nombre de la justicia y la libertad. Pero más allá de los discursos, la velada también tuvo su capítulo de encanto. Melania Trump deslumbró con un vestido de alta costura de Dior en tono rosa pastel, de escote asimétrico y caída fluida, acompañado por guantes blancos largos que evocaron el glamour clásico de los años 50. Su elección transmitió delicadeza y sofisticación, en línea con un mensaje de cercanía y elegancia contenida. En contraste, Camilla apostó por un impactante vestido fucsia diseñado por la británica Fiona Clare. Con mangas largas, corte imperio y bordados brillantes, el diseño destacó por su intensidad y presencia. Lo complementó con un imponente collar y pendientes de amatistas de la colección real, junto a pulseras Art Déco de diamantes y rubíes, piezas cargadas de historia. La coincidencia cromática entre ambas -dos versiones del rosa- generó un armonioso diálogo visual que acompañó la escena política: elegancia, tradición y un toque de picardía diplomática en una noche donde cada detalle, incluso una frase, tuvo peso propio. Trump y el rey Carlos III brindan en la cena de Estado / AP ESTA NOTA ES EXCLUSIVA PARA SUSCRIPTORES HA ALCANZADO EL LIMITE DE NOTAS GRATUITAS por favor, suscríbase a uno de nuestros planes digitales ¿Ya tiene suscripción? Ingresar Diario El Día de La Plata, fundado el 2 de Marzo de 1884. © 2026 El Día SA - Todos los derechos reservados. Bienvenido Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com Bienvenido DATOS PERSONALES Ante cualquier inconveniente durante el inicio de sesión, por favor escribanos a sistemas@eldia.com ¿Querés recibir notificaciones de alertas?
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