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Parana » ViaParana
Fecha: 29/04/2026 20:24
Julieta Poggio y el odontólogo cordobés Emiliano Olivera protagonizaron esta semana un tenso cruce en redes sociales tras el nuevo retoque estético de la actriz. El especialista cuestionó con dureza la funcionalidad de sus carillas, abriendo un debate que combina estética, salud y lÃmites en los tratamientos dentales. De La Joaqui a Emilia Mernes: ¿qué artistas se hicieron retoques estéticos para mejorar su sonrisa? El descargo de Julieta Poggio: Son proyecciones de envidia La ex Gran Hermano no ocultó su malestar ante la repercusión de su cambio estético. En recientes declaraciones, la bailarina aseguró sentirse afectada por el hate, al que describió como un desgaste emocional constante que le quita energÃa. Poggio apuntó directamente contra Olivera, sugiriendo que sus crÃticas no parten de un criterio profesional sino de una actitud de hater. Según sostuvo, muchos de los cuestionamientos hacia sus nuevas carillas responden a proyecciones de personas que no aceptan sus decisiones personales. Más que un odontólogo es un hater, no tiene ni un trabajo de lo que hace, son puras crÃticas, lanzó. Hace 26 años trabajo en esto: la respuesta del odontólogo Lejos de bajar el tono, el odontólogo utilizó su cuenta de Instagram para responder y defender su experiencia. Juli, no soy hater. Hace 26 años trabajo haciendo ortodoncia, afirmó, acompañando sus palabras con casos clÃnicos para respaldar su trayectoria. Radical cambio: Kami Franco mostró los resultados de un nuevo tratamiento estético El especialista explicó que su objetivo no es atacar a la actriz, sino advertir sobre los riesgos de ciertos tratamientos estéticos. En ese sentido, contrastó la naturalidad que se logra con ortodoncia frente a resultados que, según su mirada, pueden volverse artificiales cuando las carillas son excesivas. Para Olivera, el resultado en Poggio no mejoró la armonÃa facial, sino que le sumó dos o tres tallas más de dientes. Olivera advirtió que el exceso de material cerámico puede interferir en la fonética, ya que altera el posicionamiento de la lengua y dificulta el paso del aire al hablar. No es ni función ni estética, sentenció.
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