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» La Nacion
Fecha: 29/04/2026 17:18
Tras la polémica de los caños indios, Víctor Contreras-Sicim le ganó a Techint-Sacde la obra de gas más importante del país El consorcio se adjudicó la construcción del gasoducto de 478 km que unirá Vaca Muerta con el Golfo San Matías; la oferta más barata desplazó al histórico líder del mercado y dejó afuera también a la estadounidense Pumpco - 5 minutos de lectura' La obra del gasoducto para exportar gas natural licuado (GNL) desde Vaca Muerta sigue generando sorpresas. El consorcio a cargo del megaproyecto adjudicó la construcción del ducto al consorcio Víctor Contreras-Sicim y a la neuquina Oilfield Production Services (OPS) la instalación de una planta compresora. La definición deja afuera a Techint-Sacde, el consorcio que había sido señalado como favorito y que en los últimos años construyó las principales obras de infraestructura energética del país. La adjudicación la hizo San Matías Pipeline, la empresa que conforman las mismas compañías que son parte de Southern Energy (SESA): Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. Antes, SESA había comprado los caños a la empresa india Welspun. La decisión siguió la lógica del precio: Víctor Contreras-Sicim presentó la oferta económica más baja de los tres consorcios que compitieron por el ducto los otros dos eran Techint-Sacde y Pumpco-Bonatti-Contreras Hermanos, aunque la definición se demoró mientras se evaluaba la solidez de las garantías presentadas. Según fuentes del mercado, Víctor Contreras-Sicim ofreció US$533 millones; US$85 millones o 16% más económica que la oferta del consorcio Techint-Sacde. El consorcio ganador está integrado por dos empresas con perfiles bien distintos. Víctor Contreras es una constructora argentina de ductos con más de 50 años de trayectoria: nació cuando su fundador ya fallecido se separó en la década de 1970 de Contreras Hermanos, la empresa familiar que integró junto a ocho hermanos. Aunque en los últimos años había perdido presencia en el mercado local, su especialidad siempre fueron los tendidos de grandes diámetros para la industria del petróleo y el gas. Sicim, en cambio, es una compañía italiana con 64 años de actividad y más de 10.600 empleados distribuidos en 26 sedes alrededor del mundo, dedicada al diseño y construcción de ductos y plantas de tratamiento de petróleo, gas y agua, con proyectos activos en varios continentes, pero sin presencia directa en la Argentina. Sacde, la compañía de Marcelo Mindlin, no solo perdió la construcción del ducto: también quedó fuera de la licitación por la planta compresora, que quedó en manos de la neuquina Oilfield Production Service (OPS), empresa de crecimiento sostenido en los últimos años. OPS es, de hecho, una de las responsables de instalar las estaciones de bombeo del oleoducto VMOS, que recorre el mismo trayecto que el gasoducto pero transporta petróleo. Para la estadounidense Pumpco subsidiaria de MasTec, la empresa fundada por Jorge Mas, dueño del Inter Miami el resultado representa la tercera derrota consecutiva en licitaciones en la Argentina. Antes había ofertado sin éxito en la reversión del gasoducto norte y en la construcción del oleoducto VMOS, en ambos casos superada por la sociedad Techint-Sacde. MasTec es una de las principales constructoras de ductos en Estados Unidos, con una facturación anual cercana a los US$13.000 millones, y desde hace tiempo busca ingresar a América Latina a través del mercado argentino. El gasoducto unirá los yacimientos neuquinos con el Golfo San Matías, en Río Negro, a lo largo de 478 kilómetros, con una inversión total de US$1300 millones. El proyecto se dividía en cuatro renglones tres tramos del ducto de 36 pulgadas y una planta compresora, pieza clave para optimizar el transporte del gas, pero finalmente la totalidad del ducto se adjudicó a un único oferente, el que presentó la propuesta más competitiva. Las ofertas técnicas y económicas se presentaron el 12 de enero. A fines de febrero se realizó el primer filtro técnico y luego se pasó a la evaluación de las propuestas económicas. SESA está integrada por Pan American Energy (30%), YPF (25%), Pampa Energía (20%), Harbour Energy (15%) y la noruega Golar (10%). El consorcio evitó hacer declaraciones sobre la licitación en curso, al igual que las constructoras participantes. Mindlin, accionista de SESA a través de Pampa Energía, había quedado excluido del comité de adjudicación por competir simultáneamente en la licitación a través de Sacde. La construcción comenzará a mediados de año, con un plazo de ejecución de 24 meses, para tener el gasoducto operativo antes del invierno de 2028. En esa misma costa rionegrina, entre Sierra Grande y San Antonio Oeste, se ubicarán los dos buques de licuefacción de SESA. El primero, el Hilli Episeyo, actualmente en Camerún, estará listo en septiembre de 2027 con una capacidad de 2,45 millones de toneladas anuales de GNL. El segundo, denominado MKII, comenzará operaciones a fines de 2028 con 3,5 millones de toneladas. Con ambos en funcionamiento, la Argentina contará con capacidad para exportar unos 27 millones de metros cúbicos diarios, equivalentes al 19% de la producción nacional actual.
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