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» La Nacion
Fecha: 29/04/2026 17:18
Gran parte de los jubilados perdió más de 12% del poder de compra desde diciembre de 2023, pese a lo informado por Adorni al Congreso Según el Gobierno, los haberes reales ganaron un 12%, pero eso es así, siguiendo la inflación del Indec, solo para quienes no cobran bono, un grupo que no recuperó el enorme deterioro previo; en las pensiones por discapacidad, la caída del ingreso real llega a 18,7% - 6 minutos de lectura' El Ministerio de Capital Humano informa que entre diciembre de 2023 y febrero de 2026 (última información disponible al momento de responder esta pregunta) la evolución real de los haberes, es decir, de la movilidad fue del +12,1%, señala el informe elevado hoy al Congreso Nacional por el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, en el inicio de la respuesta a la pregunta 1327, sin más detalle sobre la cuestión, ni discriminación según tipo de ingreso previsional. ¿Cuál fue la variación del poder de compra o del valor real de los ingresos jubilatorios desde aquel último mes de 2023? Estrictamente, si se observa qué ocurrió con el Índice de Precios al Consumidor (IPC) del Indec y con haberes previsionales propiamente dichos -sin considerar el bono de refuerzo-, la comparación arroja, efectivamente, una recuperación de 12%, un índice que no compensa la enorme pérdida que tuvieron esos ingresos en los años previos. Sin embargo, si se mira el universo de las prestaciones a cargo de la Anses a adultos mayores y personas con discapacidad, para la mayoría eso no fue así; por el contrario, hubo caídas del poder adquisitivo que, a marzo, superan en algunos casos el 18%. En el caso de quienes, dentro del sistema contributivo, cobran el ingreso conformado por el haber mínimo y el bono -unas 2,93 millones de personas-, la pérdida en el período considerado (diciembre de 2023 a febrero de 2026) fue de 12%. La explicación a la disparidad en lo ocurrido con el ingreso real está en el congelamiento del bono adicional, que desde marzo de 2024 está en $70.000. Si esa parte del ingreso se hubiera actualizado de igual manera que los haberes propiamente dichos, actualmente rondaría los $200.000. Entre enero de 2024 y febrero de 2026, la inflación acumulada fue de 203,3%, según el dato del instituto oficial de estadística (que se refiere al precio de un conjunto de bienes y servicios que, lógicamente, puede no representar el gasto de los diferentes hogares). ¿Qué pasó desde entonces con los diferentes grupos de prestaciones a cargo de la Anses? - Haberes propiamente dichos. Los ingresos para los cuales se aplica la regla de la movilidad subieron nominalmente un 239,8%. Esto excluye al bono. En este segmento sí se dio, según los datos, esa recuperación de 12% desde diciembre de 2023. Sin embargo, en términos de poder de compra frente al IPC oficial se trata de los ingresos más perjudicados previamente, por la vigencia de la fórmula de movilidad del gobierno de Alberto Fernández y Cristina Kirchner: entre el inicio de 2021 y marzo de 2024 el deterioro en términos reales fue de 50,3%. Así lo ratificaron diferentes fallos judiciales en el interior del país, que declararon inconstitucional aquella norma. Pese a que el actual Gobierno criticó la fórmula y la derogó, aquella caída -que se sumó a la del período de 2018 a 2020-, no fue compensada cuando se modificó la modalidad de actualizaciones, aunque sí es cierto que, siguiendo los datos de inflación del Indec, hay una recuperación de 12% en 26 meses, hasta febrero último. Si la comparación se hace con marzo, ese índice es de 11,6%. El tercer mes de este año fue negativo para las jubilaciones, que subieron un 2,9% frente a una inflación de 3,4%. - Haber mínimo más bono. En este caso, el poder de compra fue en febrero pasado un 11,9% más bajo que el de diciembre de 2023. En aquel mes, el refuerzo había sido de $55.000, en tanto que en marzo de 2024 se lo llevó a $70.000 y desde entonces está congelado, en tanto que, según se desprende del informe presentado por Adorni, la situación seguirá sin cambios en los próximos meses. Si la comparación se actualiza a marzo de este año (último mes del que se conoce la variación del IPC), el deterioro ya es mayor: de 12,7%. - Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM). Es un ingreso previsto para personas sin aportes suficientes para jubilarse, cuyo monto equivale al 80% del haber mínimo (en consecuencia, tiene reajustes mensuales por inflación). Cada mes se le agrega el bono que, como se consignó, está inmovilizado. Entre el inicio de 2024 y febrero pasado la suba nominal del importe total fue de 156,07%, un índice que, frente a la inflación de 203,3%, arroja una pérdida del valor real de 15,6%. Actualizado el dato a marzo, la caída es de 16,4%. - Pensiones no contributivas (PNC). La gran mayoría corresponde a prestaciones por invalidez, que equivalen al 70% del haber mínimo, cifra a la que se suma el bono. En este segmento, el aumento en cantidad de pesos fue de 149,21% en el período considerado y, por tanto, se acumuló una caída del poder adquisitivo de 17,8% a febrero y de 18,7% a marzo de este año. El bono o refuerzo es cobrado por unos 2,93 millones de jubilados del sistema contributivo titulares de solo un haber mínimo; algo más de 210.200 perceptores de la Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM), y alrededor de 1,4 millones de pensionados del régimen no contibutivo (como quienes tienen pensiones por invalidez, o por ser madres de siete o más hijos). En total, son unas 4,5 millones de personas con prestaciones abonadas por la Anses. Sobre el universo total (incluyendo jubilaciones y pensiones superiores al monto mínimo), son seis de cada diez. Si se excluyen las pensiones por discapacidad, para considerar solo las prestaciones a adultos mayores, se trata de la mitad de los prestatarios, ya que 3,14 millones de jubilados y pensionados perciben más que el haber mínimo, y también 3,14 millones son las que cobran o bien el monto básico del sistema contributivo, o bien la PUAM, según un análisis de la estadística recientemente publicada por la Subsecretaría de Seguridad Social. Los porcentajes que muestran las mejoras o caídas del poder de compra de los ingresos surgen de comparar cuánto podía comprarse en el momento de inicio y cuánto se puede adquirir en el momento final del período considerado. Por ejemplo, si en el punto de partida un jubilado con el haber mínimo más el bono cobró $100 y con eso compró bienes y servicios que también valían $100, en el momento final de la comparación el ingreso será de $267,10 (la suba acumulada fue de 167,1%), en tanto que para adquirir toda la canasta de consumo tendría que desembolsar $303,3 (la inflación fue de 203,3%). Así, el ingreso de $267,1 alcanzará para comprar el 88% de los productos. Y habrá perdido el 12% de su capacidad adquisitiva.
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