29/04/2026 12:33
29/04/2026 12:33
29/04/2026 12:32
29/04/2026 12:32
29/04/2026 12:31
29/04/2026 12:31
29/04/2026 12:31
29/04/2026 12:31
29/04/2026 12:29
29/04/2026 12:29
» Clarin
Fecha: 29/04/2026 11:13
Dejó Argentina hace tres décadas para estudiar y encontrar su lugar en el mundo, pero sus raíces lo acompañaron en cada paso. Aquel chico de 21 años que empezó a coser en el taller de su abuela y hacía disfraces para sus hermanas, hoy es un referente en la elite de la moda mundial. Adrián Appiolaza, director creativo de Moschino, hizo esta semana un paso fugaz por Buenos Aires para recibir un homenaje en la Legislatura porteña, en un emotivo encuentro con familiares y amigos. Formado en la escuela de moda más importante del mundo, la Central Saint Martins de Londres, seguido por una carrera de la mano de Alexander McQueen, Loewe y Chloé, Appiolaza está a cargo desde 2024 de la dirección creativa de Moschino, donde recientemente presentó la colección Terra, con referencias a la Argentina, como Mafalda, Eva Perón y el fileteado porteño. Tras el homenaje realizado este domingo en los Martín Fierro de Moda, la Legislatura porteña reunió este martes a familia, amigos, periodistas y admiradores de su trabajo para distinguir nuevamente al diseñador que en 1994, a los 21 años, sacó un pasaje de avión para irse no solo a aprender sino también a representar a la Argentina en el mundo. "Mis raíces siempre estuvieron presentes en todo lo que hice y mi pasión por Argentina y por nuestra cultura siempre está en mi corazón. Y de repente estar acá celebrando y viendo este reconocimiento, es lo mejor que me ha pasado en la vida, todavía lo estoy absorviendo", expresó Appiolaza tras el homenaje, en una íntima conferencia de prensa de la cual participó Clarín. Y continuó: "Es un círculo que se cierra. Desde el momento en que yo me fui hace 30 años, me fui con la idea de volver, pero de volver para enorgullecer a mi familia, a mi gente. Y está pasando, ¿no? Después de 30 años de trabajar, de hacer esfuerzos, de risas y llantos, siento que inesperadamente llegó este momento donde ser reconocido es el sentimiento más grande y más difícil que me pueda pasar". En ese sentido, señaló que este reconocimiento logró "traerme mucho más a mi cultura y a mi país, y algo se está generando". De esta manera, abrió la puerta a la posibilidad de que haya nuevas colecciones inspiradas en Argentina y también la idea de "hacer algo aquí", aunque no entró en mayores detalles. Consultado por el rol de la memoria en su trabajo, afirmó que "es muy importante" y marcó: "Uno puede mirar hacia el futuro cuando empieza a mirar hacia el pasado y siempre lo nostálgico es algo muy rico, que en una fórmula, donde uno tiene que crear algo nuevo, a mí siempre me nutre. La nostalgia es algo que todos entendemos, que todos llevamos adentro". El homenaje a Appiolaza se realizó en el Salón Dorado de la Legislatura porteña con el patrocinio de la diputada Patricia Glize y contó con la presencia de la ministra de Cultura de la Ciudad, Gabriela Ricardes. Video A lo largo de la ceremonia, tomaron la palabra la diseñadora y artista Jessica Trosman, referente de la moda argentina que también fue reconocida por la Legislatura el año pasado; y Endi Ruiz, artista visual, diseñador escénico y director de arte con experiencia en cine, teatro y artes visuales. Ambos, amigos de Appiolaza. "Para mí, Adrián es ante todo un refugio que el tiempo no pudo desgastar. Me gusta pensar que todas las marcas grandes y prestigiosas no lo contrataron para trabajar sino para que Adrián los abrace, les cuente cosas y las haga aún mejor. Él hace eso cuando está cerca y por eso entiendo su éxito en cualquier lugar del mundo", expresó Trossman, que destacó además la última colección del diseñador como "una declaración de amor a nuestras raíces". Por su parte, Ruiz contó cómo conoció a Appiolaza, que "cuando era muy chico y casi sin conocerme, me abrió las puertas de su casa en París con una generosidad enorme". "Yo, muy prejuiciosa, esperaba encontrarme con un careta aburrido del mundo de la moda, pero me dejaste helada. Me sorprendí descubriendo que el pibe de San Telmo seguía estando ahí, un ser cálido, desprejuiciado y divertido. Me encontré con un argentino que, incluso después de tantos años afuera de nuestro país, seguía teniendo una forma muy nuestra, porque venir de la periferia también da una perspectiva, astucia, una sensibilidad que no nace en el centro del prestigio sino en otro lugar, más inestable", afirmó. Luego, tomó la palabra una de las hermanas de Adrián, Julieta Appiolaza, que anticipó unas lágrimas antes de comenzar su discurso, donde eligió contar "desde nuestro lado, como tíos, primos, padres, hermanos, lo que es estar acá hoy". Relató, además, que ella y Regina, la otra hermana, fueron las primeras modelos del diseñador. "O conejillos de Indias, quizás", agregó entre risas y recordó una foto de ellas, con 4 o 5 años, disfrazadas en la terraza de la casa: "La creatividad ya desde ese momento se notaba. Con una cartulina, unas botas de lluvia y un shorcito de golpe las dos eramos la Mujer Maravilla". Finalmente, tras recibir el diploma que reconoce su trayectoria y una fuerte ovación, Appiolaza agradeció "a la Argentina, por darme la identidad que el mundo tanto respeta. Uno puede vivir décadas afuera, pero la sensibilidad de un artista siempre pertenece a su hogar", expresó. D.D. Sobre la firma Newsletter Clarín
Ver noticia original