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Parana » Uno
Fecha: 29/04/2026 07:41
En los últimos años, la relación entre las personas y sus mascotas cambió de manera profunda. S bien no hay números certeros, se estima que en Argentina hay 9 millones de perros y 6 millones de gatos en los hogares, y en muchos casos ocupan un lugar cada vez más central: ya no son sólo animales de compañía, sino parte de la familia. Incluso, para muchas personas, tener una mascota aparece como una alternativa o complemento a la crianza de hijos. Día del Animal: más mascotas, nuevos vínculos y el desafío de su cuidado En Argentina, millones de perros y gatos forman parte de los hogares. Más allá de darles afecto, entender qué necesitan las mascotas para vivir mejor es clave. En este marco, la pandemia marcó un punto de inflexión. El aislamiento, la necesidad de compañía y los cambios en las rutinas impulsaron un crecimiento sostenido en la adopción de animales. Ese fenómeno no sólo amplió la cantidad de mascotas, sino que también transformó la forma de vincularse con ellas: más cercanía, más atención y también nuevas demandas. Sin embargo, este cambio cultural convive con un desafío central: entender qué necesitan realmente los animales para vivir bien. Y esta es una reflexión oportuna para hacerse hoy, en el Día del Animal. Bienestar animal Uno de los ejes centrales que plantea Santiago González Larrechart, médico veterinario de Paraná, especialista en comportamiento animal diplomado en etología clínica y adiestrador canino, es la importancia de comprender el lenguaje y las necesidades de cada mascota. El bienestar no depende únicamente de cubrir aspectos básicos como alimentación o salud, sino también de factores emocionales y conductuales. Un perro en la calle la pasa mal, pero uno encerrado, sin estímulos ni socialización, también, explicó a UNO, y subrayó: El bienestar implica conocer al animal, saber qué le gusta, qué le genera estrés y adaptar nuestra vida para convivir mejor con él. En este sentido, el especialista remarcó la importancia de observar el lenguaje corporal: posturas, movimientos de la cola y gestos sutiles que muchas veces indican incomodidad o ansiedad antes de que aparezcan conductas más evidentes como ladridos o agresividad. Uno de los motivos más frecuentes de consulta es la aparición de conductas problemáticas: ladridos excesivos, destrucción de objetos o eliminación inadecuada. Lejos de ser actos de desobediencia, estas conductas suelen ser manifestaciones de estrés, aburrimiento o falta de estimulación. No lo hacen para molestar. Son formas de canalizar emociones que no están pudiendo gestionar, señaló González Larrechart. Asimismo, observó que el cambio en los estilos de vida, con más tiempo en departamentos, menos contacto con la naturaleza y rutinas aceleradas, también impacta en los animales, que muchas veces no logran expresar comportamientos naturales como olfatear, explorar o socializar. Educación y prevención A diferencia de años anteriores, hoy se observa una mayor conciencia en torno a la educación temprana de las mascotas. Antes llegaban a consulta cuando el problema era grave. Ahora cada vez más personas consultan desde cachorros, lo que mejora muchísimo las posibilidades de intervención, destacó el especialista. A su vez, sostuvo que el enfoque actual se aleja del adiestramiento tradicional y se acerca a la etología clínica o medicina del comportamiento, que busca comprender las causas de las conductas y trabajar desde el bienestar integral del animal. Espacios pet friendly La aparición de espacios pet friendly bares, lugares de trabajo o transporte público refleja este cambio cultural. En ciudades como Paraná, si bien aún son incipientes, comienzan a multiplicarse. Sin embargo, el especialista advirtió que no todos los animales disfrutan de estos entornos: Está bien que existan, pero siempre que se piense en el bienestar del animal. No todos los perros están preparados para socializar en esos espacios, y llevarlos puede ser más un capricho humano que una experiencia positiva para ellos, refirió. Desde el comercio, la mirada también suma matices. Gustavo, trabajador de un pet shop céntrico en Paraná, señaló a UNO: Está bien que la gente ande con sus animales, pero en espacios abiertos. Adentro de un local ya es distinto: no sabés si está vacunado, si pierde pelo. Mercado en expansión El crecimiento del vínculo con las mascotas también se refleja en el mercado. La oferta se diversificó y hoy incluye desde alimentos premium hasta ropa, juguetes y accesorios. El crecimiento ha sido muy elevado. Hay una humanización de los animales: vienen juguetes que los chicos se quieren llevar, muñecos de peluche, cosas que parecen para bebés, describió Gustavo. Este fenómeno impulsa el consumo, pero también abre interrogantes. Es una opinión personal, pero muchas veces creen que le hacen bien al animal y en realidad le pueden estar haciendo daño, advirtió. La tendencia también se observa en la indumentaria: Vendemos ropa de invierno: impermeables para la lluvia, botitas para que no se mojen las patas. Hay de todo. En este escenario, la situación económica introduce tensiones. Según González Larrechart, se ha notado una disminución en la demanda de servicios como adiestramiento y consultas no urgentes. Cuando hay crisis, las familias priorizan lo básico. Por eso es clave el asesoramiento profesional para saber qué es imprescindible y qué puede esperar, sostuvo. Desde el sector comercial, la percepción es similar: Ha habido una merma en la venta de alimentos y de accesorios también. Pero se sigue vendiendo, no está estancada la actividad, afirmó Gustavo, y observó que el consumo se reconfigura: Hay gente que por ahí se ha bajado en la calidad del alimento, pero sigue comprando, dijo, dando cuenta de que la alimentación sigue siendo una prioridad, incluso en tiempos de ajuste. A esto se suma la competencia del comercio online y una dinámica de precios condicionada por los fabricantes: Los aumentos rondan entre un 6% y un 8% en alimentos balanceados, aseguró. El boom de los gatos Dentro de este escenario, hay un fenómeno que se destaca: el crecimiento sostenido de los gatos como mascotas elegidas. El auge es muy notorio, aseguró Gustavo, y agregó. Nuestra veterinaria está haciendo una capacitación en Rosario exclusivamente para atención de gatos. Al respecto, mencionó que esta tendencia responde a nuevas dinámicas urbanas: espacios más reducidos, rutinas intensas y la búsqueda de animales más independientes. El mejor regalo para las mascotas En un mercado que ofrece múltiples opciones, Santiago González Larrechart propone una mirada más simple: Más que gastar dinero, lo más importante es la calidad del tiempo que compartimos con ellos. Un paseo sin celular, prestándoles atención, observándolos, entendiendo qué necesitan. Eso es lo mejor que podemos darles, remarcó. A su vez, subrayó que el crecimiento del vínculo con las mascotas es una de las transformaciones sociales más visibles de los últimos años, pero implica también mayor compromiso. El bienestar animal no depende sólo del amor, sino también del conocimiento. Y es una tarea que involucra al Estado, a los profesionales y a cada persona que decide convivir con un animal, concluyó el veterinario. En este Día del Animal, la invitación no es sólo a celebrar, sino también a reflexionar sobre el lugar que ocupan y el compromiso que implica cuidarlos como verdaderos compañeros.
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