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» La Nacion
Fecha: 28/04/2026 12:06
Milei afianza su vínculo con Mahiques y ahora se interesa en saber quién es quién en el mundillo judicial El Presidente charló con el ministro de Justicia durante su viaje a Israel; en el karinismo están conformes con su gestión y valoran cómo negoció el envío de 102 pliegos para cubrir vacantes de jueces - 11 minutos de lectura' Las 17 horas de vuelo de ida desde Buenos Aires a Tel Aviv, y otras tras tantas de regreso, le permitieron a Javier Milei conocer a su ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, y afianzar una relación hasta hace poco inexistente. Es que hasta el 5 de marzo pasado cuando le tomó el juramento y se saludaron en la Casa Rosada, Milei y Mahiques no se conocían. En el vuelo conversaron a solas, pero la palabra la monopolizó, en amplios tramos, Milei y habló solo de economía, dijeron quienes compartieron el viaje. No hubo un espacio aparte para pedir explicaciones sobre las causas judiciales que jaquean al Gobierno, como el caso $LIBRA, la causa de la Andis con Karina Milei o los bienes de Manuel Adorni, jefe de Gabinete. Sino que las conversaciones que mantuvieron, a solas, Milei y Mahiques, que en estos dos meses fueron cuatro o cinco en la Quinta de Olivos y en la Casa Rosada, donde el Presidente convocó a su ministro, fueron generales sobre el funcionamiento de la justicia. Muy introductorias, dicen en el Gobierno. Milei lo consulta sobre quién es quién, los progresos del proyecto del nuevo Código Penal (con asuntos sensibles para el presidente como el aborto o el femicidio) o la gestión judicial. La hermana del Presidente sobrevuela esas reuniones, como coordinadora de equipos y determinadora de las velocidades de los cambios, dicen fuentes del karinismo a LA NACION. Es más, cerca de la funcionaria afirman que los detalles de las cuestiones judiciales Mahiques los despacha con Lule o Martín Menem. Los temas puntuales de la gestión, como ternas, pliegos y los problemas judiciales del Gobierno, son parte de esas charlas. Milei, para quien la Justicia es un mundo aparte del que no se ocupó hasta ahora, empezó a interesarse en esta dimensión del poder, consciente de que afecta la gestión económica y política. Las turbulencias de los últimos dos meses, donde se conjugaron la economía crujiente y la baja de los índices de popularidad, encuentran en los problemas judiciales del Gobierno una explicación. Apoyo del karinismo Sin embargo, en la Casa Rosada evalúan como exitosa esta gestión de casi dos meses de Mahiques en el Ministerio de Justicia. Creen en el Gobierno que la misión que tenía el sucesor de Mariano Cúneo Libarona se está cumpliendo. Rescatan que en dos años de gestión el Gobierno no había nombrado ni un solo juez y ahora, en este breve lapso de un mes y 19 días, envió al Senado 102 pliegos para designar cubrir casi la mitad de las vacantes en el Poder Judicial nacional y federal. Lleva dos meses y parecen seis, se entusiasman en el karinismo para respaldar al ministro, y reconocen que ahora hay luz verde para avanzar, lo que no ocurría anteriormente. En estos dos meses se trasladó la gestión del poder sobre la esfera judicial de Santiago Caputo a Karina Milei. Sebastián Amerio fue desplazado como viceministro de la cartera de Justicia y designado en la Procuración del Tesoro, a pedido de Milei. Y la gestión judicial se trasladó a Lule, Martín Menem y Karina Milei, lo que ya había ocurrido de hecho tras las elecciones de octubre. Pero Milei le había pedido a Cúneo Libarona que se quedara en el cargo de ministro hasta el primer trimestre de este año. El abogado cumplió y le dejó paso a Mahiques. La llegada de Mahiques se dio en simultáneo con la iniciativa del Gobierno de enviar al Senado el pliego de su padre, Carlos Coco Mahiques, para designarlo por cinco años más como juez de la Cámara Federal de Casación Penal. Ya casi está listo ese trámite, tiene dictamen favorable y solo debe votarlo el Senado. La negociación por los pliegos Los 102 pliegos que envió en los últimos 19 días el Gobierno para cubrir vacantes no le tocan la aorta a nadie, como dicen en el Ejecutivo. Con esa frase aluden a que no son coberturas de cargos de alta sensibilidad política, pero son necesarios para evitar la inmovilidad judicial. La otra misión para la que fue convocado Mahiques es solucionar los problemas judiciales del Gobierno. Milei se lo dijo así a Luis Majul cuando lo entrevistó a comienzos de marzo en LA NACION +: Lo elegí porque sabe cómo funciona el sistema. Sabe, digamos, conoce la dinámica del sector judicial para, digamos, yo necesito que un ministro resuelva problemas, no que venga a aprender. Los problemas empezaron a encontrar un camino de solución: esta semana el Gobierno logró que la reforma laboral, que había sido suspendida por un juez con pasado como funcionario del kirchnerismo, volviera a tener vigencia plena. Quién fue el que firmó esa decisión es el camarista Víctor Pesino, un buen juez, que desde la Cámara del Trabajo determinó que mientras se debate si corresponde o no la medida cautelar para suspender 83 artículos de la reforma laboral, esa nueva ley siga vigente. Junto con la jueza María Dora González, a quien todos llaman Doris, le dieron efecto suspensivo a la apelación del fallo del juez de primera instancia Raúl Horacio Ojeda que había cancelado los cambios a los convenios colectivos, la regulación de huelgas y los límites a las indemnizaciones. Al día siguiente de este fallo, el Gobierno publicó en el Boletín Oficial el envío del pliego de Pesino, de la Sala VIII de la Cámara Laboral, al Senado para revalidar su cargo por cinco años más. Es que Pesino cumple 75 años, edad a la que debería jubilarse según la Constitución Nacional. Revocar la medida cautelar que frenaba 83 artículos de la reforma laboral impulsada por Milei, aunque sea mediante esta decisión procesal, tuvo su recompensa. Al mismo tiempo, el Gobierno, mediante un recurso de per saltum firmado por Amerio, procurador del Tesoro, pidió a la Corte que intervenga en el caso para desactivar la cautelar del juez Ojeda, exjefe de asesores del ministro de Trabajo del kirchnerismo Carlos Tomada. Con este fallo de Pesino, que en la práctica suspende la cautelar que había pedido la CGT, la Corte no tiene apuro ahora en pronunciarse en el per saltum. La solución Pesino le evitó además al máximo tribunal fallar en este asunto de alta sensibilidad política. Los problemas de la política que no se los lleven a la Justicia, es una de las máximas de la Corte. Lo de la CGT salió del trabajo de Juan [Mahiques], se ufanan en el karinismo, para remarcar uno de los éxitos del ministro Mahiques para solucionar los problemas judiciales que le encargó Milei. Primeros fallos favorables tras la tormenta Esta semana hubo otra noticia judicial que festejó el Ministerio de Justicia. Adorni fue sobreseído por inexistencia de delito por el juez federal Daniel Rafecas por el viaje de su esposa Betina Angeletti a Nueva York en el avión presidencial. La fiscal Alejandra Mangano pidió archivar la acausa y, sin impulso fiscal, el juez cerró el caso. En el Gobierno se lo apuntan como un éxito de gestión, pero más como una exhibición de que pueden resolver problemas que para restarle méritos al juez en su decisión, producto inevitable del dictamen de la fiscal Mangano que propuso archivar la causa. Claro que quedan por solucionarse los temas más calientes en contra del Gobierno: la causa contra Adorni por enriquecimiento ilícito; el caso Andis, donde está mencionada Karina Milei y procesado Diego Spagnuolo; y la causa de los créditos del Banco Nación. Todas están en manos del juez federal Ariel Lijo, a quien en el Gobierno identifican con Santiago Caputo, que se encuentra en las antípodas de Karina Milei. Por lo tanto, fuera del alcance del ministro Mahiques, que además comparte con Lijo su deseo por ser Procurador General de la Nación. El otro caso complejo, que es $LIBRA, lo lleva Marcelo Martínez de Giorgi, alineado con Lijo en la interna. En el Gobierno dicen que a Milei le afectan más las noticias a repetición sobre los casos, que los avances en sí de los expedientes. Lo mediático le preocupa más que la velocidad de las causas, dicen. El fallecido fiscal ante la Cámara Federal Germán Moldes solía decir a sus colaboradores: Para tener éxito en Comodoro Py tenés que mirar lejos y jugar el juego. Y esa es la filosofía de Mahiques con las causas que hoy complican al Gobierno, pues cree que a largo plazo otra puede ser la definición, ya sea cuando los expedientes pasen por la Cámara Federal (en construcción) o por la Cámara Federal de Casación Penal, con nueve jueces y casi todos con buena sintonía con el Gobierno, incluido el padre del ministro. Las vacantes en la Corte y en otros puestos clave A largo plazo se ven las soluciones para la Corte Suprema de Justicia, donde Milei ya dijo que la completará en 2027, después de las elecciones, y se analizan la cobertura de los cargos vacantes sensibles en Comodoro Py 2002. En la Corte hoy el Gobierno debería negociar con la oposición, cuestión que Milei ya dijo que no va a hacer. Pero cree que en 2027, si triunfa en las elecciones, puede llegar a controlar los dos tercios del Senado y poner a dos jueces propios en el máximo tribunal. El mismo análisis se da en la cobertura de los cargos de los jueces federales de primera instancia de Comodoro Py 2002 y en la Cámara Federal. Hay cuatro cargos vacantes en primera instancia y, en la Cámara Federal, Martín Irurzun cumple 75 años el 18 de julio. El Gobierno pareciera que tiene decidido no prorrogar su gestión por cinco años más, como sí hizo con Mahiques padre y con Pesino. La salida de Irurzun y el avance de los concursos de los jueces para reemplazar a Leopoldo Bruglia y Pablo Bertuzzi, ambos camaristas de la Cámara Federal, que llegaron trasladados, le abre al Gobierno tres vacantes en ese tribunal, sin hacer nada; solo con permitir el paso del tiempo. Es una cuestión de largo plazo, dice en el Gobierno, donde señalan que Mahiques puede llegar a enviar 250 pliegos al Senado: Esto va a dejar heridos y enojados, pero es parte de la conversación En el Consejo de la Magistratura, que designa y remueve jueces, el escenario que se hace el Gobierno es que en noviembre va a tener cuatro consejeros propios. Nunca tuvo tantos ni tanta posibilidad de incidir en la designación de los magistrados. La idea es avanzar con la cobertura de vacantes y a fin de año, con el nuevo Consejo de la Magistratura, con más consejeros propios, discutir las vacantes sensibles de Comodoro Py 2002, donde Lijo es el juez con más cintura política, pero donde cada magistrado acostumbró a jugar como singlista. Una lógica de construcción de poder es llenar las primeras instancias, señalan en la Casa Rosada jugando al ajedrez judicial. Los cuatro consejeros propios con los que cuenta el Gobierno son Santiago Viola, el viceministro representante del Poder Ejecutivo en el organismo, el diputado libertario Gonzalo Roca, que ya asumió, y un consejero por los diputados y otro por los senadores. En este escenario, desde las tropas de Karina Milei interpretan que la iniciativa de los jueces de la Corte Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti de reformular el reglamento de selección de jueces para hacer más transparente y menos discrecional los concursos es una estrategia para frenarlos. Quieren frenar los concursos, limitarlos, porque no son elegidos los candidatos que responden al sector de Santiago Caputo, señalan estas fuentes que colocan este reclamo de menos discrecionalidad bajo el prisma de la eterna interna del Gobierno. Piensan más en Lorenzetti que en Rosenkrantz cuando hacen esta afirmación. Hay jueces de la Corte que leen este esquema de poder para limitarlo, señalan los analistas del karinismo en el área judicial, y juran que la intención del Gobierno es reconstruir la Justicia, según su mirada.
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